Escrito por Felipe León
Pese a lo popular del pop punk, ya sea en el pasado como en el presente, existen nombres que son relegados a los nichos. Algo así como actos de culto. Tal es el caso de The Unlovables, que en plena década de los 2000’s irrumpieron con un trabajo que sigue sonando fresco, como es el caso de ‘Crush – Boyfriend – Heartbreak‘ (2004). Toda una escuela para el género.
La inmediatez del larga duración captura la atención al instante, desde una interpretación enérgica y romántica, reluciendo su colorido encanto sonoro a la par de líricas emotivas, agridulces e ingenuas. Melódicas y gancheras creaciones expresadas con accesible distorsión, arraigadas a la identidad de su vocalista, Hallie Bulleit, que derrocha carisma en todo el álbum.
En medio del panorama fértil en proyectos pop punk que se vivía en la época, la banda neoyorquina dejó para la posteridad un disco imbatible. De tal manera que pasan los años y The Unlovables no hace más que solidificar su legado, en parte por lo obrado en este llamativo registro de 13 canciones, donde resaltan sus armonías vocales, el sentido pegadizo de sus estribillos, y la dulce pero explosiva instrumentación.
Historias sobre ilusiones sentimentales y quiebres amorosos, plenamente agrupadas en ‘Crush – Boyfriend – Heartbreak‘. Con influencias que incluso rozan el skate punk como en «Non Stop Thinking of You», o el power pop ti po «»If You Were Here«, aunque siempre manteniendo la esencia primordial como en «I’ve Cried 4 U», «Feelin’ All Emo (Since I Broke up with You)», «Today’s the Day (I Finally Kissed You)», «I Alredy Know» o «Doot da Doot».
