Escrito por Felipe León
Es común que se señale el segundo disco de Amebix como una versión pesada del crust punk, aún cuando el subgénero en sí ya guarda cierta relación con el metal. Tal vez sea esa forma de tocar mucho más lenta lo que determine esa sensación de densidad, aunque ni de lejos es lo único llamativo en ‘Arise!‘ (1985); no por nada su lugar en este tipo de música.
Al alero de un apocalipsis servido sobre canciones sobre violencia, guerra o salud mental, la banda definió una forma algo más elaborada de hacer este punk radical muy antirreligioso. La elección de ralentizarse, a diferencia de muchos contemporáneos que buscaban velocidad, dejó espacio a que surgieran búsquedas atmosféricas dedicadas a profundizar en lo catastrófico, hasta siniestro, y de paso aportar a su tono amenazante.
Claro que Amebix puso en marcha varios aprendizajes de su antecesor, ‘No Sanctuary‘ (1983), alineados a la oscura visión opresiva y ritualista de su crust. No obstante es posible apreciar toques melancólicos dentro de su habitual canto rabioso, fundado en un acto de rebelión frente al deterioro de una vida que pareciera caminar sobre alambres de púa, en medio del eventual colapso. Cada día una distopía nueva.
Crust punk en la desolación
Amebix entiende su desorden y lo utiliza a su favor. Parte desde un ideal punk ajeno a estructuras que encuentra el camino para expresarse, sea con ráfagas de intensidad, dramatismo poético, un andar fúnebre y ominosas referencias a la desolación, agrupadas en un relato de tinte anarquista como lo es ‘Arise!‘.
Quizás cueste entrar por su sentido errático, pero desde un comienzo con la apertura ambiental, «The Moor«, y la filosa crudeza de «Axeman«, el grupo británico resume lo que será viaje. Por una parte hay piezas como «Fear of God«, «Largactyl» o el corte titular, mucho más rifferas y directas, mientras que «Spoils of Victory» o «Slave» postulan un costado cambiante e indescifrable, sumido en las tinieblas.
Tampoco se pueden pasar por alto «Drink and Be Merry» y «The Darkest Hour«, algo más inclinadas a cierta solemnidad post-punk que guarda ‘Arise!‘. Un lanzamiento clave para Amebix.
