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Live Reviews

Doja Cat en Chile: Prueba de vida de una popstar

Escrito por Juan Pablo Ossandón
Fotos por Bárbara Hernández

En el sentido estricto de las cosas, Doja Cat siempre ha sido una artista versátil, en tanto, a nivel musical, su propuesta siempre se ha movido entre el r&b contemporáneo, el pop rap, el trap, y una que otra salida de dance. No es algo que no se haya hecho antes, ejemplos hay varios. No obstante, y quede muy claro, es distinto desempeñarse en varios y distintos géneros musicales, y manejarse bien en estos con oficio y seguridad. He ahí el porqué es una artista versátil.

¿Por qué este preámbulo? Pues porque al sacar ‘Vie’ en 2025, la artista se había puesto la misión de demostrar que es una gran cantante también. No había nada que demostrar realmente, pero sí es verdad que cierto sector de la industria y el público la reducían únicamente a ser una rapera. No es que el ser rapera per sé esté mal, pero eso no es un hecho. Doja Cat no es sólo una rapera, por mucho que se haya intentado hacer ese reduccionismo de su persona como artista.

Bueno, de ahí que ‘Vie’ trajo al centro de su propuesta el dance-pop –de influencias ochenteras–, y de la mano con el r&b. Y eso vino con toda una reimaginación de lo que hace sobre el escenario, lo que pudimos ver de forma vívida en su regreso a Chile este pasado 10 de febrero en el Movistar Arena con el ‘Ma Vie World Tour’.

Acompañada por una banda numerosa y coristas, la plataforma en altura, las luces coloridas y saturadas, y la vestimenta dejaban ver esta reimaginación, valga la redundancia. Ya no era sólo rapear y cantar sobre una base, sino que con instrumentación en vivo y en directo que le entregó nueva vida a los cortes previos a ‘Vie’ –y una que otra pista en la medida que las canciones lo requerían–. Así quedó claro desde el arranque con «Cards», la que transicionó de forma increíble a una acortada versión de «Kiss Me More». El público ya se encontraba rendido ante sus pies.

Aunque claro, eso era aún más patente cuando aparecían cortes más trap como «Get Into It (Yuh)», aumentando exponencialmente el aire bombástico del mismo, mientras Doja rapeaba cada uno de sus versos con un delivery y presencia imponentes. Mismo caso para una canción como «Gorgeous» –de ‘Vie’–, con una fuerte energía sexual que se movía con sutileza tanto en las melosas melodías vocales de su estribillo como en sus rimas. Asimismo, si bien fueron contadas las ocasiones en que la artista compartió unas palabras con el público, lo hacía valer cada vez que se dirigía a este, dirigiéndolo ante su antojo como en la previa a «Take Me Dancing», donde pidió que «hicieran bailar a sus músicos».

Aún sobre la plataforma, Doja Cat dejó caer otro de sus hits más grandes, «Woman», en una versión de lo más espectacular que reclama la noción ochentera del pop en vivo, siendo también una oportunidad para hacer gala de sus credenciales como bailarina, lo que, para ser honestos, hizo en cada canción acaparando la atención con un magnetismo irresistible.

Una vez al bajar de la plataforma al escenario, Doja Cat brindó todo tipo de momentos. Ya lo dijimos, es una artista versátil, y la forma en que la audiencia se desarmó en ovaciones en «Agora Hills» o rapeó en «Ain’t Shit» –a pesar de que hubieron unos pocos porfiados que dijeron la n-word–, dejaba ver que Doja podía tomar con propiedad cualquier tipo de papel. Así sea dominando las masas como en «Paint The Town Red» al son de sus versos, mostrando el rostro más teatral de su performance como en «Silly! Fun!», o entregando todo a la vez de forma electrizante como en la celebrada «Need To Know».

Incluso en una canción como «Streets», que no es explosiva, pero sí es dueña de una intensidad al rojo vivo que la artista canalizó sobre la plataforma mientras el público se derretía ante el seductor groove de esta canción, uno de sus hits más populares. Esa energía sexual que rodea varias de sus canciones, también la aborda desde el hedonismo –y porqué no, cierta cuota de humor–, dejándola salir con piezas como «Wet Vagina», el remix de funk brasileño de «Demons»«Tia Tamera» –uno de los tracks más antiguos que presentó en la noche–.

Armando la fiesta a su antojo, «AAAHH MEN!»«Boss Bitch»«One More Time» mostraron como Doja Cat desempeña muy bien el papel de popstar. En teoría siempre lo hizo, pero bueno, que nadie quede con dudas. Se las sabe todas, y así hizo con «Say So» haciendo cantar a todo el Movistar Arena, para cerrar con «Jealous Type», el lead single de su último disco que hizo bailar y cantar al público, y que terminó por cubrir con confetti y burbujas al recinto. Su despedida de Chile fue de pocas palabras, pero de varias acciones, en tanto repartió detenidamente rosas a sus fans más cercanos, y bueno, también aprovechó la oportunidad de decir «¡que se joda ICE!«.

El saldo fue un show de más de una hora y media que no dejó nada al azar, y aún se sintió todo natural, como parte de una personalidad carismática y dominante, pero, por sobre todo, por el levantar un show ambicioso que sacó el máximo jugo a la versatilidad que siempre ha tenido la artista. La prueba fehaciente de la vida de una popstar.

 

Setlist de Doja Cat en Chile:

  1. Cards
  2. Kiss Me More
  3. Get Into It (Yuh)
  4. Gorgeous
  5. Take Me Dancing
  6. Woman
  7. Acts of Service
  8. Agora Hills
  9. Make It Up
  10. All Mine
  11. Ain’t Shit
  12. Paint the Town Red
  13. Silly! Fun!
  14. Juicy
  15. Need to Know
  16. Streets
  17. Wet Vagina
  18. WYM Freestyle
  19. Demons (Brazilian Funk Remix)
  20. Tia Tamera
  21. AAAHH MEN!
  22. I’m a Man (Cover de The Spencer Davis Group)
  23. Boss Bitch
  24. Stranger
  25. One More Time
  26. Say So
  27. Jealous Type

Juan Pablo Ossandón

Director de Expectador.

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