Escrito por Felipe León
Con una carrera que comenzó en Nueva Zelanda el 2014, The Beths se ha hecho un nombre en el panorama musical más próximo al power pop, a través de lanzamientos que conforman un cancionero de lo más sólido. Para su tercer álbum, ‘Expert in a Dying Field’ (2022), apostaron todas sus fichas a retratar las consecuencias de una ruptura amorosa, transformándose en un disco de cabecera para los corazones rotos de hoy.
Desde una belleza que al mismo tiempo transmite angustia, el disco destaca por utilizar un tono brillante y soleado para abordar la profundidad del dolor. La vulnerabilidad acaecida sobre enérgicas y melódicas referencias al fin del amor, con todo lo que aquello conlleva, cantando sobre el proceso de dejar ir un ser amado, a través de una propuesta cargada melancolía, decepción y algo de esperanza.
Tanto el apartado vocal como la instrumentación se complementan entre sí, pese a la aparente contradicción que surge al respecto. Mientras sus letras reflejan lo angustiante que suele ser un quiebre sentimental, lo instrumental clama por algo super brillante y animado, poniendo en el centro toda esta narrativa que gira en torno al amor.
Si bien The Beths ya había demostrado sus aciertos composicionales en registros como ‘Future Me Hates Me‘ (2018), lo acontecido en ‘Expert in a Dying Field‘ beneficia una escucha más compacta. Cada una de las 12 piezas funcionan más como conjunto. Desde el corte titular, pasando por «Knees Deep«, «Silence Is Golden«, «Your Side«, «Head In The Clouds«, sin excepciones.
Pese a que la primera mitad del álbum es sobresaliente la segunda no se queda atrás, dejando canciones destacadas como «When You Know You Know«, «I Told You That I Was Afraid» y «2am«. Belleza en los procesos agridulces y oscuros.
¿Sabías esto?
El nombre de la banda surge luego que su vocalista y guitarrista, Elizabeth Stokes, utilizara su propio nombre de pila, en específico las cuatro últimas letras. Lo hizo al inspirarse en el personaje de Lorelai Gilmore interpretado por Lauren Graham, que a su vez da nombre a la serie Gilmore Girls.
