Discos

‘What Burns Never Returns’ de Don Caballero: Una erupción de math rock

Escrito por Felipe León

Tras ser anunciados para el próximo Primavera Sound 2027, el regreso de Don Caballero abrió importantes interrogantes respecto al estado actual de todo. ¿Son estos regresos pura nostalgia? ¿Es la banda más importante en la historia del math rock? Precisamente este último punto es más fácil de responder, dado el impacto dejado por discos históricos para este sonido como ‘What Burns Never Returns‘ (1998).

No fueron ni los primeros ni los únicos en incursionar en el math rock durante los 90’s, más bien su relevancia reside en cómo lo definieron. En específico la etapa que comprende desde ‘Don Caballero 2‘ (1995) hasta ‘American Don‘ (2000), guarda gran parte de ese atractivo rítmico adherido a una lógica constructora, con la que arman y desarman sus gigantescos bloques sonoros que son puro deleite.

Don Caballero se entrega a pensar la música desde perspectivas disonantes y complejas, evitando a toda cosa caer en un tecnicismo superfluo. En ‘What Burns Never Returns‘ habita un deseo por sacudir las instrumentales, erradicar la zona de confort y entregarse a búsquedas tan bulladas como microscópicas, donde las consideraciones en torno al ritmo, el timbre y la textura exigen nuevas formas de sonar.

Una erupción de math rock

Bajo toda la espesura de comportamiento caótico yace un constante latido humano, que en el fondo aporta calidez en la totalidad del viaje. Poco más de 47 minutos como resultado de un enfoque angular, empleado sobre patrones y métricas que ignoran cualquier atajo a la hora de desafiar obviedades, como bien se plasma al comienzo con la monumental «Don Caballero 3«, ejemplo del enorme desplante de sus integrantes, pero sobre todo de su baterista Damon Che.

Si en dicha pieza se encuentra el ADN del por aquel entonces cuarteto, para las siguientes «In the Abscence of Strong Evidence to the Contrary, One May Step Out of the Way of the Charging Bull«, «Delivering the Groceries at 138 Beats Per Minute» y «Room Temperature Suite» se acentúa su filosofía cambiante. Con un uso habitual de repeticiones, quiebres, arpegios y ruidos, sus miembros encuentran espacios fugaces donde colar algo de melodía, para luego interrumpirla por la más salvaje de las distorsiones. O hundirse en verdaderas abstracciones instrumentales para el final con «June Is Finally Here«, en la que su guitarrista Ian Williams cobra especial importancia.

La w… es bien simple, Don Caballero con What Burns Never Returns llevó el math rock a otro nivel de ambición; lo técnico al servicio del ingenio.

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