Escrito por Felipe León
No es que T-ARA sea un proyecto desconocido en el k-pop, nada que ver, pero sí su nombre ha quedado algo relegado frente a otras agrupaciones de segunda generación como Girl’s Generation o 2NE1. Lo que es curioso considerando el éxito que significó en su momento ‘Absolute First Album‘ (2009), un debut inmerso en las tendencias dance/electropop imperantes en aquel entonces, a nivel mundial.
Una fibra electrizante del dance se posiciona de principio a fin, al mismo tiempo que su canto se entrega con todo a situaciones románticas y expresiones sentimentales. La combinación de ambos factores repercute en la identidad pegadiza del disco, canalizando un sonido que se nutre de influencias propias de la música de club, ejercidas a través de ganchos irresistibles, ritmos bailables de corte house, salidas sucias que traen a la memoria el electroclash, baladas emotivas de r&b y sobre todo voces lúdicas, aventuradas, sofisticadas y carismáticas.
Fórmula ganadora a la primera, considerando que la agrupación surcoreana partió ese mismo año con unos cuantos sencillos para luego dejar caer al final del mismo este ‘Absolute First Album‘. Del mismo modo la disposición activa, fiestera y juguetona del álbum cautivo a la audiencia, como resultado de un tratamiento contagioso con la capacidad de energizar el ambiente, algo que resuena sobre todo en «Apple Is A», «처음처럼«, «Tic Tic Toc» y por supuesto «Bo Peep Bo Peep«.
Cabe destacar que la segunda parte se torna un tanto dispersa, con piezas como «T.T.L (Time to Love)» o «너너너» en lo alto, a la par de otras como «거짓말 (Slow Ver.)» o «좋은사람» de andanzas baladescas donde menos se percibe su identidad. De igual manera canciones que ayudan a sostener este peso pesado de T-ARA que merece mayor atención. Historia pura del k-pop.
