Escrito por Felipe León
The Ting Tings quedó en la memoria por un recordado primer álbum, que en cierta forma eclipsó todo lo que vino más adelante para el proyecto. Si bien en lo creativo nunca volvieron a estar a la altura de ‘We Started Nothing‘ (2008), se tiende a considerar este debut como un hito para la época, algo que a todas luces guarda relación con la popularidad de sus sencillos.
No es menos cierto que el dúo británico formado por Katie White y Jules De Martino encapsuló cierto espíritu new rave que comenzaba a mostrar agotamiento, en medio de lógicas más cercanas al indie pop. Un sonido enérgico y bailable, de melódicas interacciones con lo rítmico, abrazado de tal forma que cuando se les ve profundizando en estas dinámicas es cuando mejor funciona el larga duración, evidenciando una actitud directa y magnética que a día de hoy sigue tan fresca como en su lanzamiento.
Canciones como «Great DJ«, «Shut Up and Let Me Go» o «That’s Not My Name» palpitan esa vibra más juguetona y ganchera, a tal punto que no era extraño escucharlas en la radio e incluso comerciales. No obstante hay que destacar el hecho que The Ting Tings sabía construir momentos notables por fuera de las lógicas radiales, sin renunciar del todo a lo que hizo atractivo sus sencillos. He ahí muestras de su ingenio en «Keep Your Head» o «We Walk«.
Ahora, ‘We Started Nothing‘ mostró algunos puntos bajos que le restan al resultado final, como sucede en «Traffic Light» o «Impacilla Carpisung«. Pero el resto vale la pena ser recorrido, incluso para dar una impresión de la popularidad que generaron con un tipo de música que poco a poco, más para mal que para bien, irían abandonando con el correr de los años.
