Discos

‘Infinity + Infinity’ de Big Bud: La fluidez del drum & bass

Escrito por Felipe León

En medio de toda la corriente electrónica que fluía por el Reino Unido en los 90’s, el drum & bass construyó un camino por sí solo, extendiéndose más allá de sus ejecución clubera. El lado más melódico o atmosférico del estilo encontró su espacio para desarrollarse, haciendo especial énfasis en su disfrute personal, algo que aprovechó Big Bud al debutar en formato larga duración con ‘Infinity + Infinity‘ (1999).

Parte de la gracia de este disco es su asociación instantánea con el género, al proponer corrientes de breakbeats acuáticas, etéreas y nocturnas, muy características de su esencia fluida. Bajo ambientes meditativos, ritmos hipnóticos y repetitivas secuencias, el productor va tejiendo un panorama de ensueño que en su sofisticada y expansiva visión, no deja de lado su interés por promover mayor velocidad o extrañeza textural. Esto último sustenta lo suficiente su atractiva escucha.

Su lanzamiento junto a Good Looking Records fue de beneficio mutuo, dado que el apoyo del sello le ayudó a posicionarse dentro del circuito, mientras que la presencia de Big Bud aportó reputación a su catálogo. Un comienzo de tacto suave y amplia cobertura, considerando que ‘Infinity + Infinity‘, independiente si lo hace desde un mundo más subterráneo de la electrónica, posee la sustancia suficiente para sobrevivir el paso del tiempo. No es el más popular, nunca lo fue, pero ciertos aventureros que van en busca de tesoros quedan fascinados al encontrar y apreciar su existencia.

Mucho más cálido que el drum & bass tradicional, el disco creado por Robin O’Reilly invita a perderse en sus extensas mezclas que llegan a los 70 minutos de duración. A su paso deja 9 piezas que pueden ser un deleite para ciertas mentes, entre las que destaca «A Way of Life«, «Darker Than Blue«, «High Times«, «Stone Groove» e «Indian Summer«.

Curiosidad

Big Bud publicó además de su debut en larga duración otro disco junto al Good Looking Records,Late Night Blues‘ (2000), con influencias del jazz aún más marcadas.

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