Escrito por Juan Pablo Ossandón
Fotos por María José Muñoz
El pasado 1 de diciembre, el Teatro Caupolicán fue la sede de la llegada de la gira ‘Grand Club Icarus‘ de ARTMS, grupo de k-pop que regresaba a Chile después de un poco más de un año de su debut en Teatro Teletón, siendo, por lo tanto, su show más grande a la fecha en nuestro país.
Las otrora integrantes de LOONA, HeeJin, Haseul, Choerry, Kim Lip y JinSoul entablaron una propuesta que tiene, por lo menos, dos aristas. Por una parte, temáticamente la referencia es clara a la mitología griega de la historia Ícaro, aquel que voló muy cerca del sol, aunque lo que hacen las artistas no es una interpretación por libro, sino más bien una reimaginación y apropiación del concepto, dando espacio al poder de las alas en su camino a un sitio más «divino».

El otro punto es el hecho de que querían llevar su show, de la forma más cercana a lo que es un club. Entonces, el baile y la vida nocturna también formaban parte de estos parámetros, en el sentido de armar una fiesta inolvidable. Las mismas surcoreanas han dicho que, si bien no han estado en un club antes, si querían concretar eso de cierta forma, aunque sea ellas mismas –como bien dejaron claro en el footage que revelaron casi al final del show–.
De esta forma, y teniendo completamente en cuenta que ARTMS es un grupo que se vale por sí solo, sin necesitar lo que hicieron antiguamente cuando LOONA aún existía, el girl group busca alcanzar este sitio deseado de «lo divino» a través del festín vertiginoso de emociones que es el Grand Club Icarus. El inicio no pudo haber sido muestra más transparente de ello, con «Goddess» situando las siluetas a contraluz de las cantantes, con sus rostros aún escondidos a plena vista, gracias a las penumbras.

Dicho eso, todo lo que vino después dejaba más claro la propia tesis que tiene este show. A través de canciones como “The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy”, “BURN”, “Unf/Air” y “Flower Rhythm”, las ARTMS se paseaban no sólo por todo el escenario con coreografías deslumbrantes, sino también por un universo sonoro mucho más complejo que el de la media del k-pop, sacando sus credenciales en contextos dance pop, r&b, edm, y tantos otros, reflejo de una producción llena de identidad propia.
Tras el fenomenal cover que hicieron de «Greedy» de Arian Grande, se dio un momento para que cada integrante se tomara el escenario por sí solas, con Choerry cantando «Pressure», HeeJin con «Video Game», JinSoul con «Ring of Chaos», Hasel con “Je Ne Sais Quoi” –de ODD EYE CIRCLE–, y Kim Lip con “Can You Entertain?”. La respuesta del público era sobrecogedora, conociendo de memoria no sólo lo que hacen como grupo, sino que mostrando el como le siguen la huella fielmente a cada una, gritando incluso los tracks súper recientes como el de Kim Lip, que tenía apenas dos semanas de su publicación. No cualquiera la hace, y si es que las ARTMS si son las diosas que buscan ser en este show, definitivamente este es el tipo de feligreses que tienen.
Las sorpresas no faltaron, pues interpretaron una canción inédita, «In The Dark», para el gusto de sus fans –denominados OURII–. No obstante, la sorpresa también fue en dirección a las artistas, pues el público sí se sabía el tema, incluso si no ha salido al mercado. Nuevamente, feligreses en toda su ley.

Ahora, en la medida que tiraban temazos como «Butterfly Effect» y «Birth», se hacía patente algo bastante importante con lo que significa ARTMS. La libertad con la que cuentan se nota, y lejos de lo pauteado que puede ser el promedio de los shows en vivo del género, ARTMS realmente se inclina por el aspecto más humano y cercano. De allí las salidas de libreto, las interacciones espontáneas con el público y entre ellas mismas también, denotando que son un grupo único en su clase dentro de la gigantesca industria y escena del k-pop.
“Reborn like a phoenix wing, we fly high, the world awakening us”, fue la frase que más quedó en nuestras mentes, justamente de la canción «Icarus», en una metáfora de ya, en este punto del show, haber llegado a este estado sagrado. Pero lejos de ser figuras déspotas, se mostraron conmovidas con el video de agradecimiento que hicieron los fanclub oficiales, reproducido sobre el escenario, con harto humor de por medio. Las ovaciones emanaban desde todos lados, y más de alguién derramó lágrimas, de seguro.

Así, el show llegó al final levantando la fiesta más grande de todas, con los hits «Verified Beauty», «Sparkle» y «Virtual Angel», coreadas como nunca por su fiel público, para dar paso a un último segmento en el que el Teatro Caupolicán adoptó sobre su escenario el formato más cercano a lo que es un club, con música edm resonando en los speakers mientras HeeJin, Haseul, Choerry, Kim Lip y JinSoul bailaban, compartían, se acercaban a sus fans, tiraban globos y confetti junto al grupo de baile que les acompañó durante el show.
Un espectáculo redondo, en el que ARTMS no muestra pista alguna de que el vuelo que emprendieron vaya a descender.
Setlist de ARTMS en Chile:
- Goddess
- The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy
- BURN
- Unf/Air
- Flower Rhythm
- Greedy (Cover de Ariana Grande)
- Pressure (Cherry Solo)
- Video Game (HeeJin Solo)
- Ring of Chaos (JinSoul Solo)
- Je Ne Sais Quoi (HaSeul Solo)
- Can You Entertain? (KimLip Solo)
- Distress
- Obsessed
- In the Dark
- Butterfly Effect
- Birth
- Icarus
- Verified Beauty
- Sparkle
- Virtual Angel
