T-ARA debutó el mismo año de su fundación con una obra que se impregna del electro dance-pop de la época, de fibra bailable y futurista.
Taste makers.
T-ARA debutó el mismo año de su fundación con una obra que se impregna del electro dance-pop de la época, de fibra bailable y futurista.
‘The Fame Monster’ es Lady Gaga en su máxima expresión, sacudiendo al mundo con un puñado de canciones sobre el lado oscuro de la fama.
‘The E.N.D.’ fue otro hito popular en la carrera de The Black Eyed Peas, conteniendo de sus más grandes éxitos y uno que otro problema.
Lexie Liu explora lo místico y desconocido desde una versión elaborada del electropop, abierta a búsquedas sonoras y reflexiones líricas.
‘Electra Heart’ marcó un antes y un después en la carrera de Marina, apostando por un conceptual electropop de relevancia lírica y sonora.
‘Pop 2’ expuso los alcances estimulantes de Charli XCX, demostrando que la vanguardia puede comulgar con lo fiestero y bailable.
Cece Natalie ha generado algo de ruido en los ambientes más subterráneos del pop, con una versión estimulante del pop dosmilero.
Namie Amuro finalizó la década de los 2000s con uno de sus mejores álbumes, retomando las raíces dance desde el electropop de la época.
Ayesha Erotica sella un retorno repleto de referencias nocturnas y sudorosas al electropop, a través de 8 canciones electrizantes.
Emilia Mernes cautivó al público congregado en el Estadio Bicentenario de La Florida, demostrando el buen momento que atraviesa su carrera.