Por Juan Pablo Ossandón
Foto por Alejandra Villalba García
Nacho Cano, la persona detrás de Harmless, es un músico mexicano radicado actualmente en California, USA, quien ha construido una carrera dueña de un sonido sofisticado que apuesta por el bedroom pop, el indie pop, e incluso el r&b alternativo.
Si por alguna razón crees no conocerlo, es posible que realmente sí lo hagas. Harmless es el responsable de «Swing Lynn», un sleeper hit que fue publicado inicialmente en 2012 en su álbum ‘I’m Sure’, y que se hizo viral durante la pandemia en redes sociales, acumulando cientos de millones de reproducciones en plataformas de streaming.
El mexicano publicó hace unos pocos meses su más reciente álbum ‘by them, by you, by me’, un trabajo que nace de la frustración a como funciona la industria actualmente, en lo que se conforma como una obra de indie pop que prefiere actuar bajo sus propias reglas a acomodarse al modelo imperante. Algo a lo que no es ajeno, pues justamente su éxito «Swing Lynn» le hizo dar un muy buen vistazo a cómo funciona esta.
En Expectador pudimos conversar con Nacho acerca de los motivos que hay detrás de este nuevo álbum, en una platica repleta de insights y reflexiones de parte del artista.
Hola Nacho, ¿cómo estás?
Hola, buenos días.
Un gusto poder hablar contigo sobre este nuevo álbum. Me llamó bastante la atención que dijiste que este álbum es de ruptura, pero sobre «romper con tu trabajo». ¿A qué te refieres con ello?
Pues, creo que nosotros, nuestra generación, crecimos con el entendimiento de que, ya sabes, de que si trabajas, y si tu trabajo es una pasión, un amor, nunca trabajarías un día de tu vida, ¿no? Entonces, como que, cuando eres niño chiquito, siempre te preguntan, oye, pues, ¿qué quieres hacer cuando crezcas? ¿Qué quieres hacer de tu vida?
Y eso es casi como, yo lo veo casi como encontrar el amor de tu vida, ¿no? Una pasión. Y, pues, cuando por fin, si tienes la suerte, hay que decir, para poder encontrar eso, ¿no?, en tu vida, una pasión, y capturarla, ¿no?
Después de eso entra la realidad, y este disco se trata de como que, qué es la realidad después de tener el chance de capturar esta pasión, ¿no?, de tenerla en tu vida. Y, ya sabes, como existen esas trilogías de películas, las de Richard Linklater, las que son de before, este, ‘Before Sunrise’, ‘Before Sunset’, ‘Before Midnight’, o sea, la primera es la que a todos les encanta la primera, porque es, ya sabes, la fantasía del amor, y la segunda es, ok, ya nos vamos a enamorar, pero la tercera es la neta. Este disco es como que la tercera película que es la neta, cuando el dinero entra a la relación, cuando el trabajo entra a la relación, o sea, la dinámica ya no es lo que era antes, ¿no?, ahora es complicada.
Y, pues, este disco se trata de cuando te enamoras de alguien, que es la pasión para mi trabajo, de una persona, y con el tiempo, las cosas cambian, ¿no?, y dejas de entender a esa persona, y el amor como que cambia también, y se te medio rompe el corazón, ¿no? O sea, así se siente luego.

Entonces lo que provoca esta suerte de desenamoramiento es, bueno, tú dijiste la realidad, pero a esta realidad de este trabajo, ¿nos referimos a cosas concretas?, o…
Sí, concretas. porque, o sea, no sé si estás casado tú, ¿no? Bueno, yo estoy casado, y es como que en el momento de que te casas con alguien, ya nunca se trata, o sea, ya no se trata nada más del amor, o de las vibras y todo esto. Se vuelve como que una unión en la cual ya eres un equipo, ¿no?, y las expectativas de lo que eres y lo que tienes que hacer cambian, ¿no? Entonces, ya no se trata solamente del sueño, de lo que puede llegar a ser tu vida, ahora se trata de la neta de lo que es tu vida, y cómo llegar a ser eso, ¿no?
Y cuando estás platicando de una pasión, cuando te enamoras de la música y empiezas a hacer música, tienes unas ilusiones, como las primeras ilusiones que tienes cuando te enamoras con alguien, de que las cosas van a resultar de una manera, como que de fantasía, ¿no? Tienes grandes expectativas para lo que viene, ¿no? Pero cuando entra la realidad de, ok, si quieres casa, o si quieres coche, o si quieres la promoción y todas estas cosas, tienes que cambiar quién eres, y tienes que cambiar tus expectativas, y también si tu pareja y tú quieren ir de viaje o algo así.
Para realizar la fantasía necesitas ser concreto, y creo que lo que pedía la música de mí para ser concreto era algo que ha cambiado tanto que ya no entiendo, entonces el amor cambió, ¿no?, como si la persona hubiera cambiado, pero cuando yo te conocí, a ti no te gustaban estas cosas, y ahora esto es lo que más te gusta, y la persona te dice, pues sí, así soy yo ahora, o sea, si me quieres, me tienes que querer como soy ahorita, y como que eso es lo que… para mí ese es el disco, ¿no?, ese cambio, cuando te enamoras de alguien y hay que decir, o sea, tenías un entendimiento de quién eran ellos al principio, y ahora que ya entró la realidad, y ya hay expectativas, y ya hay dinero, y hay todas estas cosas, ya no los quieres igual, ya ni los entiendes, o sea, ya ni sabes…
La persona que conociste cuando te enamoraste ya no existe, ya no es parte de la discusión, o sea, para mí ese es el disco, no sé si lo expliqué bien, pero para mí es así.
La profesionalidad y las expectativas de lo que quieres hacer no son congruentes con la visión artística que tienes.
Sí, lo entendí. Aparte esta industria es muy cambiante, especialmente el día de hoy, cambia demasiado rápido. Entonces, ¿existe una tensión entre tu creatividad como artista, y todo lo que se pide de ti de forma concreta, que quizás se le pueda nombrar como lo profesional? ¿Hay una tensión entre estos dos conceptos?
Pues creo que eso es lo que más me ha frustrado, de que la profesionalidad y las expectativas de lo que quieres hacer no son congruentes con la visión artística que tienes. Me imagino de que, no sé cuántos años tienes, pero yo tengo 33, cuando yo empecé a escribir música, el modo era diferente para poder entrar a la industria, era como que hacías prensa y entrabas a Pitchfork y tocabas festivales. No se trataba tanto de, ibas a Spotify para ver cuántos escuchadores tienes, o sea, el modo en el cual la arte ahora se ha vuelto algo menos conceptual y más concreto, en el cual vemos el éxito realmente como números, como si fueran empresas en el stock market, de que suben y bajan, de que, oh, pues esto no pegó, y vemos la evidencia porque esto existe aquí.
Esto crea una cultura en la cual un artista no puede experimentar necesariamente, o no puede hacer la música que les habla a ellos, porque tiene que ser traducible para un público que la puede consumir y que tal vez no quiere ser como que, no sé cómo decirlo… Un público que no quiere ser desafiado, ¿no? No quiere ser desafiado porque quieren algo simplificado.
Por eso luego se siente que la música indie toda suena igual. Y es porque estamos como que en un momento en el cual, si este es tu trabajo, necesitas ser parte de un coro en vez de tener tu propia voz. Y eso para mí es como que el cambio que pasó con mi percepción de la música que yo me enamoré con la música que es ahorita, ¿no?
Porque ahora no se trata de, ah, pues creas una rola que dura seis minutos que es una gran pieza de arte o algo así, o de que primero quieres que la rola sea honesta o lo que sea. No, ahora se trata de que, oye, pues los primeros 15, 30 segundos la rola tiene que pegar inmediatamente porque tiene que participar y ser parte de un reel, ¿no? O sea, son estas cosas que, o TikTok, lo que sea.
Y eso es como que lo que yo veo diferente de lo que era la música antes de lo que es ahora. O sea, es raro. Es muy raro para mí.
Ese miedo a regresar a «una vida normal», es lo que más me dio espacio para crear el disco.
Y hablando de la escritura y la composición de este disco, ¿esta frustración de la que hablas nace de un bloqueo creativo o esta frustración fue justamente la fuente de inspiración para escribir este álbum?
Fue la fuente, fue la fuente de inspiración. Porque realmente estaba tan, hay que decirlo, no podía llegar a entender cómo traducir mis expectativas del futuro a mi carrera. Porque este es el mejor trabajo que he tenido en mi vida y realmente es un trabajo.
Y creo que eso es lo que luego la gente se les olvida, de que al fin y al cabo este sí es un trabajo. Y no quiero cambiar de chamba. O sea, yo sé que es trabajar en tiendas o trabajar para otras personas, o sea, para no dedicarte completamente a tu creatividad, que es un gran privilegio.
Y creo que ese miedo a regresar a «una vida normal», es lo que más me dio espacio para crear el disco. Porque tenía miedo, porque nada pega a mis expectativas o a las expectativas que yo pienso que tenía la disquera de mi carrera. O sea, te creas una como que medio fantasía de que se acabó, ¿no?
Ya vas a tener que, se acabó la fiesta, qué chido que disfrutaste este tiempo, pero ahora es tiempo de regresar a la realidad. O sea, para mí, así veo, así vi lo que estaba pasando. Entonces yo dije, ¿sabes qué? Si este va a ser mi último disco, o es probable que tal vez este sea mi último disco, pues yo quiero dejarle, este disco es como que la cartita que le dejas a, ya sabes, a un ex amante, ¿no? De que le dices, ¿sabes qué? Esto es lo que no funcionó. Porque tienes medio la expectativa de que tal vez si leen esta cartita, que es el disco, tal vez regresen, ¿no? Pero tal vez al mismo tiempo te sientes que, pues si no resultó nada, al menos al final pude ser un poquito honesto, ¿no? O sea, pude al menos dejar el espacio con mis sentimientos y este, o sea, dignificados, hay que decir.
Con todo lo que ya hemos hablado, ¿en el proceso creativo hubo algo de distinto para tí?
Pues lo hice medio a escondidas. Más que nada creo que eso es lo que yo hice diferente. O sea, también me gusta involucrar a mis amigos y esta vez tuve el chance de involucrar a unos amigos míos de México y lo pude hacer en México y eso me gustó mucho.
Pero en escribir el disco, no, realmente siempre se ha sido el mismo proceso que siempre, que es que a mí me gusta estar encerrado en mi estudio de mi casa, que es un cuarto, o sea, ni siquiera es un estudio. Es como que una recámara. Yo aprendí a escribir canciones en una recámara y creo que desafortunadamente no sé cómo escribir rolas de otra manera. Entonces me gusta estar un poco aislado en ese sentido.
Y retomando todas estas reflexiones que hemos conversado, ¿tiene algo que ver el éxito de «Swing Lynn» en todo esto? ¿Vino algo de presión de esta canción?
Pues por supuesto, porque «Swing Lynn» es una gran bendición y al mismo tiempo es como una (maldición)… O sea, yo no tengo ningún enojo o no estoy de ninguna forma deprimido porque esa rola es mi rola más grande, bla, bla, bla. Ya sabes, hay muchos artistas que se sienten que tienen malas ilusiones en contra del éxito que tienen de su vida.
Pero realmente para mí el éxito es lo que… Si tienes algún éxito, ¡qué suerte! Porque ahora tienes manera para comer, para vivir, para experimentar y dedicarte realmente a lo que quieres hacer.
Entonces yo no lo veo como algo malo. Es más como que ha sido la mejor bendición de toda mi vida y cada vez que la toco en vivo es un derecho. O sea, de verdad, tener una canción en la vida en la cual todo el mundo ha tenido chance de escucharla y también tener una rola en la cual mucha gente la canta y aunque no reconocen que soy yo o no ven el artista, sino me ven como el artista, me ven más como el sonido, yo no lo veo como algo malo porque tal vez de ahí puedo yo encontrar a gente que tal vez están interesados en mis otras canciones y mis otros discos.
En el único sentido en el cual yo lo veo como una maldición es de que… No sé si tú eras de chavo, eras un niño en el cual siempre tenías que sacar diez, o de que siempre tenías que echarle ganas a todo, de que lo más importante que puedes hacer es siempre ganarle, no necesariamente a los demás, pero estás únicamente en competencia contra ti mismo y siempre quieres superar lo que has hecho, entonces tienes entendido en tu mente que así tienes que hacer. Entonces yo así me siento como persona, de que yo veo a «Swing Lynn» en ese modo, como lo que te estoy comentando, de que yo pensé de que este disco no iba a resultar, fue únicamente porque lo estoy comparando a «Swing Lynn», y porque yo estoy creando esta expectativa y yo estoy dándole la responsabilidad, hay que decir, a los otros. O sea, les estoy dando a ellos la responsabilidad de echarme la culpa por no llegar a hacer esto, pero realmente eso viene de mí, viene únicamente de mí.
Y en eso yo lo veo como una maldición, realmente, porque para mí eso es como que lo feo de ser músico, porque tu arte, especialmente si eres competitivo, en ser competitivo, especialmente contigo mismo, nunca te vas a ganar, porque cuando ganas, pierdes, o sea, cuando te superas al mismo tiempo, pierdes, pierdes contra ti mismo.
Entonces, aunque hay que decir, una rola de estos discos nuevos alcanzaran a llegar al mismo espacio a «Swing Lynn», tal vez también encontraría una razón para estar deprimido porque me gané, y eso es como que lo difícil de ser el niño que yo fui y la persona que yo soy, y eso es lo que he descubierto de este disco, es que tengo que encontrar el orgullo y la felicidad en espacios que tal vez no tengan que estar tan ajuntados a mi trabajo o a mi carrera. O sea, una pasión puede seguir siendo una pasión y un trabajo puede seguir siendo un trabajo, pero tal vez la felicidad puede llegar de otros espacios.

Harto insight ahí. Bueno, para ir terminando la entrevista, tengo entendido que tú nunca has venido a Chile.
No, nunca. Pues si me invitan, creo que puede, o sea, yo no tengo nada en contra de tocar en vivo, sino ha sido de que creo que en parte es culpa mía por mucho tiempo como que no he querido.
A mí tocar en vivo siempre ha sido algo como que muy difícil, es algo de que cuando les cuento a las personas que es andar de gira, siempre les digo que andar de gira es 95% esperando y 5% tocando, y ese 95% es una tortura porque estás atrapado en un autobús y todas estas cosas. Y lo feo de esa realidad es que, hace unos años me atropellaron y todavía tengo dolor crónico, viajar es horrible y todo, o sea, ya sabes, pero me encanta tocar en vivo, pero creo que sería una de esas cosas de que si tuviera la oportunidad de tocar en Chile, pues cómo no. O sea, es como que la culpa es en parte mía porque yo quiero que se presente la oportunidad en vez de que yo crea la oportunidad, pero tal vez es tiempo de que empiece a buscar esa oportunidad, ¿no?
Claro, estoy seguro que hay gente acá en Chile que te querrá ver.
¿Crees que sí?
Sí, sí, definitivamente.
Porque he visto que ha habido una popularidad allá, pero nunca lo he tomado como que más en serio de que tal vez lo debería de tomar ahora.
No, definitivamente la hay, definitivamente. Bueno Nacho, fue un gusto hablar contigo.
Igualmente.
Y agradecer por tu tiempo y también por tus respuestas con bastante insight, me gustó eso. Éxito con este álbum.
Ah, mil gracias. Y te deseo a ti también éxito con todo lo que tú sueñes de tu vida en este 2026.
