La cantidad de momentos entrañables que tuvo el show del idol fue, simplemente, increíble. Un show totalmente espectacular.
Taste makers.
La cantidad de momentos entrañables que tuvo el show del idol fue, simplemente, increíble. Un show totalmente espectacular.
Junto a Bonebreaker y Anima Inmortalis, entregaron una definición de diccionaria extensa y precisa de lo que es el death metal. Un verdadero lujo.
La agrupación japonesa se presentó en la afamada convención de anime, en una Estación Mapocho que vislumbró un vibrante estallido de emociones en clave j-rock.
El mundano soliloquio de Florence Shaw rompió cualquier convención social, para que así el público se perdiera en un oscuro y delirante episodio de post-punk.
La agrupación sumió a la Blondie en un trance hipnótico a través de su french pop vicioso, adictivo y seductor.
El recinto de Vicuña Mackenna albergó un debut esperado por más de una década, en donde los cánticos del glam no cesaron en ningún minuto.
Acompañados por Ten Richter, los thrashers celebraron –y grabaron– el lanzamiento de su flamante álbum ‘Destroy’.
El fin de esta era se materializó con un show sumamente intenso, lleno de sorpresas de alto impacto e invitadas estelares.
El grupo liderado por Domenic Palermo finalmente debutó en nuestro país, para la fortuna de sus fans que disfrutaron de distintas muestras de shoegaze.
La artista nacional lanzó su aclamado ‘Albor’ ante un teatro testigo de una propuesta única y sensible, como si los conceptos de espacio y tiempo se hayan reconfigurado.