Escrito por Felipe León
Desde que liberó su EP ‘Te daría tanto‘ en noviembre pasado, Olivia García no ha cesado su andar en un constante ir y venir de revelaciones en torno a su música. Por supuesto que su inclusión en Lollapalooza 2027 fue un notición, aunque en efectos prácticos vale la pena detenerse en el reciente estreno de su segundo álbum, para así entender el buen momento que atraviesa la artista de folk pop.
La continuación de su LP debut, ‘Un nuevo refugio‘ (2024), co-producido con Arturo Zegers es a la vez una extensión literal de lo esbozado en su anterior corta duración. Su nombre, ‘Te daría tanto, solo por un poco‘ infiere acertadamente la inclusión de las 6 canciones previas, en un nuevo contexto que de igual manera guarda relación con la emotividad plasmada en dichos relatos, abocados a la sanación personal, su perspectiva sobre los duelos y la necesidad de exteriorizar sentimientos que a la vez son memoria.
Transitar la tormenta
Olivia García sitúa una interpretación cálida, serena y melancólica, bajo atmósferas íntimas que se adhieren a lo tenue y delicado como a lo textural. Esa constante comunicación entre canto y producción permite búsquedas en su voz mucho más exploratorias, a la vez que nutre la instrumentación de ciertos arreglos que rozan la folktronica, como recurso estético más que composicional.
En el fondo los temas inéditos como los ya estrenados guardan una genética similar, más no dejan de traer los nuevos estímulos a su folk pop. A excepción de «Cómo avanzar«, la primera parte de ‘Te daría tanto, solo por un poco‘ se reserva para las ya conocidas «Te daría tanto«, «Este atardecer» o la precisa colaboración con Benjamín Walker, «Qué Sacamos con Hablar«, mientras que «Nada es para siempre«, «Marzo» o «Qué fue lo que nos Pasó» con Vale Acevedo mantienen sus cualidades hasta el final.
Foto por Hugo Hinojosa
