Escrito por Felipe León
La primera década de este siglo Animal Collective sorprendió al mundo con el lanzamiento de numerosos álbumes, arraigados a la faceta más exploratoria de la música psicodélica donde se encuentra ‘Strawberry Jam’ (2007). Desde su aparición se transformó en uno de los ejercicios más curiosos del grupo, equilibrando su costado más elaborado y expansivo con una irresistible simpatía por lo extraño.
Su encanto radica en la visión accesible que Avey Tare, Panda Bear, Deakin y Geologist promueven durante 43 minutos y medio. Garante de energía, desenfreno, surrealismo y todo tipo de salidas locas, el álbum engancha 9 canciones ligadas a la neopsicodelia, bajo una ejecución juguetona, ansiosa y extravagante que se percibe entre voces intervenidas, melodías fragmentadas, loops hipnóticos y sintetizadores al choque. Un panorama bastante creativo.
Hay momentos que involucran gritos distorsionados como cantos armoniosos, parte de la dinámica que gira en torno a la disposición vocal de Avey Tare y Panda Bear. Mucho más directo y saturado, en constante fricción frente a un caos inquebrantable, ‘Strawberry Jam’ profundizó su fijación psicodélica desde una visión ácida, pegada y hasta pesada, evocando la sensación de poca claridad que gira en torno a la vida, lo que deriva en distintos asuntos relacionados a crisis de identidad, problemas familiares, recuerdos de infancia y alienación social.
Una abstracta nostalgia de alucinógenas proporciones se sostiene de forma inquieta y nerviosa, mientras se desarrolla esta fantástica aventura en constante tensión. Al empezar con «Peacebone» y «Unsolved Mysteries«, seguir en «Chores«, «For Reverend Green» y «Fireworks» para rematar con «Cuckoo Cuckoo» y «Derek«. Entre 2004 y 2008 Animal Collective no se podía equivocar y este disco es una prueba fehaciente de aquello. Fácil de sus mejores.
