Escrito por Juan Pablo Ossandón
Fotos por Andie Borie
No es de extrañar que el debut de Touché Amoré en Chile haya sido uno de los conciertos más esperados por estos lados, la Sala Metrónomo agotadísima que recibió a la banda californiana bien que daba cuenta de eso. Fueron 16 largos años de espera en el que vimos crecer a uno de los grandes estandartes del post-hardcore del día de hoy; fueron 16 años de cruda honestidad que juntaron muchísimas memorias sonorizadas por su música; fueron 16 años acumulados de dolor en el que sus canciones resonaban de forma especial e íntima.
Y al fin se hizo realidad. Fue un día frío y lluvioso, pero ningún individuo vio apaciguados sus anhelos de catarsis. Era sumamente extraño, todo el mundo sabía que este era un concierto que iba a doler, pero cierta idea de liberación coexistía con ello. De allí iba a emanar el júbilo.

El inicio de la velada: Relámpagos
La jornada comenzó con la impetuosa presentación de Relámpagos, agrupación nacional de post-hardcore –con un fuerte componente de metalcore– que parecía la única opción para oficiar como teloneros. O al menos era la más acertada. No por nada los feligreses del hxc ya se mostraban numerosos a las 20:00 hrs., y, por lo mismo, algunos no aguantaban los deseos de reventar en gritos, pogos y stage diving. La tarea fue resuelta con corazón de parte del grupo, y sobre todo, una ruidosa entrega. Ellos sabían lo importante de la ocasión, se trataba de «una de las bandas más importantes de nuestras vidas», dijo el vocalista. Bien hecho.

El estallido inicial de las almas rotas
«~» y «New Halloween» brindaron las chispas que encendieron de inmediato la Sala Metrónomo, convirtiéndola en el recipiente de un público vulnerable que clamaba por las canciones de los californianos. Los rostros de alegría e incredulidad abundaban en los asistentes, viendo cómo los descarnados gritos de Jeremy Bolm en «Nobody’s» y «Green» llegaban con robusta precisión a la fibra, o bien como la furiosa batería de Elliott Babin golpeaba con inclemente fuerza nuestros sentidos en «Amends» y «Home Away From Here». Se trataba de la magia del primer contacto, de la primera impresión, y la audiencia local definitivamente estaba entregando una muy buena impresión a la banda, valga la redundancia, con los incesantes pogos, saltos, gritos y stage divers.
Se trató de un setlist equilibrado entre toda su discografía. Los Touché Amoré bien sabían que esta era la primera vez, y era la manera más sensata de llevar el concierto. Después de todo, cada obra y disco representa una época para cada quien, tanto para los californianos como el público chileno. Además, la verdad de las cosas es que todos sus álbumes son excelentes, eso es un hecho, y se notó de sobremanera con la recepción que hubo con «Hal Ashby» y «Disasters», ambas del último disco ‘Spiral In a Straight Line’ (2024), sonando casi como clásicos con sumo recorrido. En esta última se armó uno de los moshpits más grandes de la noche.

La sensación de comunidad que dispersó por todas partes en «Reminders» fue de lo más emocionante, así como también el sufrimiento sin adornos de «Harbor». Aún si el concierto no daba espacios a respiros, la música hablaba por sí sola, entregándonos distintas postales que sentimos en el cuerpo, así sea con agite y sudor en «And Now It’s Happening in Mine», o bien con las lágrimas derramadas en «Come Heroine» y «Palm Dreams» –ambas del soberbio ‘Lament’ (2020)–. Hay que decirlo, este concierto brindó una forma catárquica y hermosa de soltar la tristeza, el agotamiento, y hasta la depresión. Como si Jeremy a través de sus acciones dijera «sufran conmigo, suframos juntos».
Ya a punto de cumplir la hora de duración, «Limelight» brindaba un contraste precioso entre los gritos de Bolm y los asistentes, y las melodías entrañables de las guitarras de Clayton Stevens y Nick Steindhardt, este último asumiendo el rol cantar la parte de Andy Hull (Manchester Orchestra) en ese estremecedor último acto de la canción. Así, el desorden absoluto en «Honest Sleep» con múltiples stage divers marcó el paso al encore con Jeremy lanzando el micrófono hacia la audiencia. El último capítulo fue con «Flowers and You», aquella adolorida dedicatoria del vocalista hacia su difunta madre, la cual terminó por destrozar a cada asistente. Pero nadie se estaba guardando nada, esta vez la combustión del dolor era hacia afuera, de la forma que eso fuera.
Un velo de gratitud en el temple de los músicos y los rostros del público dejó la Sala Metrónomo en este gran episodio que fue el debut de Touché Amoré en Chile. El frío de la noche era categórico, pero el regreso a casa fue con nuestras memorias en plena ignición.
Setlist de Touché Amoré en Chile:
- ~
- New Halloween
- Nobody’s
- Green
- Amends
- Praise/Love
- Reminders
- Hal Ashby
- Home Away From Here
- Disasters
- Harbor
- And Now It’s Happening in Mine
- Uppers/Downers
- Come Heroine
- Just Exist
- Pathfinder
- Palm Dreams
- Rapture
- Limelight
- Honest Sleep
- Flowers and You
