Escrito por Felipe León
El álbum que despide la carrera discográfica de Megadeth deja un sabor un tanto insípido, pese a que en la práctica está lejos de ser un mal álbum. Su marco cumple a cabalidad, resumiendo en un solo registro las credenciales propias del thrash y heavy metal que tanto influenciaron en su momento. Sin embargo las canciones son de las más olvidables que Mustaine y compañía han lanzado en los últimos 10 años.
Por supuesto que hay cortes interesantes que conservan la capacidad de sorprender. «Hey God?!» se acerca al lado más intrigante de su sonido ligado al de desarrollo de instrumentales, a la vez que la apertura con «Tipping Point» y el final dictado en «The Last Note» aparecen como otros puntos altos. Lejos de estos logros existen temas como «Puppet Parade«, «Made To Kill» y «Obey The Call» que son dignos defensores de su legado, sin arriesgar nada. Esto somos, así decimos adiós.
Ahora, «Let There Be Shred» desperdicia en gran medida su potencial, a la vez que «I Don’t Care» resulta un tanto facilona hasta simplona, disfrazada de una rebeldía que se siente sin mucha vitalidad. También está la versión no a la altura de la original de «Ride the Lightning«, compuesta por Metallica con una participación sustancial de Dave Mustaine. Un bonus track para sacarse la espina incluido al final de este disco homónimo. Un cierre seguro pero sin riesgo para Megadeth.
