Cine

Cómo entrenar a tu dragón: «Amor y respeto por la historia original»

Escrito por Bárbara Conejero

Con el reciente auge de las adaptaciones live-action de distintos clásicos —y no tan clásicos— animados, surge una pregunta: ¿qué significa hacer una buena adaptación?
La respuesta está en un terreno donde la línea es difusa y donde vale la pena ver elemento por elemento para hacer un buen análisis. Sin embargo, el live action de Cómo entrenar a tu dragón, sin duda, está mucho más cerca de un éxito que de una decepción.

Si bien es un calco de la historia —algo que se evidencia en la recreación toma por toma—, eso puede entenderse si consideramos que, curiosamente, Dean DeBlois, el mismo director de la película animada, fue el encargado de llevarla a la acción real. La propuesta con esta adaptación es el intento por expandir y profundizar este universo, lo que se logra a la perfección.

Un elenco triunfal

Porque, más allá de la fantasía, el corazón de esta trilogía son las dinámicas humanas, y esto en el live action, gracias a la inherente virtud que tiene el trabajar con actores de carne y hueso, logra transmitir de mejor manera las sensibilidades y complejidades de, por ejemplo, la relación de Hipo y Estoico.

Mason Thames es perfecto como Hipo. No hay otra persona que pudiera haber encarnado mejor la sensibilidad y el humor del mejor amigo de Chimuelo. Logra transmitir de manera majestuosa la frustración y vergüenza que siente por no cumplir las expectativas de su padre y todo lo que esto conlleva. Sus expresiones, modismos y el tono son todo lo que uno se imagina de un Hipo en la vida real.

Lo mismo ocurre con Astrid; Nico Parker es la indicada para darle vida a la ambiciosa y talentosa vikinga. En esta versión entendemos mejor sus motivaciones, gracias a los diálogos y conversaciones que se incorporan. Sin duda, fue una buena decisión darle más protagonismo a este personaje.

Y qué decir de Gerard Butler, su actuación de padre es magnífica. Si bien ya había participado en la historia prestando su voz, esta vez tenemos el agrado de ver su actuación en todo su esplendor. Estoico representa a una generación anclada en la tradición y Butler es capaz de encarnar esta rudeza, pero también cargar sobre sus hombros el desarrollo que tiene este personaje.

 

Con cariño y respeto verdadero

El gran acierto del live action de Cómo entrenar a tu dragón es entregar la versión más real de cada personaje y esto, sumado al fotorrealismo, el uso de CGI y el diseño de producción, termina por aterrizar la aventura de dragones, haciéndola más inmersiva. Especialmente en las escenas de vuelo, estas son impresionantes y te transportan a Berk de manera inmediata.

Otro aspecto no menor de esta adaptación, que, de nuevo, es muestra de su carácter expansivo, es que finalmente en esta entrega hay una exploración de la mitología de esta tribu. Conocemos el origen de Berk y vemos con mayor detalle las dinámicas del pueblo vikingo.

Cómo entrenar a tu dragón es una adaptación que no toma muchos riesgos y que, si bien no alcanza el nivel de la primera —en parte porque sigue muy cercana a la creación de la historia original—, gracias a la visión de Dean DeBlois no queda opacada por ella. Así, se confirma que una adaptación puede funcionar si se hace con amor y respeto hacia el material original.

También puede gustarte...