Escrito por Felipe León
Hay álbumes debut que son simplemente insuperables. Tampoco es que Cyndi Lauper no hiciera grandes cosas más adelante, pero un fenómeno como ‘She’s So Unusual‘ (1984) no se da todos los días, funcionando como una anomalía que terminaría por definir parte de esa década, y de paso ubicar a la artista en un radar de millones de personas que conectaron de inmediato con su música.
Una de las fuerzas carismáticas más potentes de los 80’s deslumbró con un disco hecho a su medida, aprovechando su estilo juguetón y alegre para así transitar entre cantos extravagantes, baladas emotivas y una interpretación rebelde. Desde una lógica sonora que involucra con soltura el pop rock, atraviesa diversos estados de ánimo en los que se posiciona con una frescura electrizante y sensible, al mismo tiempo que agrupa influencias de la época cercanas al new wave o synthpop.
La realidad es que Cyndi Lauper brindó un registro vibrante, condimentado con líricas que si bien abordan temas como el vaivén amoroso o la búsqueda de identidad, en muchos casos van más allá. Porque ‘She’s So Unusual’ abrió las puertas del mainstream al feminismo, al declarar con suma convicción la importancia de la libertad personal a distintos niveles, cantando sobre romper reglas impuestas, el deseo sexual, la autonomía y la liberación.
Lejos de camuflar sus críticas y reflexiones, las impregna de un tono cómico que no deja de lado su discurso. «Girls Just to Want Have Fun» o «She Bop» son claros ejemplos de aquello, a la vez que temas como «All Through the Night» o «Time After Time» se convirtieron en verdaderos himnos. No obstante el disco está lleno de cortes profundos como «Witness«, «Money Changes Everything» o la original de Prince, «When You Were Mine«.
