Escrito por Felipe León
El mundo del hip hop ha involucrado con éxito orquestas a sus discos, con casos emblemáticos como ‘2001‘ (1999) de Dr. Dre o ‘Speakerboxxx/The Love Below‘ (2003) de OutKast. De los que refleja con mayor éxito tal compromiso por cruzar aparentes barreras musicales es ‘Late Registration‘ (2005), segundo larga duración de una trilogía que marcó para siempre la carrera de Kanye West.
Luego del impacto que tuvo su debut, ‘The College Dropout‘ (2004), mantuvo el ritmo creativo en un álbum incluso más ambicioso, funcionando en muchos aspectos como una expansión de lo acontecido antes. Entre líricas que tratan sobre racismo, pobreza y violencia hasta reflexiones sobre fama, familia y comunidad, su propuesta adquiere una nueva dimensión. Un acercamiento que pasa de las orquestas como mero recurso estilista para hacerles un espacio dentro de la creación misma.
Para tales efectos fue clave la participación de Jon Brion, creador de bandas sonoras para películas con un trabajo de producción notable junto a nombres como Fiona Apple, Frank Ocean, Eels, entre otros. Su fama como arreglista se nota de comienzo a fin, contribuyendo desde una lectura barroca a su pop rap cómico y consciente.
Segundo de una trilogía
Los primeros años discográficos de Kanye West son historia pura. Previo con ese famoso estilo de samples vocales acelerados denominado chipmunk soul, saltando en ‘Late Registration‘ a una búsqueda cinematográfica sobre la música de cámara, que involucra una amplia variedad de instrumentos, tanto metales o maderas, cuerdas y vientos, junto a cajas de ritmo, samples y voces.
Tales planteamientos se logran sobre todo en cortes populares como «Gold Digger» junto a Jamie Foxx, «Hey Mama«, «Heard ‘Em Say» con Adam Levine o «Diamonds From Sierra Leone (Remix)» en colaboración con Jay-Z. A la par de otros como «Crack Music» feat. The Game, «Bring Me Down» junto a Brandy, «We Major» con Nas y Really Doe, «Drive Slow» en compañía de Paul Wall y GLC.
Otras piezas como «Touch the Sky» feat. Lupe Fiasco -producida solo por Just Blaze-, con ese icónico guiño a «Move On Up» de Curtis Mayfield, o «Gone» que hace lo suyo con «It’s Too Late» de Otis Redding, demuestran un uso ingenioso de samples, en medio de un estado creativo fulminante que dejó su marca en lanzamientos como éste.
Más allá de las preferencias en torno a las épocas de Kanye West, lo obrado en ‘Late Registration‘ representa una cima trascendental en su carrera.
