Escrito por Yaritza Contreras
Fotos por Agencia Uno
La electrónica se tomó la Quinta Vergara en la segunda noche del certamen, donde Pet Shop Boys hizo bailar a miles en su debut histórico, mientras las competencias avanzaron y Bomba Estéreo selló la jornada con un cierre festivo que se extendió hasta la madrugada.
Comenzamos con todo el synthpop británico
La segunda noche del certamen estuvo marcada por la energía de la música electrónica. Desde el primer minuto, Pet Shop Boys transformó la Quinta Vergara en una verdadera pista de baile al aire libre, con un público que prácticamente no volvió a sentarse, coreando y bailando los clásicos del dúo británico.
Alrededor de las 21:30 horas, el espectáculo comenzó con Suburbia, instante en que las pantallas desplegaron la bandera de Ucrania, generando inmediatas reacciones entre los asistentes. El show, parte de su gira Dreamworld Tour, dejó en evidencia desde el inicio su inconfundible sello visual y sonoro. En lo que fue su esperado debut en el escenario viñamarino, el recinto realizó por primera vez modificaciones especiales en la estructura escénica, pensadas exclusivamente para la presentación del dúo.

Uno de los elementos que más sorprendió al público fue la instalación de una pantalla transparente tipo mesh, que descendía en distintos momentos del concierto, permitiendo que los artistas interpretaran parte del espectáculo detrás de ella. Este recurso visual se apagaba, iluminaba o funcionaba como un velo digital que superponía capas gráficas, reforzando la atmósfera futurista que marcó toda la presentación.
El público, diverso y transversal en edades, celebró éxitos como Where the Streets Have No Name (I Can’t Take My Eyes Off You), New York City Boy y Domino Dancing, esta última coreada con tal intensidad que los propios músicos la calificaron como “amazing”. Tras interpretar It’s a Sin, la Quinta Vergara estalló en una ovación que dio paso a la entrega de la Gaviota de Plata y, segundos después, la de Oro, reflejando el agradecimiento del público por la experiencia vivida.
“Nos sentimos como si hubiésemos ganado la Copa del Mundo”, señalaron sobre el escenario. Aunque los asistentes también solicitaron la Gaviota de Platino, el espectáculo continuó hasta su cierre con la infaltable West End Girls. La presentación de Neil Tennant y Chris Lowe recorrió más de cuatro décadas de trayectoria musical, consolidando una noche que convirtió a la Quinta Vergara en una celebración electrónica de principio a fin

Conocimos a más participantes de la competencia
La segunda noche también permitió conocer a un nuevo grupo de artistas en competencia, quienes se presentaron en las categorías Folclórica e Internacional ante el jurado y el público de la Quinta Vergara.
En la Competencia Folclórica, Chile fue representado por A los 4 Vientos (Valoración), obteniendo un puntaje del jurado de 6,3 y una nota del público de 6,7. Por su parte, México, con María Cornejo (Ningún Color Tiene Dueño), alcanzó una calificación de 6,0 y 4,0 por parte de la audiencia. En tanto, Colombia, representado por Rebolú (Los Herederos), obtuvo 5,5 del jurado y 3,8 en la evaluación del público.

En la Competencia Internacional, Italia estuvo a cargo de Chiara Grispo (Grazie, A(d)dio), quien consiguió un puntaje de 5,5 y una nota del público de 4,7. Desde Estonia, Vanilla Ninja (Ready To Go) alcanzó 5,9 y 5,8 respectivamente, mientras que República Dominicana con Johnny Sky (Call on Me) obtuvo 5,8 del jurado y 5,3 del público con su representante nacional.
Cabe recordar que durante la tercera noche volverán a presentarse los primeros participantes de cada categoría. En Folclórica regresarán Argentina con Campedrinos (La Zamba), España con María Peláe (Que Vengan a Por Mi) y Ecuador con Brenda (Capullito). En la Competencia Internacional lo harán Chile con Sondelvalle (El Ciclo), México con Trex (La Ruta Correcta) y España con Antoñito Molina (Me Prometo).

Un cierre psicodélico para la segunda noche
Cerca de las dos de la madrugada fue el turno de Bomba Estéreo, quienes llegaron al escenario dispuestos a mantener la energía de la noche en su punto más alto. La presentación comenzó con Fuego, dando paso a un show cargado de ritmo y color, donde su vocalista, Li Saumet, destacó con una intensa puesta en escena, bailando sin pausa con un llamativo vestuario en tonos rosados, adornado con flores y una falda de tul que acompañaba cada movimiento.
El escenario, decorado con hongos gigantes y distintos elementos inspirados en la naturaleza, se transformó en un entorno visual que evocaba un paisaje onírico y selvático. Esta propuesta escénica se complementó con visuales psicodélicas proyectadas en las pantallas que acompañaban cada canción. Todo ello reforzó la identidad de la banda, creando una atmósfera inmersiva que dialogaba con su característico estilo tropical y electrónico, envolviendo al público en una experiencia sensorial que iba más allá de lo musical.
Durante el espectáculo interpretaron éxitos como Me duele, Somos Dos y To My Love. En esta última, Saumet descendió del escenario para cantar y bailar junto al público, transformando la Quinta Vergara en una verdadera celebración colectiva marcada por saltos, palmas y coreografías espontáneas.
El cierre llegó con la entrega de ambas Gaviotas, solicitadas insistentemente por los asistentes. La noche culminó con El alma y el cuerpo, momento en que incluso los animadores Rafael Araneda y Karen Doggenweiler se sumaron al baile sobre el escenario, sellando una presentación que convirtió la madrugada en una fiesta total.
