Escrito por Felipe León
A ratos se mira el hip hop estadounidense de comienzos de los 2000’s con cierta vergüenza, en especial las vertientes mainstream señaladas de fabricar discos irregulares. Una lectura tampoco alejada de la realidad pese a que el problema no es exclusivo de esa época -ni de dicha música-, por lo que conviene echar un vistazo más seguido a nombres como Tech N9ne: partamos por ‘Absolute Power‘ (2002).
Un tanto intercambiable con su oscuro antecesor, ‘Anghellic‘ (2001), en cuanto a importancia para su carrera, supuso un avance tras mantener su sello y abrirse al gran público. El Mc ejemplifica sus habilidades con el mic, tanto su hiper velocidad como la estilosa dureza de su lengua, de tal manera que hace de la versatilidad el gran sustento sobre el que construye su rapeo extravagante, arraigado a un hardcore hip hop pegadizo y frontal.
Cabe destacar cómo Tech N9ne se planta frente a una industria musical que lo ignoraba por completo, motivado a dejar en claro que lo suyo no era mera anécdota. Utilizó como trinchera el sello independiente Strange Music cofundado junto Travis O’Guin, para así levantar un espacio dedicado a albergar propuestas que no calzasen con el ideal de la industria. ‘Absolute Power‘ demostraba que el underground podía vender bien.
Destreza marginal del hardcore hip hop
Es posible que al quitarle algunos temas el disco se vuelva más sólido, pero ni de lejos ‘Absolute Power‘ es irregular; al contrario, basta con reproducir cortes menores como «Keep on Keepin’ On» o «Constantly Dirty» para notar que prima el interés real por crear. Claro que otras como «Bianca’s and Beatrice’s» o «Gunz Will Bust» con Skatterman & Snug Brim y Money Hungry perfectamente pudieron quedar afuera, pues con ser competentes no basta.
Mejor centrarse en la cantidad de cortes potentes impresos en el álbum, ya sea al comienzo con la declaratoria «The Industry Is Punk«, entremedio con «Trapped In A Psycho’s Body«, «Worst Enemy» , o cerca del cierre tipo «Yada, Yada, Yada» y el tema titular. Pistas de hardcore hip hop a tono con la producción de la época, que sirven como muestreo de su mejor nivel, tal como se evidencia en otros éxitos como «Imma Tell«, «I’m A Playa» o «Here Comes Tecca Nina«.
Entre el golpeteo de «Slacker» hasta la ralentización de «T9X» se encuentra el adn de ‘Absolute Power‘. Una obra que catapultó a Tech N9ne, y a la vez comprobó que era posible crear espacios propios por fuera de la esclavitud de la industria musical.
