Cine

Matapanki: El superhéroe chileno que busca derrocar al capitalismo

Escrito por Barbara Conejero

Ricardo es un punki: un joven que no teme criticar al sistema e intentar sabotearlo, objetivo que parece más lograble cuando, por accidente, durante una extraña fiesta, bebe el Matapanki: un misterioso trago que le otorga superpoderes, una fuerza descomunal capaz de mutilar con un solo roce.

En un principio, Ricardo juega con sus poderes y no dimensiona su alcance. Lo que él no sabe es que todo forma parte de un experimento estadounidense que busca invadir el país y perpetuar el capitalismo.

En conjunto con sus amigos, también punks, deciden unirse contra el propio presidente norteamericano, desatando así una batalla inigualable que, en el fondo, encarna esa rabia adolescente incontrolable, pero con convicciones, criticando un sistema desigual que afecta directamente a su barrio, familias y, sin ir más lejos, a todo un país. De esa forma, Matapanki del joven cineasta Diego Fuentes, hace una crítica directa a la influencia de Estados Unidos en América Latina y la imposición de un modelo económico y social individualista.

De la mano de su guion, escrito por el propio Fuentes, otorga una cinta con una gran identidad local. El relato nos presenta personajes reconocibles en locaciones como Quilicura, Maestranza y La Moneda. Sin miedo al uso de chilenismos y un humor ágil, los diálogos se sienten orgánicos, propios de jóvenes chilenos. Es un guion que remite en forma de parodia a las historias de superhéroes y acción.

El elenco no se queda atrás. Las actuaciones del trío protagonista, unido por la amistad y el deseo de derrocar al capitalismo, resultan honestas y divertidas. Su dinámica transmite lealtad y compañerismo. Especialmente Ramón Gálvez, nuestro protagonista, maneja muy bien el timing de la comedia y la acción.

Esto, en conjunto con los primerísimos planos y recursos sonoros de golpes y otras onomatopeyas, instaura inmediatamente el tono de acción como si estuviéramos hojeando un cómic. Pero Fuentes también se encarga de innovar visualmente. Para empezar, se trata de una película completamente en blanco y negro, lo cual tiene el gran desafío de captar la atención y ser llamativo. Efecto que se logra por completo en las escenas de acción cuando vemos a los personajes enfrentándose con las miradas fusilantes y golpes caricaturescos, y de fondo, trazos de colores que emergen como expresión de sus emociones.

Por otra parte, el tono de humor, además de estar presente en el guion, también lo está en la cinematografía, que combina planos estáticos con cámara en mano, transmitiendo la sensación de espontaneidad y agilidad propia de los acontecimientos que están viviendo nuestros protagonistas.

Matapanki es una película de acción, comedia y crítica social que representa exitosamente los márgenes urbanos de Santiago, ofreciendo una mirada fresca y orgánica sobre la juventud y la importancia de las comunidades.

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