Escrito por Darling García
El Agente Secreto, la nueva entrega del director brasileño Kleber Mendonça Filho, vuelve a poner a Brasil en la palestra después de ganar el Oscar a Mejor Película Internacional el 2025 con Ainda Estou Aquí de Walter Salles. Con cuatro nominaciones en esta 98° edición de los premios Óscar, entre ellas a la Mejor Película y a la Mejor Película Internacional, El Agente Secreto retrocede en el tiempo a 1977 para ofrecer una mirada satírica y cruda de un Brasil donde la violencia es norma en tiempos de dictadura.
Wagner Moura, nominado al Oscar en la categoría de Mejor Actor, ofrece una actuación fenomenal como Marcelo, un profesor de mediana edad que huye de un pasado oscuro desde São Paulo hacia Recife, una ciudad que promete cerrar cabos sueltos para él. Sin embargo, su pasado lo perseguirá y lo acorralará por aquellas calles sin ley para los corruptos, poniendo en riesgo la única oportunidad de Marcelo para redimirse.
Aunque esta cinta se sitúa en medio de una dictadura y su trama se ve profundamente afectada por ella, este thriller que no tiene nada que envidiarles a películas Hollywoodenses del género en cuanto a trama o estilo, critica a este periodo tan relevante para la historia brasileña desde la sátira, ya que muestra a una sociedad que tiene normalizada la violencia y que no duda en reírse de esta a través de leyendas urbanas o artículos de prensa exagerados, porque es algo que se experimenta a diario.
Recife se prepara para celebrar el Carnaval, asentando un ambiente de euforia y alegría que nubla los sentidos tanto del espectador como el de los brasileños de la época, haciéndoles inmunes al terror desarrollándose en las calles teñidas de sangre. Un escenario caótico y surreal en el que Marcelo espera pasar desapercibido, pero que lamentablemente le jugará en contra al exponerse demasiado.
En El Agente Secreto la memoria es el tema central, ya que esta es la razón del vacío que atormenta a nuestro protagonista Marcelo, y que próximamente atormentará a su hijo también. La memoria brinda la oportunidad de cierre, lo que atrae a Marcelo hacia Recife en busca tanto de su hijo como de un documento que le muestre a su madre. Esto también se refleja en las estudiantes que investigan a la familia de Marcelo en el futuro.
Esta es sin dudas una película que representa de manera acertada un sentir profundamente latinoamericano, en donde cada escena plasma la esencia de un país que no ha olvidado su historia.
También es prueba irrefutable de que Brasil se está convirtiendo en un país pionero de buen cine, creando historias sumamente conmovedoras pero también emocionantes y tensas como esta que permiten al mundo aprender y conectar con una realidad y un sentir que sigue más vivo que nunca.
Con referencias a películas de la época y una fuerte influencia en la composición de su cinta en el cine noir, Kleber Mendonça Filho nos transporta a su lugar de origen y al cine que lo vio crecer. Habrá que ver cómo se desempeña esta película tan relevante y personal en los Oscars de este año.
