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Fulano: ¡¡¡La vanguardia escandalosa!!!

Escrito por Felipe León

En los últimos años de la dictadura militar en Chile surgieron diversas bandas que estimularon nuevamente la creatividad local, por fuera de las corrientes próximas al movimiento musical del canto nuevo. Dentro de ese puñado de insignes nombres, Fulano optó por dinamitar cualquier lógica convencional, para así dar con un punto de vanguardia hecho a la medida de su adictiva extrañeza.

Sátira, experimentación, complejidad, histrionismo y contracultura son algunos elementos habituales en su música, utilizados desde una combativa libre disposición en constante comunicación con el avant-prog y el jazz. Claro que en su inagotable búsqueda lograron acercamientos al jazz fusion, zeuhl, jazz rock y hasta rock in opposition, consolidados plenamente en una discografía de 5 álbumes de estudio (algunos históricos), y uno que otro en vivo que complementan mejor la experiencia de escucharles.

Primeras revueltas

Cuando Santiago del Nuevo Extremo vivía sus gloriosos últimos años previo a su separación en 1986, tres de sus integrantes, Jorge Campos, Willy Valenzuela y Cristián Crisosto, maquinaban un nuevo proyecto. Este último invitó a Jaime Vivanco, compañero de dúo en Media Banda (después inspiración para MediaBanda), previo a completar la alineación con el saxofón de Jaime Vásquez y la excéntrica inquietud vocal de Arlette Jequier.

El primero de tres discos junto al Sello Alerce se publicó en 1987, y puso al tanto de lo que eran capaces estos seis super músicos a los que no les interesaba para nada mostrar porque sí sus super habilidades. Lo de Fulano respondía más bien al interés por recopilar esas primeras impresiones que originaron la banda, inducidas al estado anímico cada vez más revoltoso que recorría las calles del país, y al que adhirieron con un fervor artístico tan político como surrealista.

Los 7 cortes reflejan el carisma de sus integrantes, sus habituales jugarretas sonoras en órbita con un desatado espíritu de fusión, además del ingenio lírico depositado en la ironía, el absurdo y la provocación. Es cosa de escuchar «Suite Recoleta«, «Maquinarias«, «1989 (O esto no es bueno ni malo sino muy por el contrario)» o el tema que nombra el disco.

Radicales y accesibles

De ahí en adelante, Fulano mutó en reiteradas ocasiones sin abandonar sus principios más curiosos y aventurados, llevados un nivel más allá con su siguiente paso, el gigantesco ‘En el bunker‘ (1989). Fue este primer casete doble lanzado por un acto chileno, el que los puso al corriente con niveles de experimentación mucho más elevados, complejos, y comprometidos con radicalizar su propuesta; la improvisación abunda, se siente más articulada al contexto.

Mucho más denso, intenso y ecléctico, significó una carta abierta contra las políticas de la dictadura militar en Chile. Igual se aprecia como esta obra, directa o indirectamente, ofrece un diagnóstico realista de aquel entonces, con el fin de la historia al acecho y las expectativas de un porvenir democrático que miraron con ¿incredulidad? Algo infieren «La historia no me convence, solo me atraganta«, «Sentimental Blues«, «Rap-Rock«, «Perro chico perro malo» o «Adolfo y Benito, Augusto y Toribio«.

Cuatro años después pasan de medir su gran ambición en un formato extenso, a reciclar los aprendizajes y dejar entrar lo nuevo en algo más compacto. Fulano entraba en los 90’s con ‘El Infierno de los payasos‘ (1993), un disco inquieto, juguetón y enérgico al que se le puede atribuir el gran logro de adaptar su música al formato canción, una decisión que les llevó a priorizar los caminos del jazz fusion con rasgos de avant-garde propios del prog.

Tales definiciones las afrontan desde una accesibilidad amargamente burlona, donde las líneas de bajo, sus bronces y el canto toman un protagonismo activo. Junto al debut homónimo, este tercer álbum representa una buena puerta de entrada a conocer su música, a la vez que afianza la idea que el grupo puede subsistir en otros ambientes sin perder la gracia como ocurre en «Lamentos«, «Basura«, «Morbosadoquista» o «Con fusiones«.

El adiós de Jaime Vivanco

Pasaron los años y ya sin Willy Valenzuela, ahora con Raúl Aliaga, ni el Sello Alerce detrás, volvieron a la actividad discográfica con un ‘Trabajos inútiles‘ (1997), que trae la novedad de ser más rockero en sus influencias de jazz. Mantiene ciertas lógicas impredecibles, así como el carisma vocal de Arlette Jequier que en esta pasada, digamos, se roba la película, estipulado con creces en «Godzilla«, «Cancion formal (En 7/8)» o «Arañas en el tribunal«.

Claro que este último tiene algunas búsquedas, aunque se nota como Fulano se inclina a interiorizar más en su propio sonido, con muy buenos resultados aunque sin tanta sorpresa. De todos modos ya era un proyecto consolidado en el ecosistema local, cuando al tiempo después intentaron funcionar una vez más, pero el fallecimiento de Jaime Vivanco el 17 de enero del 2003 cambió los planes inmediatos, y por siempre el destino del grupo.

Los años posteriores vieron como sus integrantes mantuvieron sus intereses en la música, ya sea en bandas o solistas. El caso más notorio fue la rearticulación de MediaBanda, esta vez como proyecto entre Crisosto, Jequier y Regina Crisosto Jequier, hija de ambos, entre otros músicos como Christian Hirth.

Una última patita

Tras el adiós que significó su disco ‘Vivo‘ (2004), una nueva reunión de Fulano ocurrió en 2009, esta vez con Felipe Muñoz integrándose al ahora sexteto. Presentaciones como las del Teatro Oriente o en la previa a Faith No More en el Bicentenario de La Florida en 2010, encendieron los ganas de grabar un siguiente álbum que se concretó con ‘Animal en extinción‘ (2015), aunque solo con Cristián Crisosto y Jorge Campos como miembros originales.

Las ausencias de los demás integrantes no mermaron el desempeño de ese último lanzamiento, con elementos clásicos como la complejidad y la ironía dentro de la ecuación. Si bien por obvias razones es el menos recordado, no deja de tener buenos momentos como «Conservadores por el cambio«, «Late cebrebro» o «Fábula y fantasía«, donde se aprecia la participación vocal de Paquita Rivera.

Desde hace poco existe Full: La música de Fulano, un proyecto liderado por Jorge Campos, Willy Valenzuela y Paquita Rivera que interpreta parte de su historia.

Por Fulano pasaron:

Cristián Crisosto, Jorge Campos, Arlette Jequier, Jaime Vásquez, Jaime Vivanco, Guillermo Valenzuela, Raúl Aliaga, Rafael Chaparro, Felipe Muñoz, Christopher Schönffeldt, Paquita Rivera, Cristóbal Dahm, Cristóbal Rojas, Álvaro Poblete.


Fulano es la nueva agrupación en formar parte de nuestro ‘Archivo nacional’, dedicado a conmemorar proyectos que dejaron su huella en la historia musical de Chile.

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