Discos

‘Upstairs at Eric’s’ de Yazoo: Cuando lo fugaz perdura

Escrito por Felipe León

Un periodo de vida extremadamente corto vivió Yazoo a comienzos de los 80’s, lo que le bastó al dúo para consolidarse como un acto destacado dentro del synthpop en plena época dorada del género. En base a composiciones movidas y sentimentales, el proyecto contribuyó con un cancionero que privilegia el impacto de lo más mínimo, expresivo y bailable, algo que a todas luces se consiguió en su debut, ‘Upstairs at Eric’s‘ (1982).

Cuando Vince Clarke abandonó su rol como compositor principal en Depeche Mode, encontró un aviso de alguien ofreciéndose como vocalista: Alison Moyet. Desde su nacimiento mantuvieron una dinámica bastante lejana, ya que no coincidían en el estudio al momento de grabar, algo que por supuesto trajo problemas un poco más adelante, pese a que no afectó al resultado final del disco.

El tono de voz expresivo, suave y grave predominante en varios pasajes del álbum cuenta con influencias de la música afroamericana, en especial el soul y blues. Bajo esta lógica el canto de Moyet se planta a la par de grandes voces de la música durante esos años, demostrando amplitud, emoción y peso en un panorama del synthpop que no necesariamente contaba con voces así. Aquello se plasma con creces en himnos como «Don’t Go», «Only You» o «Midnight«.

Upstairs at Eric’s‘ también trae cortes profundos como «Bad Connection«, «Winter Kills» o «Goodbye 70’s«, posicionando a Yazoo como un acto integral; más que solo sencillos. No obstante en el viaje está «I Before E Except After C«, que en teoría es un soudcollage, donde todo parece más un juego que otra cosa, sin aportar más que un extraño momento. Recordatorio de que la música puede incomodar. Simplemente un clásico.

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