Escrito por María Trinidad Paredes y Tomás Pérez
Fotos por Sofía Furniel
En su primera edición en nuestro país, el Festival BAMBA cuyo objetivo apuntaba a celebrar la música y escena latina, encabezado por Juanes, Marc Anthony, Fito Paez y Carlos Vives, reunió a 60 mil personas a lo largo de sus 2 jornadas, copando la explanada del Parque O’Higgins y transformándolo en un verdadero carnaval.
Un proyecto que se ideó hace 7 años de la mano de Juanes y Lotus para elevar la música latina a una nueva dimensión, celebrar el talento y su variada identidad, y es que no solo la música se hizo presente, sino también aspectos como lo gastronómico y característico de algunos de los países que componen América Latina. Es por esto mismo que con 21 artistas divididos en 2 jornadas, el evento se consagró como un fraternal encuentro latino.

Seamoon: R&B para abrir la jornada
Luna Mar, también conocida popularmente como “Seamoon”, es una artista oriunda de Quilpué que en los últimos años ha experimentado un importante crecimiento en su carrera. Su trayectoria ha estado marcada por las melodías del R&B y el hip hop. Durante su presentación la cantante compartió con el público momentos de vulnerabilidad y mostró distintas facetas de su identidad a través de temas como “Carambita” y “Luna Mar”.
El espíritu de Violeta Parra también se hizo presente en el escenario con la interpretación de “La Jardinera” por parte de Luna Mar. Con su propio sello y sensibilidad, la artista hizo suya esta emblemática canción del repertorio nacional.
El show también incluyó una de sus colaboraciones con Movimiento Original. El tema “Soy” sonó por los parlantes antes de dar paso a “Slowly”, dos canciones que reflejan distintas etapas de su trayectoria musical. La artista comentó que vivir esta experiencia fue como “volver a sus inicios y reencontrarse con los nervios de los primeros escenarios”, una sensación que, pese al crecimiento de su carrera, sigue acompañándola.

Catalina y las Bordonas de Oro: La creciente nueva carta del bolero
La presentación de Catalina y las Bordonas de Oro en el Festival BAMBA 2026 puso en valor la trascendencia del bolero dentro de la identidad musical chilena y su capacidad de mantenerse vigente a través de nuevas generaciones además de promocionar su más reciente material “La Alegría de los que Llora” (2026). Liderada por Catalina Plaza, la agrupación retomó los códigos de la canción romántica latinoamericana para darles una nueva dimensión mediante arreglos de guitarras, vientos y percusiones que enriquecen su sonoridad. A través de canciones marcadas por el desamor, la nostalgia y las emociones cotidianas como “Si me quisieras”, “Fue una mentira” o “Presagio”, la banda conectó con una tradición que forma parte de la memoria musical del país, vinculada históricamente a las radios, los encuentros familiares y la bohemia. Su propuesta no solo recupera la esencia del bolero, sino que también demuestra cómo este género puede renovarse sin perder su carácter íntimo y expresivo. De esta manera, Catalina y las Bordonas de Oro contribuyen a mantener vivo el legado del bolero chileno, proyectándolo hacia nuevos públicos desde una interpretación contemporánea y una identidad musical propia.

Los Pericos: Reggae para las masas
La banda argentina de reggae y ska Los Pericos se tomó el Festival Bamba 2026 y transformó el ánimo relajado de la audiencia en una fiesta de movimientos eufóricos y energía desbordante. De acuerdo con su vocalista, Juanchi Baleirón, el “quilombo no podía faltar”.Y así fue. En su presentación, la banda interpretó temas que pusieron al público a cantar al unísono. Dentro de su repertorio destacaron los icónicos temas “Runaway”, “Nada que perder”, “Hace lo que quieras” y “Jamaica Reggae”. Incluso en los coros en inglés, los fanáticos respondieron a todo pulmón y se ganaron las felicitaciones de la banda por su desempeño lingüístico.
Las vibras no decayeron y se dio paso a una dinámica entretenida entre los integrantes de la banda y sus fanáticos con “Me late”. “Home Sweet Home” terminó por encender aún más el ambiente, con una audiencia que saltaba al ritmo de la música y acompañaba a la banda en su propósito de animar la jornada y fomentar la participación. Al finalizar su presentación, Los Pericos se despidieron con un cariñoso ¡Gracias, hermosos!, dejando al público con la fiesta armada.

Conociendo Rusia: El festín del pop rock trasandino
Con su paso por el Festival BAMBA 2026, Conociendo Rusia desplegó una propuesta que mantiene vivo el legado del rock argentino desde una mirada actual. El proyecto encabezado por Mateo Sujatovich presentó canciones que transitan entre el pop rock, las guitarras melódicas y los teclados, acompañadas de letras que abordan las relaciones afectivas, la nostalgia y las vivencias personales. Temas como ”Cabildo y Juramento”, “Tu encanto” y “Puede ser” dieron cuenta de una identidad musical que dialoga con los sonidos clásicos de Argentina, pero que también incorpora elementos propios de las nuevas generaciones. A través de una interpretación sólida y arreglos que alternan momentos de intimidad con pasajes de mayor intensidad, la agrupación logró trasladar su universo musical al escenario del festival, fortaleciendo su vínculo con los asistentes chilenos y reafirmando su lugar como uno de los proyectos contemporáneos que mantienen vigente la tradición del pop rock trasandino.

Elena Rose: La consolidación de una nueva estrella del pop latino
La artista venezolana Elena Rose regresó a los escenarios de nuestro país tras su presentación en La Cúpula, en mayo pasado. Su vuelta estuvo marcada por mensajes cargados de vulnerabilidad, nostalgia y amor, elementos que atravesaron toda su presentación. Durante el concierto, la cantante se refirió a sus fanáticos como “los guerreros de la luz”, una expresión que describe a aquellas personas dispuestas a perdonar y seguir adelante, eligiendo el amor como camino. Un mensaje que, según explicó, constituye el corazón de su show.
Dentro de su setlist estuvieron “Me lo merezco”, “Amén” y “Un beso menos”, esta última dedicada a su abuela, una mujer que le recordaba la importancia del hogar. Más adelante, la cantante compartió con el público algunas palabras sobre los momentos difíciles que ha atravesado Venezuela y agradeció a Chile por recibir y cuidar a sus compatriotas. Tras este emotivo mensaje, dio paso a “Te Pensé”.
La artista también adelantó parte de su próximo sencillo, “Buscando marido”, inspirado en sus propias experiencias fallidas en el amor. Luego de anunciar que el lanzamiento estaba próximo, invitó al público a “vacilar” el ritmo de la canción, dando espacio para que los asistentes comenzaran a familiarizarse con esta nueva propuesta. El cierre llegó con “Caracas en los 2000”, su colaboración con Danny Ocean, una canción que marcó un punto importante en su carrera y contribuyó a proyectar su música hacia nuevas audiencias.

Juanes: Esto significa jugar de local
El colombiano Juanes llegó con la noche y trajo una mochila cargada de casi cuatro décadas de trayectoria musical, de la que sacó un repertorio cargado de canciones icónicas que han marcado a distintas generaciones. La música latinoamericana y su espíritu se hicieron sentir desde el primer momento, con un público que gritaba a todo pulmón para acompañar el inicio del espectáculo al ritmo de “Me enamoré”. Cientos de personas corrían hacia el escenario para poder obtener una vista panorámica de lo que sería el show.
Juanes está instalado en la memoria musical de los chilenos. Su trayectoria y el vínculo que ha construido con el público local a lo largo de los años lo convierten en uno de esos artistas que no necesitan demasiadas presentaciones. Entre “Yerbatero”, “Besos en Guerra” y “Mala Gente”, el colombiano se dio un espacio para compartir una de las ideas que lo llevaron hasta el Festival Bamba: sus ganas de crear un encuentro que “celebre las voces latinas”. Un sueño que, después de 7 años, finalmente tomó forma de la mano de la productora Lotus.
El puede pasar de la sensibilidad romántica de “Es por ti” a la energía rockera de “La camisa negra”, con guitarras, manos en alto y una audiencia que se entrega por completo a cada canción. Lo de Juanes es de esos espectáculos que recuerdan por qué algunas canciones nunca pasan de moda. Y si algo quedó claro en el escenario del Bamba, es que su música sigue teniendo ese poder de reunir a todos en un mismo coro.

Los Vásquez: El pop cebolla es música popular
Los Vásquez llevaron al Festival BAMBA 2026 una propuesta que reafirma la presencia del pop cebolla dentro del panorama musical chileno. El dúo de los hermanos Ítalo y Enzo Vásquez combinó baladas románticas con ritmos tropicales y cumbieros, manteniendo una fórmula que conecta las historias de amor y desamor con la música popular. Durante su presentación, canciones como “Miénteme una vez”, “Juana María”, “Qué tienes tú” y “Olvídalo” invitaron al público a cantar y compartir las emociones presentes en sus letras. Uno de los momentos especiales de la jornada fue la participación de María José Quintanilla, quien se sumó al espectáculo y aportó un atractivo adicional al encuentro musical. De esta manera, Los Vásquez reafirmaron el lugar del pop cebolla en la identidad musical nacional, consolidando un estilo que combina romanticismo, ritmos bailables y relatos cotidianos con los que distintas generaciones del público chileno pueden identificarse.

Marc Anthony: Que la salsa ilumine la noche
Marc Anthony fue uno de los protagonistas del Festival BAMBA 2026 durante la jornada del sábado 24 de octubre, llevando al Parque O’Higgins una presentación que destacó por la fuerza de la salsa y su trayectoria dentro de la música latina. Acompañado por una orquesta que dio protagonismo a los vientos y las percusiones, el artista desplegó una interpretación enérgica, combinando potencia vocal y presencia escénica. El repertorio reunió algunos de los éxitos más representativos de su carrera, entre ellos, «Y hubo alguien» y «Hasta ayer», canciones que reflejan tanto su faceta más bailable como su capacidad para transmitir emociones a través de la salsa romántica. La respuesta del público acompañó cada momento, convirtiendo el concierto en una celebración y recordatorio de su legado musical.
La presentación también permitió apreciar la riqueza de los arreglos instrumentales que caracterizan el sonido de Marc Anthony. A lo largo del concierto, el cantante alternó interpretaciones cargadas de energía con pasajes en los que la audiencia tomó protagonismo, coreando las melodías y acompañando los ritmos. Esta dinámica evidenció la conexión que el artista mantiene con distintas generaciones de seguidores y la vigencia de un repertorio que combina romanticismo, baile y tradición salsera. El cierre con “Vivir mi vida” dio paso a uno de los momentos más festivos de la jornada, reuniendo al público en torno a un mensaje de celebración y optimismo, transformando el momento en una catarsis fraterna.
Segunda jornada

Çantamarta: Una fotografía del Caribe del hoy
Çantamarta, integrado por LuisLo, Benito y Omar, fue el encargado de abrir la segunda jornada del Festival Bamba con una propuesta que mezcla sonidos caribeños con influencias urbanas. Aunque la convocatoria fue pequeña, quienes se acercaron a verlos lo dieron todo entre bailes y buenos pasos. Con melodías que transitan entre el romance y la melancolía, el trío interpretó canciones como “Y aún te estoy esperando” y “Si te hace falta alguien soy yo” Más allá de las canciones, el grupo también tuvo espacio para compartir un mensaje dedicado a las comunidades migrantes. “Gracias por ser hogar para tantos migrantes, juntos somos más”, compartieron. Entre bromas sobre el calor y agradecimientos a quienes se quedaron hasta el final, Çantamarta cerró su presentación, dejando la sensación de que su música fue un grato descubrimiento.

Aura Bae: R&B chileno de exportación
Aura BAE fue parte de los shows iniciales del domingo 25 en Festival BAMBA 2026 con una propuesta que refleja la exploración de nuevos sonidos dentro de la escena urbana chilena. La artista nacional, ha desarrollado una identidad musical que combina elementos del género R&B, Trap y Reggaeton con influencias del flamenco, integrando matices vocales y recursos melódicos que la distinguen de las fórmulas más tradicionales del estilo. Su propuesta destaca por el cruce entre ritmos contemporáneos y sonoridades vinculadas a otras tradiciones musicales, construyendo un lenguaje propio que amplía los límites del género como lo conocemos. Su presentación en BAMBA permitió poner en perspectiva el crecimiento de nuevas voces nacionales que experimentan con distintas influencias para aportar diversidad y nuevas posibilidades expresivas a la música urbana chilena.

Paloma Morphy: La mexicana que quiere conquistar al mundo
La mexicana Paloma Morphy debutó en Chile con una propuesta que mezcla el pop con sonidos alternativos y una voz que por momentos parece cantar en cursiva, jugando con los tonos y las formas de interpretar. Entre canciones como “¿Cómo te vas?” y “Lo que un día fue”, la artista mostró un estilo que escapa de lo convencional y comentó que a pesar de ser su primera vez en el territorio “ya lo amaba”. Además, bromeó con el público mencionando que ya se había familiarizado con la típica frase de: “Somos el mejor país de Chile”.
Aunque los nervios se hicieron notar en el escenario, hizo el espacio para canciones más personales, como “La mexicana”, donde aborda una relación de desamor con su propio país, y “Cosas malas de mí”, escrita en un momento en que su diálogo interno no era precisamente amable. A estas composiciones se sumó “Si la ves”, una canción que escribió para sí misma y que refleja su proceso de aprender a convivir con sus propias inseguridades. La artista también adelantó que su segundo álbum llegará en noviembre, abriendo una nueva etapa en su carrera.

Ráfaga: Que la cumbia jamás haga falta
BAMBA 2026 vivió toda la energía de la cumbia argentina junto a Ráfaga, con un espectáculo marcado por las canciones que han acompañado a distintas generaciones en Chile. Con más de tres décadas de trayectoria -logro del cual se mostraban orgullosos constantemente durante su presentación- la agrupación desplegó su característico sonido, construido a partir de teclados, percusiones y melodías villeras que forman parte de su identidad musical. Canciones como “Una ráfaga de amor”, “No te vayas”, “Mentirosa” y “Una cerveza” evocaron algunos de los momentos más reconocibles de su repertorio, invitando al público a cantar y bailar. La presentación también puso de manifiesto la profunda conexión que la banda mantiene con la audiencia chilena, donde sus canciones han logrado trascender las fronteras y mantenerse presentes en celebraciones y espacios populares. De esta manera, Ráfaga reafirmó la vigencia de la cumbia como expresión transversal de la música latinoamericana

Bomba Estéreo: Autenticidad ante todo
Bomba Estéreo transformó el espacio en una pista de baile desde los primeros acordes de “Pájaros”, seguida de canciones como “Algo está cambiando” y “Me duele”. Aunque el show comenzó con diez minutos de retraso, el público se entregó por completo a los ritmos de la banda colombiana, que dividió su presentación en dos etapas: “Calentamiento número 1” y “Calentamiento número 2”. Y vaya que el público hizo ejercicio, las caderas del público no dejaron de moverse.
Li Saumet, vocalista de la banda, afirmó que durante el show estaban “vendiendo alegría”, una idea que se reflejó en la energía y el entusiasmo que compartìan. Entre “Llegó el verano”, “Somos dos” y “To My Love”, la fiesta siguió creciendo hasta llegar a “Romántica Champeta”, un ritmo colombiano de raíces africanas que invita a mover el cuerpo. Con Pancho Carnaval disfrutando cada momento sobre el escenario, el público se sumó a la celebración al ritmo de “Fuego”, “Morenita” y “Fiesta”. El cierre con “Soy yo” reivindicó la identidad de Saumet, recordando las críticas que recibió de joven por su forma de vestir y por no encajar en lo esperado. Así, el espectáculo se convirtió en una celebración de la autenticidad y de mantenerse fiel a uno mismo.

Fito Páez: Astro argentino del rock y las grandes canciones
Fito Páez fue uno de los nombres centrales de la segunda jornada del Festival BAMBA 2026, con un espectáculo que recorrió algunos de los hitos más importantes de su trayectoria en el rock latinoamericano. El músico argentino se presentó en el escenario Banco de Chile del Parque O’Higgins, acompañado por una banda que aportó nuevos matices a sus composiciones mediante arreglos instrumentales y una ejecución enérgica. Desde el comienzo, canciones como “El amor después del amor” y “11 y 6” generaron una ola entusiasta entre los asistentes, que acompañaron las melodías a viva voz. A través del piano y las guitarras, Páez repasó distintas etapas de su discografía, reafirmando la vigencia de un repertorio que combina sensibilidad pop, influencias del rock y una marcada identidad autoral, todo esto resumido en una contundente frase lanzada en su presentación: “El rock no está muerto”
Durante el concierto también sonaron clásicos como “Al lado del camino”, “A rodar mi vida” y “Mariposa tecknicolor”, temas que desataron la euforia misma del público y reflejaron la diversidad musical del artista y su impacto en el inconsciente colectivo. El recorrido culminó con “Dar es dar”, en un cierre que sintetizó el carácter emotivo y festivo de la presentación. Con su particular presencia escénica y una interpretación que alternó momentos íntimos con explosiones de energía, Fito Páez reafirmó su influencia en el rock en español y demostró que sus canciones siguen encontrando eco en distintas generaciones de oyentes.

Orishas: El latido de la cultura desde La Habana
Orishas se presentó en el Festival BAMBA 2026 con un espectáculo que combinó hip-hop y ritmos cubanos, llevando al escenario una propuesta marcada por la identidad cultural y la energía de sus interpretaciones, algo que manifestaron momentos antes de dar inicio a su presentación con la intención de: “..transformar Santiago en La Habana”.
Durante el concierto, el grupo recorrió parte de su repertorio con canciones como «Represent», “A lo Cubano”, “537 C.U.B.A.” y “Hay un son”, que reflejan la fusión entre rap, sonoridades caribeñas y elementos tradicionales de la isla. La puesta en escena incorporó ciertos recursos visuales identitarios de Cuba, reforzando el vínculo entre su música y sus raíces. A lo largo de la presentación, el trío alternó versos de rap con ritmos bailables, mostrando las distintas facetas de su propuesta musical. De esta manera, Orishas destacó por su mezcla de estilos y por la reivindicación de sus raíces cubanas dentro de la música urbana latinoamericana.
