Escrito por Renata Bastidas
Fotos por Paulo Carrillo Mora
Con una mezcla de nostalgia y gratitud, Nicole tomó el escenario del Teatro Municipal de Temuco Camilo Salvo, en un set que estuvo dedicado por completo al disco ‘Esperando Nada’, para continuar con lo mejor de sus discos posteriores.

La gira “Dame Luz” es única en la carrera de Nicole al brindar la especial oportunidad de disfrutar en vivo un álbum completo que salió hace casi tres décadas. En su recorrido por teatros de todo Chile, tuvo una parada en el Municipal de Temuco para revivir su emblemático segundo álbum ‘Esperando Nada’ (1994). Es que mientras miles de adolescentes chilenos se preparaban para la Prueba de Aptitud Académica y el Teatro Municipal de Temuco era solo una idea, Nicole se atrevía con este álbum que reflejó la visión de una joven de 17 años que se lanzaba al mundo de la adultez, con todos sus desafíos y complejidades.
Con las primeras notas de «Mundo Perdido» y el telón rojo alzándose, Nicole apareció en el escenario vestida de negro y con una presencia majestuosa que evocaba la icónica carátula de ‘Esperando Nada’. Así dio inicio a una noche cargada de emociones, reviviendo con intensidad el espíritu de este álbum que marcó una generación en los noventa.

Interpretando «Va a Llover», la solista rompió las expectativas del público, quienes creían que seguiría el orden original del disco. Al llegar a «Con este sol», el escenario se transformó en pura magia, destacando únicamente ella y el piano como compañía. Esta interpretación inigualable, llena de matices y emoción cruda, fue respondida con aplausos y gritos del público.
La euforia creció con «Tres Pies al Gato» y «Territorios,» donde la vitalidad de la solista y la energía de sus músicos se fusionaron con el entusiasmo del público. Siguiendo con un tono honesto y cercano, la cantante chilena de 47 años compartió con el público la importancia de este disco, que impulsó su carrera cuando recién había salido de cuarto medio. «Este disco marcó mi vida; a los 17 años me impulsó a lanzarme a la música. Ahora, 30 años después, agradezco no haberme equivocado», comentó a la audiencia; sincerándose también sobre el proceso de aprendizaje en aquellos primeros años, de cómo la música de otros artistas le ayudó a definir su propio estilo y a encontrar un propósito que ha guiado su carrera hasta hoy.

Antes de interpretar la emblemática «Dame Luz», la solista compartió cómo la canción ha evolucionado para ella, especialmente tras la pandemia de 2020. Lo que nació como una búsqueda personal se transformó en un símbolo de la necesidad de conexiones genuinas en un mundo que avanza a toda velocidad. Al llegar al último verso, las luces del escenario iluminaron al público, transformándose en un canto colectivo.
En un giro lleno de energía, la solista se despoja de la guitarra porque es momento de bailar al ritmo de «Sin Gamulán», canción del grupo argentino Los Abuelos de la Nada. El público vibró con manos al aire y coreando cada palabra, haciendo eco de ese impulso juvenil que inspiró el álbum hace tres décadas. Cada historia en relación a sus canciones emocionó mucho. Qué humildad la suya al reconocer que, para aprender a hacer música, tuvo que mirar e interpretar canciones de quienes ella consideraba “los grandes».

A los 17 años, en un mundo donde a las artistas mujeres se les pedía solo interpretar, ‘Esperando Nada’ fue su declaración de autonomía, un acto de determinación en el que abrazó el riesgo y la pasión por la música. Ahora, para la mujer de 47 años con una larga trayectoria que abarca múltiples éxitos, revisitar este álbum se convierte en un acto poderoso de reivindicación, dándose la oportunidad de dialogar con esa joven audaz y soñadora. Cada canción fue una cápsula del tiempo que guarda sus sueños, miedos y esperanzas, y, al recorrerlas nuevamente, la cantante chilena no solo reconoce cuánto ha crecido, sino que honra y agradece a la joven inquebrantable que fue.
“Y así se nos fue nuestro ‘Esperando Nada’,” dice Nicole, cerrando con emoción esta primera parte del show. Con el álbum completo interpretado, la celebración continúa.

Más Allá de ‘Esperando Nada’
El espectáculo avanzó con la mezcla de temas emblemáticos y canciones de todos sus discos después de ‘Esperando Nada’, dejando fuera la muy pedida «Tal vez me estoy enamorando.» El espectáculo incluyó temas de su último disco ‘Claroscuro,’ (2022) como «Entrelazados,» «Quédate» y «Visión Nocturna.» Espectaculares fueron sus interpretaciones de las canciones del disco ‘Sueños en Tránsito’ (1997) como «Noche» y «Despiértame,» que cuenta con una introducción con toques de «Pulsar» de Gustavo Cerati, quien fue productor del disco.
En medio del fervor, algunos asistentes en las primeras filas pidieron a gritos verla en el Festival de Viña del Mar, a lo que ella, con una sonrisa, respondió: «¿Para qué? Si ustedes, Temuco, son mi gaviota”.
Cuando muchos pensaron que el cierre del concierto venía con la clásica «Hoy», siguió adelante con la sucesión de «Veneno» y «Vida», dos de sus grandes temas de los 2000s. Sin embargo, este giro inesperado dejó a algunos fans confundidos, ya que, al creer que el show ya había terminado, comenzaron a retirarse, restando al final la euforia que se esperaba. A pesar de este giro Nicole reafirmó, a lo largo de sus tres décadas de carrera, que al seguir su pasión por la música se ha ganado con creces el título de una de las voces más icónicas y queridas de la música chilena.
