Escrito por Felipe León
El rock progresivo atravesó en la década de los 70’s un periodo de ebullición creativa, surgiendo rápidamente versiones que tomaron sus fundamentos desde una mirada más clásica. Dentro de las divergencias se encuentra el prog sinfónico, representado por bandas como Yes, Camel o ciertos discos de Genesis, además de Renaissance, proyecto que hoy nos convoca con una de sus grandes obras: ‘Ashes Are Burning‘ (1973).
Si sus antecesores ya palpitaban influencias orquestales, fue con este cuarto registro que la propuesta del grupo terminó por consolidarse. Entre largas piezas exploratorias y otras menos extensas pero igual de innovadoras, se sostiene el rumbo de una cálida epopeya de tintes poéticos, donde se hace recurrente encontrar voces cristalinas y pastorales, una constante influencia folk y el imaginario melódico necesario para impulsar sus búsquedas hasta lo accesible.
Una de las características que marca ‘Ashes Are Burning‘ es precisamente lo directo de su escucha, evitando la complejidad sin sustento para ensalzar otros aspectos. En especial la instrumentación guiada por el piano de John Tout que capta la atención, tanto en sus detalles como en la construcción misma de canciones, además del amplio rango vocal de la soprano Annie Haslam. Ambas partes aportan a una edificante interpretación, en solo 6 canciones-40 minutos que bastaron para acercar una mayor audiencia.
De principio a fin el trayecto resulta no solo fascinante, sino que involucra una maduración de Renaissance, a tal punto que se vuelve un álbum para escuchar reiteradas veces. Bajo simbolismos sobre resistencia y transformación retratados en canciones como «Carpet Of The Sun«, «Let It Grow«, la gigantesca apertura con «Can You Understand?» y la intensa clausura en el tema titular. Una inducción ideal para conocer más de su universo discográfico, de los mejores en el symphonic prog.
