Escrito por Felipe León
Pavement no tuvo una gran acogida en las masas, pero su impacto en el rock noventero fue tal que hoy es considerada una de las bandas más relevantes de esa época. No por nada su debut, ‘Slanted and Enchanted‘ (1992), es una piedra angular del slacker rock, mientras que su sucesor ‘Crooked Rain, Crooked Rain‘ (1994) es el ejemplo platónico de como suena el indie rock.
Si la radicalidad es el corazón de su primer disco, ya para el siguiente dieron un vuelco hacia algo melódico y pulido, sin abandonar su estilo desalineado y despreocupado. Como un tributo a las grandes ligas del rock, la banda consolidó un sonido propio al encarar la revolución alternativa desde una faceta críptica e irónica, a través de un vocalista como Stephen Malkmus que le hizo el quite a lo que significaba ser un frontman. Nada de eso.
El ácido sentido del humor de Pavement genera una sensación constante de no saber si tomarse en serio lo que dicen, a la vez que sus creaciones poseen el potencial de cambiar vidas sin tanta parafernalia. La autenticidad de ‘Crooked Rain, Crooked Rain‘ hace imposible no sucumbir a su espíritu juguetón, que sin entregarse a los excesos del rock da con la ambición necesaria para triunfar en el olimpo y el precipicio.
Sin dudas «Cut Your Hair» fue la que pegó más en las radios y la televisión, pero quedarse únicamente con este tema no es elección. Es cosa de sintonizar la arremetida expansiva de su apertura con «Silent Kid» hasta el cierre icónico de «Fillmore Jive«, así como himnos del indie rock como «Range Life» o «Gold Soundz«. Y los cortes profundos son una maravilla como «Stop Breathin«, «Unfair«, «Elevate Me Later», todos en verdad. Un grupo de amigos cambiando el juego.
