Por Trinidad Paredes
Foto por Germán Bobe
Este jueves 29 de enero se presentará en el GAM la nueva edición en vinilo del primer trabajo discográfico de La Ley, ‘1988’. En su momento un cassette con material experimental grabado por la triada Shía Arbulu, Andrés Bobe y Rodrigo Aboitiz, hoy un statement de la escena pop rock chilena reeditada con el mejor sonido.
Para adentrarnos en el proceso y la experiencia de rediseñar un hito en la historia del grupo, en Expectador conversamos en esta entrevista con Germán Bobe, cineasta, artista y hermano de uno de los miembros fundadores de la banda, Andrés Bobe –quien falleció en 1994–.
No hay nada que suene mejor que el vinilo
Me gustaría hacer especial hincapié en este vinilo que será presentado en este evento especial que se viene, pero creo que es importante partir por el principio ¿qué es 1988 y en qué momento aparece dentro de la historia de La Ley?
En el año 88 se reúnen Coty y Andrés, tuvieron química y empezaron a crear música, fue algo muy espontáneo y bastante experimental. Con el tiempo decidieron involucrar a una cantante, Shía Arbulu, y con eso formaron el grupo. Ahí está el inicio de La Ley, es la primera Ley, y es importante conocerlo porque da la base de todo lo que viene después.
Este álbum es un descubrimiento, tiene un sonido espectacular, distinto a lo que viene después. Es un poco más pop, más europeo, pero es un pop ochentero. Ahí está la base del sonido. Ahí se inventa el logo y el nombre de “La Ley”.
¿Por qué crees que el vinilo es el formato adecuado para volver a presentar este disco hoy?
Porque no hay nada que suene mejor que un vinilo. Es el mejor sonido que tú puedes tener y quisimos partir con eso. El coleccionista, la persona que realmente quiere escuchar el audio bien, lo hace a través del vinilo. Además, es lo que le da finalmente el toque de libro impreso, no es lo mismo que la versión digital. Es un formato noble y sobre todo por su calidad.
Carlos Fonseca en su momento fue quien conservó gran parte de los archivos tempranos de La Ley y en esta reedición en vinilo habrá material inédito o poco conocido ¿Cómo fue el trabajo conjunto con los registros fotográficos de Carlos Fonseca para este proyecto?
Lo que tenía Carlos no era audiovisual, era solamente fotográfico. No hay videos de la época. Carlos también tenía los masters, porque aparte de ser manager, tenía una discográfica llamada Fusión, bajo Fusión y EMI se distribuyó este disco del 88.
Nosotros el vinilo lo editamos tal cual se concibió, con el sonido original, pero además hicimos remezclas nuevas Carlos tenía el material original y por eso lo contacté para poder hacer el proyecto.

¿Cuál fue la decisión detrás del repertorio de las remezclas en el segundo disco?
Bueno, la mezcla original del 88 tiene tres versiones extendidas, tres remixes y una instrumental. Para hacer la versión nueva 20-25, también quise hacer remixes. Para eso empecé a investigar quién podría hacerlo. Pedí consejos, escuché mucho material, busqué, investigué y finalmente elegí a tres personas.
Quedaron tres seleccionados, por un lado, María Bonobo, que va a participar en vivo el 29; Sokio, que es un músico que escribe ópera y tiene mucho bagaje musical; y el otro fue Christian Heyne, que bueno, todos lo conocemos, un gran productor. Cada uno de ellos tiene una cualidad, en donde si hacían esta versión nueva, la harían distinta y mejor. Son tan especiales estos remixes, que son más bien reworks, por así decirlo. Son canciones nuevas, son totalmente distintas.
Ahora el oído del público actual está acostumbrado a una comprensión y limpieza sonora muy distinta a lo que eran los 80’s ¿Cómo se adapta un disco nacido en la lógica del cassette a la experiencia de esta escucha en vinilo y plataformas actuales sin perder la Esencia?
Lo que se va a poder escuchar en la plataforma es la versión remezclada y remasterizada. Mandamos las cintas originales de estudio donde estaban las voces, la guitarra, los teclados, a Estados Unidos, se digitalizó y luego acá lo remezclamos.
Y ahí es donde cambia el sonido y por eso tú puedes poner este disco al lado de cualquiera de hoy en día y va a sonar a la par en términos de calidad de audio. El disco original, cómo se mezcló en el año 88, también lo van a poder escuchar en el vinilo. Va a tener las dos experiencias.
¿Cambió tu percepción del disco después de escucharlo en este nuevo formato?
El disco que salió en el año 88 también lo tengo, salió en cassette, pero además se hicieron cuatro vinilos sencillos que se repartieron en la radio. Pero si lo escuchamos con lo de ahora claro que cambia la percepción porque es como que trae el sonido, lo hace revivir, pero con un pulido y un sonido espectacular. La verdad que el disco, mientras más lo escucho, más me gusta. Y creo que con la gente que hemos escuchado el disco, la gente de la banda, todos concuerdan en que es como descubrir un oasis en el desierto, Es como que, uff, está precioso.
Soy un fan de la música de Andrés, es mi hermano.
Bueno, en este proceso entiendo que tú no actúas solo como editor y gestor, sino también como hermano y custodio de una memoria ¿Cuál fue la decisión más difícil que tuviste que tomar al intervenir este disco de 1988 sin poder consultarlo con Andrés?
Primero que nada, soy un fan de la música de Andrés, es mi hermano. Además yo tengo un interés por el rescate patrimonial, es parte de lo que yo hago. Y estos patrimonios chilenos están en el Archivo de Música, las cintas originales están en la Biblioteca Nacional.
Me encanta el disco del 88, siempre me gustó mucho. Y creo que para ir de la mano de lo que hacía Andrés, cuando uno hace la remezcla, es dejar entrar a los músicos: Coti, Luciano, Beto…yo he estado hablando con todos, pero tengo muy claro lo que hacía Andrés, lo que no hacía Andrés y creo que estamos totalmente a la par de lo que él hubiese hecho, absolutamente.
¿Qué opinas de este proyecto como estandarte cultural o para los fans de la música? ¿Qué crees que significa para este momento actual?
Creo que en Chile tenemos un mal récord de cuidado del patrimonio en general. Algo que ha ido cambiando en los últimos años es que las nuevas generaciones están muy interesadas en investigar y cuando investigamos y descubrimos lo que se hizo en un periodo podemos entender mejor nuestra propia historia, en este caso, musical, porque esto no solo es La Ley, va más allá.
Creo que es fundamental para entendernos a nosotros mismos qué somos como cultura y qué somos como Chile. Cuando uno descubre estos tesoros se siente orgulloso, creo yo.
También ¿está dentro de consideración hacer futuras ediciones especiales o formatos distintos, por ejemplo, el CD digital o versiones extendidas del trabajo de después de 1988?
Bueno, todo lo que venga después lo vamos a hablar después, pero sí, vienen discos nuevos, viene ‘Desiertos’ y vienen otros trabajos más que iremos conociendo otra vez de este año y el siguiente.

