T-ARA debutó el mismo año de su fundación con una obra que se impregna del electro dance-pop de la época, de fibra bailable y futurista.
Taste makers.
T-ARA debutó el mismo año de su fundación con una obra que se impregna del electro dance-pop de la época, de fibra bailable y futurista.
‘The Loveliest Time’ continuó el lado más ecléctico de Carly Rae Jepsen, esta vez desde una interpretación extrovertida del dance-pop.
‘The Fame Monster’ es Lady Gaga en su máxima expresión, sacudiendo al mundo con un puñado de canciones sobre el lado oscuro de la fama.
‘Ultra Blue’ es recordado como uno de los discos consagratorios de Utada Hikaru, evidenciando una madurez evocadora dentro del pop.
‘The E.N.D.’ fue otro hito popular en la carrera de The Black Eyed Peas, conteniendo de sus más grandes éxitos y uno que otro problema.
Spice Girls debutó con un disco que cambió la industria en el pop, ofreciendo una mezcla de dance-pop con R&B contemporáneo muy al día.
Lexie Liu explora lo místico y desconocido desde una versión elaborada del electropop, abierta a búsquedas sonoras y reflexiones líricas.
Madonna cambió la historia del pop en los 80’s con un debut homónimo inmortal, compuesto por 8 canciones bailables y apasionantes.
Namie Amuro finalizó la década de los 2000s con uno de sus mejores álbumes, retomando las raíces dance desde el electropop de la época.
Supernova conquistó el pop local en pleno cambio de milenio con un popular disco homónimo, con algunos himnos que suenan hasta hoy.