La agrupación desplegó una interpretación maestra, marciana y de alta conmoción, en lo que fue un reencuentro en solitario con su público chileno después de más de 12 años.
Taste makers.
La agrupación desplegó una interpretación maestra, marciana y de alta conmoción, en lo que fue un reencuentro en solitario con su público chileno después de más de 12 años.