Discos

A 30 años de ‘Horrible’ de Suárez: Baja fidelidad no convencional

Escrito por Felipe León

No es menor la huella que dejó Rosario Bléfari en la música de Argentina, así como la escena indie hispanohablante, gracias a una trayectoria que cosechó grandes discos. Tanto en solitario como con su grupo Suárez, que en plena mitad de los 90s sorprendió al mundo con una propuesta surrealista y experimental, más no ajena a una sensibilidad humana crucial en todo el asunto: nacía ‘Horrible‘ (1995).

Su rápida notoriedad se debió especialmente a este larga duración, segundo tras un primer intento por definir su sonido como fue el caso de ‘Hora de no ver’ (1994). Solo unos meses de diferencia separan ambas obras, en los que se pudo constatar una genuina evolución de su sonido lofi hacia algo más peculiar.

Baja fidelidad no convencional

Un 23 de mayo bajo el sello Feliz año nuevo discos apareció ‘Horrible‘, con un tiraje de solo 1000 discos que era la mínima cantidad de copias exigida por la casa discográfica. De ahí comenzaría una tradición por parte de la banda, que era variar su portada con cada nueva edición del LP, lo que vino a ser todo un reto para los coleccionistas y seguidores del formato físico.

En lo estrictamente musical, el sello de Suárez se vería reforzado por el espíritu exploratorio que inunda la obra. Una sincronía exigente y cautivadora entre la ruidosa baja fidelidad del slacker-rock, y la no convencionalidad del rock experimental, apostada al ingenio evocador dispuesto por Rosario Bléfari y compañía.

Cada una de sus canciones que forman ‘Horrible‘ manifiestan tal dinámica, aterrizando en momentos intensos y otros más reposados, con una clara intención de radicalizar la escucha a punta de paisajes oníricos y una amigable extrañeza. Aquellos elementos hacen del viaje algo especial, resumiendo de gran manera el atractivo del proyecto.

Poética musicalización

11 canciones bastaron para que la banda se diera a conocer en el circuito independiente, concretando una sonoridad acorde a lo que hacían muchos de sus contemporáneos en el mundo. Aunque a nivel local, Suárez evidenciaba rastros de algo propio, poco conocido e incluso raro, lo que terminó por atraer numerosas personas a su música cálida, etérea y romántica.

Una poética musicalización de sus propias reflexiones, ya sea de corte existencial, cotidiana y abstracta. Emociones puestas a merced de un nuboso estado anímico, traducido en temas como la nostálgica «Guantes de piel», la folkera «Falso ladrido», o la ritualista «En la bicicleta».

Por otro lado, piezas como «Prueba de valor» da una probada de lo intrigante que puede volverse el álbum, a la par de otras como «Dos luces», «Porvenir» o «Saludos en la nieve». Rastros de la genialidad que yace tras este ejercicio discográfico como ‘Horrible‘.

Suárez regresaría con dos discos más, dejando un legado listo para ser descubierto generación tras generación. No por nada la figura de Rosario Bléfari, santa patrona del indie latinoamericano, sigue tan vigente.

 

 

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