Gondwana debutaba en 1997 con un trabajo homónimo fiel a las raíces del reggae, y lo suficientemente carismático para las radios.
Taste makers.
Gondwana debutaba en 1997 con un trabajo homónimo fiel a las raíces del reggae, y lo suficientemente carismático para las radios.
‘Ego Death’ se transformaría en un álbum muy importante para The Internet, siendo una versión deslumbrante de su propuesta música.
Carly Rae Jepsen presentó una obra atemporal de espíritu retro hace 10 años atrás, siendo a estas alturas un clásico moderno del dance-pop.
Las Pecadoras se alza como dúo de culturas vitales para el folclor, gracias a un inspirado trabajo de cueca con grandes convicciones.
‘Dulce Beat’ equilibró los inicios electrónicos de Belanova con su faceta accesible, bailable y romántica, siendo un punto alto para el pop.
‘Sueño Stereo’ marcó el final discográfico para Soda Stereo, evidenciando un deseo de exploración tan abstracto como expansivo.
‘El Folklore de Chile’ no solo fue el primer álbum de Violeta Parra, sino que ayudó a popularizar la música que se escuchaba en el campo.
Easykid concreta su obra más ecléctica y exploratoria, abriendo su sonido de raggetón a jugadas influencias electrónicas y del hip hop.
Sabales ofrece un relato de tintes autobiográficos en su álbum debut, mezclando el indie pop con el folk pop de forma vívida y melancólica.
‘Mala Madre’ es la cima más alta en medio de montañas discográficas de elevada creatividad para Camila Moreno, siendo su obra maestra.