‘The Score’ consolidó la carrera de Fugees abriendo las influencias que hay detrás, siendo además su último disco de estudio hasta la fecha.
Taste makers.
‘The Score’ consolidó la carrera de Fugees abriendo las influencias que hay detrás, siendo además su último disco de estudio hasta la fecha.
Beth Gibbons ofrece una mirada más íntima y filosófico sobre diversos aspectos de la vida, elaborando un memorable primer disco solista.
‘The Great Satan’ marca un regreso simbólico al sonido de antaño, integrando una vez más a la alineación a Riggs en guitarra y Blasko en bajo.
T-ARA debutó el mismo año de su fundación con una obra que se impregna del electro dance-pop de la época, de fibra bailable y futurista.
‘Cantata del desierto verde’ aparece como uno de los lanzamientos más políticos de Phuyu y la Fantasma, desde un sonido de folk psicodélico.
‘Free for All’ se instaló como uno de los discos más feroces de Art Blakey & The Jazz Messengers, mezclando lo mejor del hard bop y post-bop.
‘The Fall-Off’ fue lanzado como el último disco de J. Cole, dejando dos partes bastante extensas cercanas al sonido del hip hop consciente
‘Monotheist’ es recordado como uno de los grandes retornos del metal, cerrando de la mejor manera posible la carrera de Celtic Frost.
The Millennium contribuyó al panorama del sunshine y psychedelic pop con un único álbum, injustamente olvidado pese al encanto de su propuesta.
‘Actor’ marcó un antes y un después en la carrera de St. Vincent, llevando sus ambiciones un paso más allá con tendencias ligadas al art pop.