Escrito por Felipe León
No es que el memphis rap sea muy conocido en el mundo del hip hop, pero incluso dentro de sus limitaciones en popularidad nombres como The V.O.S. Family son un tanto desconocidos, o por lo bajo dejados de lado. Tampoco es que haya mucho que mostrar, considerando que solo lanzaron un sencillo y un álbum en su carrera titulado ‘Come-N-2 My World‘ (1997), para luego desaparecer del radar. Ese lanzamiento bastó para convertirles en toda una banda de culto.
Para esos años el hip hop sureño como movimiento vivía una época de numeroso contenido musical, con casos como el de Tommy Wright III o Three 6 Mafia que alcanzaron mayor público y rotación dentro de las vertientes más subterráneas. No fue hasta la pasada década que las comunidades en internet comenzaron a desenterrar todo tipo de tesoros, entre los que se encuentra este disco.
Las limitaciones técnicas afectan directamente el sonido de ‘Come-N-2 My World‘, más no la creatividad. Se percibe como The V.O.S. Family sortea la baja fidelidad no buscada, a través de una crudeza minimalista que puede sonar emotiva y espiritual, a la vez agresiva y directa, tal como sucede en «Scopin» y «Just n Case«. Incluso lo más amenazante se revela en «Prepare For the Worst» y «Devil Spirits«, oscuras piezas que logran plasmar la excelente química vocal entre sus desconocidos integrantes. Mc’s en acción.
En verdad la totalidad del cassette digitalizado -youtubizado- es una maravilla, debido a que sus canciones trascienden el hecho de cómo están grabadas. Son mejores que esa discusión. Desde los destellos psicotrópicos iniciales en «Morphin Time«, la reflexiva consciencia de «Keep Ya Head Up» o el fluido tema titular hasta la frescura dramática de «V.O.S. Grippin» y la herencia góspel de «Just Another Day«. Solo aplausos.
