La Pantera brindó su presentación más ambiciosa, sin escatimar en hits, nombres invitados y muchos regalos para sus fieles seguidores.
Taste makers.
La Pantera brindó su presentación más ambiciosa, sin escatimar en hits, nombres invitados y muchos regalos para sus fieles seguidores.
El regreso de la agrupación instaló una velada estimulante y colorida, ante un Teatro Coliseo rendido ante el pop psicodélico de su propuesta.
Junto a Borknagar, ambas agrupaciones brindaron un combo noruego de distintas nociones del prog, en una noche increíble teloneada por Domic.
Gino Mella sostuvo una especial conexión con el público en su primer Movistar Arena, en base a canciones románticas y soñadoras.
Blind Guardian selló uno de los grandes conciertos del año, gracias a la mística de su power metal fantasioso y lleno de historias.
Myles Kennedy y sus compañeros finalmente debutaron en nuestro país, ante un Caupolicán repleto que sorprendió a los músicos con su inagotable energía.
Como un Robin Hood acostumbrado a compartir alegrías e hitazos, Pablo Chill-E selló una extensa y memorable presentación en Movistar Arena.
Una noche cargada de recuerdos trajo Lacrimosa, en un retorno que estuvo marcado por la relación simbiótica que hay con su público local.
Abbath deleitó con lo mejor de su carrera solista y clásicos de Immortal, en un oscuro e intenso show que demostró su sólido presente.
El debut de la artista brasileña fue un festín de éxitos de su carrera, donde lo bailable y contagioso tradujo sus atributos funk.