Escrito por Juan Pablo Ossandón
Fotos por Aarón Castro
Primero lo primero, AC/DC demoró 30 años en volver a presentarse en Chile desde su debut y único show en el país en el ’96. Demasiado tiempo de espera. Demasiado. Ese es el argumento de punta que responde al porqué había que ver a los australianos en su retorno, con una primera y masiva noche ya concretada en el Parque Estadio Nacional –y la segunda que se viene este domingo 15 de marzo–.

La segunda es que, en pleno 2026, no son muchas las bandas emblemas del Hard Rock clásico que siguen girando –o que siquiera existen–. Led Zeppelin, Queen, o Van Halen son algunas que ya vieron su fin. En ese sentido, y dentro de las que aún quedan de pie, AC/DC se muestra con plena vida, llevando su Hard Rock siempre directo y de corte festivo a sus fans. Incluso si es que tuvieron que pasar por fuertes cambios de formación forzados por la vida misma, como el fallecimiento del influyente guitarrista rítmico y hermano de Angus, Malcolm Young.
Dicho eso, el hecho de que la primera fecha del regreso de AC/DC en Chile congregó anoche a 84.000 personas no es, del todo, una sorpresa. Totalmente masivo. Una primera velada que contó con la apertura de los nacionales Hielo Negro, y la agrupación de Taylor Momsen, The Pretty Reckless, como special guests.

A eso de las 21:30 hrs., el público finalmente se sumió al hype inminente de la salida al escenario de los australianos con las luces a negro y las visuales dando la señal. De ahí el inicio, entre ovaciones a los músicos en escena rodeados de una muralla de amplificadores, fue absolutamente sin concesiones: «If You Want Blood (You’ve Got It) y «Back In Black», con las canchas reventando en saltos y coreando riffs y estribillos con un deber religioso. Incluso los cortes más ‘recientes’ de ‘Power Up’ como «Demon Fire» tuvieron un cálido recibimiento.
No había que darse muchas vueltas para ver que el avance de la edad sí se nota. Las performances tenían una cuota menor de pulcritud, pero los australianos hicieron de eso una suerte de irreverencia sonora que acompañó su actitud. En especial por su entrega enérgica que compensó esos puntos, como bien quedó demostrado en «Thunderstruck», uno de sus cortes más exigentes al tocar. La respuesta del público era categórica de todas formas: se saltó cada una de sus canciones, a pesar del promedio avanzado de edad de los asistentes.

En cuanto a la elección de canciones, no todo fueron sandías caladas. Angus y compañía se encargaron de tirar cortes algo más específicos de su catálogo como «Have a Drink On Me», «Riff Raff», «Shot Down In Flames» o «Jailbreak», los que, sin ser rarezas exactamente, si fueron un ingrediente sumamente necesario para poder complacer también al fan acérrimo. Un contraste necesario, ante lo monumental que fueron momentos como los campanazos de «Hells Bells», el estruendoso coro saltado de «Highway To Hell», o bien, la explosión genuina de energía de «Shoot To Thrill».
Con el sinfín de éxitos de AC/DC igual era difícil que hubiese espacio a la frivolidad. Tracks con un pulso primal que movían a las masas a su paso atronador como «Dirty Deeds Done Dirt Cheap», u otros que llamaban a recitar palabra a palabra sus letras como «You Shook Me All Night Long». El rostro sonriente de Brian Johnson siempre animando a los presentes, o la actitud desenfadada de Angus aleonándolos, ingredientes necesarios para que piezas más agresivas cobraran todas sus credenciales, como «Whole Lotta Rosie» o «Let There Be Rock», con un Angus Young desplegando un extenso solo de unos diez minutos en el que paseó por todo el escenario, se elevó en una plataforma, subió a la tarima, las hizo todas.

Ya para las más de dos horas de shows, AC/DC desencadenó «T.N.T.» provocando un verdadero movimiento telúrico a punta de los saltos de decenas de miles, siendo la víspera misma que merecían los cañonazos y pirotencia de «For Those About To Rock (We Salute You)», entregando el final más espectacular a un show que supo de grandilocuencia, por sobre todas las cosas.
Setlist de AC/DC en Chile:
- If You Want Blood (You’ve Got It)
- Back in Black
- Demon Fire
- Shot Down in Flames
- Thunderstruck
- Have a Drink on Me
- Hells Bells
- Shot in the Dark
- Stiff Upper Lip
- Highway to Hell
- Shoot to Thrill
- Sin City
- Jailbreak
- Dirty Deeds Done Dirt Cheap
- High Voltage
- Riff Raff
- You Shook Me All Night Long
- Whole Lotta Rosie
- Let There Be Rock (con solo de guitarra extendido de Angus Young)
- T.N.T.
- For Those About to Rock (We Salute You)
