Escrito por Felipe
No fueron los únicos pero sí los más relevantes a la hora de entender el impacto cultural que tuvo el emo durante los 2000’s. Desde una vertiente que más cercana al rock alternativo y pop punk, My Chemical Romance se hizo de un lugar trascendental en toda la movida de esa época, consiguiendo su primer gran logro comercial con su querida segunda obra, ‘Three Cheers for Sweet Revenge’ (2004).
Ya desde lo visual con ropa negra con rojo, algo de maquillaje y una actitud eufórica en lo pasional, la banda de New Jersey llamó la atención. No obstante es en la música donde realmente se focaliza su impacto, a raíz de una interpretación desgarradora y energética sobre temas tan diversos que van en la linea de lo emocional como depresión, desamor, pérdida, muerte y ciertas revanchas frente a los abusos en plena adolescencia.
Aún más teatral que en el excelente debut de 2002, ‘Three Cheers for Sweet Revenge‘ aprovecha la base conceptual sobre un regreso de la tumba para así impregnar su narrativa de rabia y tristeza. Bajo un icónico emo-pop punk, My Chemical Romance desata su creatividad al sol de momentos estelares, entre los que se encuentran canciones ultra exitosas como «Helena«, «I’m Not Okay (I Promise)» o «The Ghost of You«, con videoclips de constante rotación en televisión.
En verdad la totalidad del disco sobresale, dejando un catálogo que solo irradia vitalidad. He ahí piezas como «Cemetery Dive«, «Thank You for the Venom«, «You Know What They Do to Guys Like Us in Prison«, «Give ‘Em Hell, Kid» o «I Never Told You What I Do for a Living«, para adentrarse en un universo musical que si logra entrar se queda para siempre. Esperemos que suene alguna en sus conciertos en Chile.
