Escrito por Felipe León
Al hablar de los años dorados del hip hop en plena década de los 90s, saltan a la vista ciertos discos que marcaron el panorama hasta nuestros días. Por supuesto, la irrupción de figuras como Nas, The Notorious B.I.G, Big L o el Wu-Tang Clan fue fundamental para el desarrollo del género en la costa este, pero no se pueden obviar otros nombres como Mobb Deep, que desde su vereda ayudaron a forjar su esencia.
Dicho esto, la importancia del segundo álbum del proyecto, ‘The Infamous’, es crucial a la hora de entender el atractivo de ese tipo de boom bap con fuertes credenciales pandilleras. Una estampa que sí bien se podía percibir en otros actos de la época, alcanzó altas cuotas de creatividad en manos de Havoc y Prodigy.
Hostilidad callejera
Voraz era la competencia a mitad de la década, pues los referentes de ayer, hoy y siempre del hip hop concebían de los más colosales trabajos. En tales términos Mobb Deep fue de los más determinantes, plantando cara gracias a un estilo intimidante al son de bucles repetitivos de prolija definición, esculpidos desde un uso cohesivo de samples capaz de maravillar en todo momento.
Poco más de 1 hora dura ‘The Infamous’, en los que se muestran historias sobre drogas, criminalidad, pobreza, depresión y muerte, a partir de una lectura abierta a la belleza en medio de la acechante penumbra por la que es azotada. Un manual de supervivencia consagratorio e influyente, referente platónico de como suena un disco de boom bap.
La hostilidad de la calle retratada por el dúo desde una visión oscura y gráfica, como parte de un ensamble de ideas puestas a dictamen de sus propias vivencias. Un latido de realidad y crudeza que visualiza la cara menos amable de los barrios bajos, a partir de una fructífera fusión de rimas y beats sostenida por su incesante pulso rítmico y definitoria producción.
Ebullición creativa
Si bien Havoc y el fallecido Prodigy sellaron un pacto colaborativo de ebullición creativa en ‘The Infamous’, las colaboraciones estelares aportaron al resultado final. Así, «Eye for a Eye (Your Beef Is Mines)» junto a Nas y Raekwon, «Drink Away the Pain (Situations)» con Q-Tip, o la altísima «Right Back at You» en colaboración con el ya mencionado Raekwon, Ghostface Killah y Big Noyd, son parte audaz del registro.
Este último pese a ser más desconocido pasaría a ser un habitual de la casa, aportando también en «Give Up the Goods (Just Step)«, sumado a Crystal Johnson que haría lo suyo en «Temperature’s Rising». Clásicos de la escena de New York, que junto a otros himnos como «Survival of the Fittest», «Up North Trip», «Cradle to the Grave», o su más conocida «Shook Ones Pt. II», suben el listón del asunto con creces.
‘The Infamous’ desde que salió pasó a ser el larga duración cúspide en la carrera de Mobb Deep, a la vez que un indiscutido en el panteón del hip hop boombapero. Frío, conciso, rememorado, inspirado.
