Listas

Los mejores discos internacionales del 2025

En Expectador revisamos los mejores 100 discos internacionales que dejó el 2025, un año que tuvo un montón de hitos musicales, y mucho movimiento a nivel creativo, siendo una época clave en la presente década, pues al ser el punto medio de la misma, puede ser bastante decidor de lo que pueda suceder en los próximos años.

Como siempre, hacemos un vistazo profundo a las distintas realidades musicales que recorren el globo, tanto en materia de géneros musicales, alcance, y lugares de origen. El mundo es un lugar gigantesco, y la cantidad de expresiones en este arte es de lo más fascinante.

Sin más, les dejamos con los mejores 100 discos internacionales de 2025.


  1. Lorde – Virgin
    alt-pop

Tras un segundo salto de cuatro años, Lorde vuelve con ‘Virgin’ quizás de la manera más cruda hasta ahora, tomando distancia de las metáforas adolescentes y las reflexiones en forma de paisajes soleados. Confrontacional y afilado, aquí la corporalidad irrumpe como una forma de conciencia, favoreciendo texturas electrónicas y sintetizadores tensos.

Una propuesta intrépida, Virgin hace las paces con aquella incertidumbre y desconocimiento que reaparecen en la adultez, aceptando las contradicciones propias al centro y los derrumbes del mundo a nuestro alrededor. Este crecimiento se vive por medio de un pop inclinado a la electrónica etérea, con destellos de una producción más minimalista en “What Was That” y beats pulsantes en “Man Of The Year” y “David”. Definitivamente no el álbum más sólido de la neozelandesa, pero sí una aventura que destaca por su vulnerabilidad ansiosa y su exploración honesta del miedo y la madurez. – Antonia Hernández

Escúchalo aquí


  1. BUHA 2030 – Iboga
    art rock · jazz rock

Latinoamérica como ya es costumbre brilló en lo musical, tanto en el ámbito mainstream como en las ligas más subterráneas, donde habita con gracia BUHA 2030. Su segundo álbum, ‘Iboga’, no solo perpetúa el atractivo de su música, sino que expande los frutos de una visión ritualista, a ratos abstracta, en otros atmosféricos y melancólicos, pero siempre en forma sin perder la sintonía.

Su flujo sonoro arraigado a un art rock jazzero, contempla búsquedas de carácter experimental con alegorías a sonidos de raíz como el bambuco, admitiendo diversos enfoques que capturan la atención por su tono rítmico y revelador. «Todos son ingenuos», «Cruzan», «Relieve» o «2030» son solo algunas muestras del gran despliegue procesado por la banda colombiana. – Felipe León 

Escúchalo aquí


  1. HEALTH – CONFLICT DLC
    industrial metal · electro-industrial

Lo nuevo de HEALTH muestra, por así decirlo, la excelencia del grupo en los distintos aspectos que históricamente les han destacado y caracterizado. Con una producción completamente en punto y llena de sustancia, los californianos hacen gala de un industrial apocalíptico que se inclina por el extremo más metalero del mismo, con un correcto y vibrante balance con el electro-industrial, donde la sedosa y marciana voz de Jake Duzsik saca absoluto provecho de un storytelling de relatos y reflexiones bastante crudas y deprimentes que dan en una lectura acertada de la sociedad tecnológica en la que nos encontramos hoy en día.

Como podrán notar, todos son aspectos que ya les conocíamos. Pero el trío tiene sumo éxito a la hora de llevarlos a puntos altísimos, instalándose también como las voces por excelencia del industrial en la presente década.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. Samia – Bloodless
    indie folk · indie rock

En el siempre vasto mundo del indie folk, un disco como el tercer trabajo de Samia brilla por su trabajada noción de las melodías, en el que ciertamente es posible percibir influencias variopintas y sutiles de distintos mundos como el del bedroom pop y el alt-country, pero es su contacto con la sobriedad y efusividad del indie rock en donde encuentra la nomenclatura ideal para dar salida a sus confesiones personales. 

‘Bloodless’ se sitúa como un álbum que se siente inspirado, en el que la cantautora hace gala no sólo de su capacidad de disponer de distintos detalles y arreglos a lo largo del disco –que ciertamente le brinda cierta texturización–, sino también de sí misma como vocalista, con cadencias y modulaciones completamente irresistibles.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. BRUIT ≤ – The Age of Ephemerality
    post-rock

En un esquema mundial de post rock más sensual y –reconociéndolo– más centrado en sus raíces bien arraigadas al art rock, que siempre le confirieron ese maximalismo y ambición técnica que hoy parece cruzar cualquier parámetro hasta llegar al desparpajo, un disco como ‘The Age of Ephemerality’ para antitético para cualquier norma.

El maximalismo está, sí, pero podríamos decir que las búsquedas son antes progresivas que técnicas. Si es que lo ponemos en el plano sobre el que discernir el post-rock. Sobre ese sonido, BRUIT ≤ explora capas ineditamente claras para el género y una serie de alcances de lo más optimistas, como samples que evocan ciencia ficción hasta aquello que hoy parece imposible en el post-rock. Una letra que no se lamenta. – Nicolás Merino

Escúchalo aquí


  1. Olivia Dean – The Art of Loving
    pop soul

Con su segundo álbum, ‘The Art of Loving’, Olivia Dean se consolida como una nueva cara del pop-soul británico, logrando un equilibrio casi imposible: sonar clásica y contemporánea a la vez. Tras el éxito arrollador de singles como «Dive» y «Man I Need», este disco es una muestra de evolución que abraza el neo-soul, el R&B y el sophisti-pop con una delicadeza increíble.

Canciones como «Something Inbetween» (con sutiles toques de UK Garage) y «Let Alone The One You Love» demuestran que, detrás de su voz cálida, hay una compositora capaz de innovar con frescura. ‘The Art of Loving’ no necesita recurrir a la estupefacción para cautivar; su encanto reside en ser un lugar seguro. 

Olivia Dean ha entregado un álbum «confortable» y carismático que la consolida como una gran apuesta británica. – Rocío Villalón

Escúchalo aquí


  1. Pulp – More
    art rock

En su primer álbum en 24 años, el célebre grupo británico liderado por Jarvis Cocker no vino exactamente a repetir las fórmulas de aquello que les hizo famosos en los 90’s. De hecho, la agrupación nunca fue de repetirse a sí misma –de allí que salieran discos tan importantes como ‘This Is Hardcore’ (1988)–. 

Por eso es que ‘More’ ciertamente voló cabezas, porque más allá de la evidente maduración del sonido y la performance, Pulp trae a la vida todas las contradicciones que puede tener la vida después de 24 años, a través de un ecosistema art rock vivo, móvil e inquieto, tomando elementos de por doquier, motivado completamente por la narrativa en sí más que la estructura de las canciones. Algo casi cinematográfico, si se le quiere decir. Aunque no se equivoquen, los hits siempre están ahí.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. Bon Iver – SABLE, fABLE
    pop soul · art pop · indie folk

Ya habían pasado unos buenos seis años desde el último larga duración de Justin Vernon, y si bien ya pensábamos que habíamos visto todo lo que este prócer experimental del indie folk podía hacer, viene a expandir su propio universo con una delicia de álbum: ‘SABLE, fABLE’.

En resumidas cuentas, su pluma melancólica productora de tristes versos se desenvuelve en un contexto algo más inusual de lo que el historial de su discografía puede vaticinar. En este, el que probablemente sea el último disco de Bon Iver –el mismo artista dijo que “ya no le quedaban canciones dentro de sí”–, Vernon imbuye su paleta de más colores, estimulando sus propias dinámicas, con el pop soul y el art pop como nuevos subgéneros protagonistas, mostrando a un artista aún más completo de lo que ya era. En especial en materia de interpretación, ampliando su propio repertorio de forma excepcional con canciones que cobijan el corazón.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. JID – God Does Like Ugly
    southern hip hop · pop rap

Hablar de JID en el hoy implica, necesariamente, considerar que es el creador de ‘The Forever Story’ en 2022, un clásico instantáneo del rap que se posó en lo más alto de dicho año –y, por consiguiente, de la década–. Tomando ese contexto inmediato, es posible encontrar varios puntos evidentes a la vista con este nuevo trabajo del rapero oriundo de Atlanta. En primer lugar, sí, puede que no esté en ese exacto nivel. Y en segundo lugar, justamente eso es muestra de la ambición que recorre cada rima y beat de este disco.

‘God Does Like Ugly’ no juega a lo fácil. Es un trabajo más oscuro, y quizás algo más duro de roer por lo mismo. Las reflexiones introspectivas, espirituales y sociales que contiene el disco lo ameritan así, de todas formas. Se necesitaba un cambio de tono, uno que alimente el alma creativa de JID, para desplegar un versátil y espeso hip hop sureño que se mueve –a su forma– en los distintos escenarios que ha abordado hasta el momento. Maravilla de trabajo que crece exponencialmente con cada escucha.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. Snõõper – Worldwide
    egg punk

Snõõper es de esos proyectos que, en apariencia, responden tan solo a la esencia más destilada de su respectivo género. En este caso, el recientemente teorizado egg punk. Indie rock + punk rock. Una expresión lo-fi del punk rock aún más suelta de cuerpo y ligera, sin demasiadas pretensiones más que entretener con los menores recursos.

Ahora, el valor agregado de Snõõper radica en su capacidad para componer. Canciones más interesantes que la media para de un género que a veces descansa en la excusa de sus bajos recursos. Dos cucharadas y a la papa. Nunca mejor dicho. Pero bien aplicado. Superlativo, de hecho. Saca la cara por el rock, el punk y una actitud para hacer música. – Nicolás Merino

Escúchalo aquí


  1. Skrillex – F*CK U SKRILLEX YOU THINK UR ANDY WARHOL BUT YOU’RE NOT!! <3
    hybrid trap · brostep

Sonny Moore, bajo el alias de Skrillex, suma a su catálogo lo que fácilmente se perfila como su proyecto más atractivo y desafiante en los últimos años. La intención queda clara desde el inicio, cuando DJ Smokey —encargado de abrir el disco— lanza una advertencia que funciona casi como manifiesto: “DJ Smokey recommends you listen to this album from start to finish… Thank you for not skipping”, dejando en evidencia que estamos frente a una experiencia pensada para ser escuchada de principio a fin, pero que no busca avisar de sus comienzos y finales.

Con 34 cortes que se extienden por 46 minutos, el álbum ofrece una sucesión constante de estímulos y cambios de energía. Lo que en primera instancia podría sentirse como un DJ set en vivo, se revela como un disco de estudio meticulosamente producido, donde cada detalle está cuidadosamente trabajado. Skrillex no deja fuera ni los elementos clásicos ni las nuevas exploraciones sonoras, reposicionando al brostep como eje central del proyecto, pero insuflándolo de frescura y nuevas direcciones.

‘F*CK U SKRILLEX YOU THINK UR ANDY WARHOL BUT UR NOT!! <3 (2025)’ no solo se posiciona como el mejor álbum de Skrillex por lo que representa simbólicamente, sino también por la ambiciosa producción conceptual que se despliega a lo largo de todo el proyecto. Un trabajo que se tensiona, se deforma y se expresa sin concesiones, cargado de ideas intrépidas, energía constante y propuestas tan arriesgadas como estimulantes, convirtiéndose en una escucha que realmente vale la pena explorar.  – Tomás Pérez

Escúchalo aquí


  1. The Callous Daoboys – I Don’t Want to See You in Heaven
    alternative metal · swancore · metalcore

El carácter enérgico y caótico que suele promover The Callous Daoboys se sostiene una vez más en su más reciente lanzamiento, atendiendo con convicción los aprendizajes de sus discos antecesores, sin dejar de aportar desde lo más técnico y melódico. Todo esto es constatado en el memorable ‘I Don’t Want to See You in Heaven’.

Bajo sonoridades que alternan el metal alternativo y metalcore persiste una peculiar densidad, a tono con los motivos ansiosos y maníacos que presenta la obra. En total son 13 canciones las que sacuden la escucha, entre las que se encuentran «Lemon», «Two-Headed Trout», «Distracted by the Mona Lisa», «The Demon of Unreality Limping Like a Dog» o «Schizophrenia Legacy».– Felipe León

Escúchalo aquí


  1. The Last Dinner Party – From the Pyre
    pop rock · indie rock

Sin un periodo de reposo desde el lanzamiento de su álbum debut ‘Prelude to Ecstasy’ y con la vara de aquella entrega dificil de superar, The Last Dinner Party plantea un segundo larga duración que, pese a no ser perfecto, logra cautivar a través de la esencia misma del proyecto: interpretaciones dramáticas que rozan lo teatral. 

En ‘From the Pyre’, notorios guiños al glam rock se fusionan con densas capas instrumentales, cuyo protagonismo vacila entre una amplia variedad de cuerdas, y que a ratos hacen sentir cortos los géneros que definen el material. 

Las letras, que merodean el romance, recurren insistentemente a metáforas para sostener su narración, lo que nutre aún más el carácter novelesco de la obra y el universo que la banda propone, que si bien atrae por su intensidad y delicadeza, recae en algunos versos tediosos que son notoriamente rescatados por lo fascinante de sus coros.– Nicolás Rosales M.

Escúchalo aquí


  1. Stereolab – Instant Holograms on Metal Film
    indie pop · neo-psychodelia

‘Instant Holograms on Metal Film’ llega luego de un hiato de 15 años de Stereolab. Este es un álbum que conserva el sonido particular de la banda, donde mantiene ese juego de pop, jazz y electrónica psicodélica moderna. 

A través de distintas capas de elementos sonoros, Stereolab se preocupa de su contenido lírico, que hace crítica a distintas adversidades en las que vivimos como sociedad moderna, como es en la canción «Aerial Troubles».

Sin dudar fue un gran comeback Instant Holograms on Metal Film para aquellos que disfrutan de la mezcla de sonidos que tanto caracteriza a la banda. – Consuelo Cruzat

Escúchalo aquí


  1. Alkoy – Valle Chakal Ki
    drumless · abstract hip hop

Salteño, de la mata: un sonido que nace de la raíz, pero que no deja de ser rapero. En ‘Valle Chakal Ki’, Alkoy no vende postal ni romantiza el norte argentino: lo habita, lo pisa, lo cuestiona. Los samples no aparecen como cita culta ni como truco de productor; suenan a memoria, a herida, a cosas que pasan y que probablemente seguirán pasando. Hay tierra y hay calle, pero también cansancio, hambre y silencios largos.

En medio de tanta música que suena a globalización, este disco suena a lugar. Y a decisión. Nada busca acomodarse del todo: hay bordes, asperezas, momentos que no se apuran para agradar. Esa fricción sostiene el relato. ‘Valle Chakal Ki’ no intenta explicar el territorio ni levantar bandera; trabaja con lo que está ahí —los gestos, los ritmos, las escenas mínimas— y los hace persistir en el tiempo. – Nicolás Silva

Escúchalo aquí


  1. Psychedelic Porn Crumpets – Carpe Diem, Moonman
    psychedelic rock · neo-psychedelia

‘Carpe Diem, Moonman’, el séptimo álbum de Psychedelic Porn Crumpets, se presenta como una explosiva mezcla de rock psicodélico, garage y fuzz rock, desplegando en diez canciones cerca de cuarenta minutos de diversidad sonora y energía cruda. El proyecto toma el camino de la psicodelia, pero su vehículo es el caos, el ruido y la saturación, elementos que no solo definen su identidad, sino que lo vuelven memorable. En esa constante incertidumbre —en no saber exactamente qué vendrá a continuación— reside una de las grandes virtudes del disco.

En el plano lírico, el álbum aborda ideas ligadas a la percepción de la realidad, la exploración personal y los contrastes emocionales, invitando al oyente a sumergirse en un viaje que equilibra lo intenso con lo suave, lo visceral con lo reflexivo. Haciendo énfasis en invitar no solo como espectador, sino, también siendo protagonista de esta exploración personal. – Tomás Pérez

Escúchalo aquí


  1. Pool Kids – Easier Said Than Done
    emo-pop · indie rock

No es fácil traer las formas del pop a otros contextos sonoros, y no hablo solo de hacer que un determinado género suene con un appeal más popular, sino de lleno de usar modulaciones melódicas que uno puede identificar en el plano mainstream del pop. Obvio que hay ejemplos, pero aún sigue siendo algo difícil de ver.

Bueno, ese es el caso de Pool Kids con su última entrega ‘Easier Said Than Done’, un trabajo que recorre las distintas dificultades que su vocalista Christine Goodwyne y sus compañeros han enfrentado últimamente a nivel personal y como banda. Es ese sitio lírico que sirvió de inspiración para canciones que toman como puntos centrales el emo pop y el indie rock, pero con cierta grandilocuencia que se sustenta en lo expuesto anteriormente, sin dejar de lado aquellos elementos que han caracterizado su carrera, como los guiños al math pop y al midwest emo que siguen presentes. Y vaya que la conjugación de todos elementos lleva a este álbum en direcciones, quizás, impensadas, pero la familiaridad del espíritu pop envuelve todo a su paso, siendo una escucha bastante fácil a la primera.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. Lady Gaga – MAYHEM
    dance-pop · electroclash

Su alteza lo hizo de nuevo. Porque si bien la discografía de Lady Gaga puede ser algo irregular, no lo es así su carrera ni su impronta como artista. Cuando está en disposición de hacer el pop exuberante y al choque que mejor sabe hacer, no puede fallar. Y así lo demostró una vez más en ‘MAYHEM’.

Lady Gaga es de esas artistas cuyo valor cultural se hace tan grande que incluso puede exceder sus facultades musicales. Se hace hercúleo. Pero al final ambas cosas se toman de la mano y las canciones se terminan poniendo en perspectiva. Uno termina mirando en plano contrapicado perlas pop tan bien manufacturadas como ‘Abracadabra’. El hecho de que el eje de comparación popular sean otras canciones de la misma artista (‘Bad Romance’) no es menor. Una de las bestias del pop de este siglo. – Nicolás Merino

Escúchalo aquí


  1. Yellow Eyes – Confusion Gate
    atmospheric black metal

No es novedad el buen presente que vive el black metal atmosférico, pero no deja de sorprender el hecho de que sigan apareciendo obras relevantes para el género. Es el caso de Yellow Eyes, proyecto con varios álbumes a su haber que sin dudas realizó su mayor contribución con su más reciente disco: ‘Confusion Gate’.

Entre lo melancólico e hipnótico se alza una obra voluble al cambio, más no ajena a cuajar una consistencia coherente entre sus partes. Tanto en sus momentos más pacíficos y misteriosos como en los disonantes, se percibe una maestría en la ejecución como en lo sensorial, gracias a temas como «I Fear the Master’s Murmur» o «The Thought of Death», por nombrar algunos. – Felipe León

Escúchalo aquí


  1. Water From Your Eyes – It’s A Beautiful Place
    indie rock · experimental rock

El nuevo larga duración de Water From Your Eyes pone a Rachel Brown y Nate Amos dándole un revés a su visión estrictamente experimental de la música que han llevado, diligentemente, a lo largo de su carrera. Pero no es algo como “aterrizar” su sonido, sino que, con el indie rock como nuevo medio, abren un nuevo espacio para las posibilidades que su caótica música puede tomar.

En ese sentido, ‘It’s A Beautiful Place’ es la epítome de la creatividad en la carrera de este proyecto –hasta el momento–, dándole espacio al humor a moverse entre distintas decisiones estilísticas que bien pueden venir de aristas digitales, noise, psicodélicas, y cuántas más. Un trabajo fascinante por donde se le mire, que le da un rol renovado a la guitarra en su propia propuesta.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. betcover!! – Yuki
    art rock · jazz rock

Una balada concisa, en ‘Yuki’, los japoneses de betcover!! dan un paso seguro hacia adelante. El ensamble trae así un jazz decorado por detalles pop e infectado por las sutilezas del art rock. Con emoción contenida, las cuerdas dan paso a armonías tanto melancólicas como enérgicas, que más allá de estallar encuentran valor en la contención. 

Con un sonido que podría llamarse nocturno, ‘Yuki’ recorre las calles de Tokyo con un paso ligero y lúdico, jugando con saltos métricos y estructuras musicales que distan de lo tradicional. Fluctuando entre energías más cinemáticas y sofisticaciones introspectivas, el proyecto más reciente de betcover!! triunfa ante todo en ofrecer una espontaneidad sorprendentemente meticulosa y refinada, que otorga a cada instrumento su merecido espacio para tomar aire y respirar. – Antonia Hernández 

Escúchalo aquí


  1. De La Soul – Cabin in the Sky
    conscious hip hop · jazz rap

El retorno a la música concretado por De La Soul en 2025 está lejos de ser mera nostalgia, como debe ser para un proyecto con tan importante legado. Porque el universo del hip hop consciente es aún terreno fértil para la creación, simbolizando una suerte de abrazo para conmemorar la partida de un pilar fundamental en el grupo como lo fue el fallecido Trugoy.

En ‘Cabin In The Sky’ se percibe el sonido clásico del proyecto en los tiempos actuales, bajo dinámicas que involucran interpretaciones memorables de sus miembros como de sus invitados, entre los que se encuentran Nas, Common, Slick Rick, Killer Mike, Yummy Bingham o Q-Tip. Incluso Giancarlo Esposito participa como presentador en el primer track, a la par de otras sorpresas hechas canción como «The Package», «Run It Back!!» o «Sunny Storms». – Felipe León 

Escúchalo aquí


  1. Juana Aguirre – Anónimo
    folktronica · avant-folk

La argentina Juana Aguirre en su proyecto solista ‘anónimo’ busca incomodidad. Una incomodidad situada dentro del contexto del folk que, con letras cautivadoras y mordaces logra un sonido consistente a lo largo de todo su segundo álbum de estudio fuera del conjunto Churupaca. La cercanía de Juana se ve latente desde “las mañanas” hasta “los pilares”, donde el experimental folk que engloba todo el álbum permite una vista cercana a una mente visceral, llena de alma, intensidad y color que atrae y no suelta. 

Es la misma experimentación del sonido de Aguirre lo que hace de ‘anónimo’ un proyecto tan cautivador como inquietante, que deja dudas en sus melodías y respuestas en la lírica, tan dulce como amarga, pero por sobre todo honesta. Es inesperada a momentos, donde los cambios de acordes se sienten impredecibles, pero son estos mismos los que evitan el aburrimiento y llaman a escuchar atenta e inquietamente. – Renata Velásquez

Escúchalo aquí


  1. zeyne – عودة AWDA
    alt-pop

El álbum debut de Zeyne nos dejó la sensación de una voz que llega para quedarse. ‘AWDA’ significa retorno y construye su identidad desde un gesto claro. Cantar en árabe no aparece como signo exótico, sino como continuidad de una historia que quiere cuidarse. Desde la introducción, cuando se niega a quitarse el toub, el disco instala su pregunta central. ¿Cómo seguir adelante sin desprenderse de la raíz?

Las letras avanzan con calma y honestidad. En “hilwa”, la madre y la abuela sostienen la memoria. En “mashiin labair”, el amor romántico funciona como refugio cuando el futuro se desordena. El cansancio y el quiebre personal asoman en “bali”, mientras el disco muestra cómo el entorno vuelve lo árabe algo “exótico” en “si3r il 7ob”. Y en “kollo lena” aparece el punto más profundo e identitario, tal como menciona el pasaje de Mahmoud Darwish que recuerda que en esta tierra todavía hay algo que merece seguir, y la causa palestina se vuelve una forma concreta de resiliencia diaria.

El sonido une todo con convicción. Alt pop y alt R&B cálidos, pianos que abren espacio y melismas que acercan la tradición árabe a lo contemporáneo, con clímax llenos de instrumentación y ornamentación. Ahí conviven la calma que alguna vez representó Fairuz y el gesto que Rosalía trabajó en ‘El mal querer’, traer lo propio al presente sin diluirlo. En el trasfondo político que otros discos leen desde el colapso, como Godspeed You! Black Emperor, Zeyne elige permanecer. ‘AWDA’ celebra una resiliencia que se construye escuchando, compartiendo y recordando. – Hernan Carrasco

Escúchalo aquí 


  1. Nicolás y Los Fumadores – Nochenegra
    indie rock · gothic rock

La ambición casi inherente al indie rock latinoamericano hace que algunas bandas adopten una estética puntual por cada proyecto, algo que expone versatilidad, pero que también resulta en un arma de doble filo si es que no se logra acoger dicha estética a cabalidad. Aquello último se aleja del caso de Nicolás y Los Fumadores, que no solo usan lo gótico como eje visual, sino también como parte de la esencia misma de su tercer álbum ‘Nochenegra’,  y lo hacen de forma prolija y minuciosa. 

Por medio de lúgubres instrumentales, apoyadas por intermitentes distorsiones, la banda logra evocar una melancolía que invita a la introspección. Lo matizado de sus pasajes termina por brindar una atrapante narración, y el gothic rock no solo toma el rol de influencia, sino que de una verdadera fusión con el desarrollado indie rock de la banda, mientras la desesperanza y oscuridad guían el relato de la conceptual entrega. – Nicolás Rosales M.

Escúchalo aquí


  1. baan – Neumann
    post-metal · sludge metal

Como Uniform, pero retorcido. baan ofrece lo que se dice un estudio de sonido. Da con una fórmula y la explota hasta dónde es capaz de tensar los ingredientes que la componen. Está el peso del post-metal, algo de la agresividad del post-hardcore y esa acidez arrastrada del sludge metal aplicado a canciones que, si bien se pensaría que en el contexto de esos géneros son inmediatas, no es lo que le interesa a baan.

‘Neumann’ es de esas obras que juegan con los géneros, más que interesarse en aterrizar en canciones hechas y derechas. Aunque igual están. Y de hecho, el disco incluso consta de una suite bastante compleja y poco común que alimenta el grueso técnico del álbum. Hace por el sludge metal lo que no pudieron todas las bandas que se detuvieron en tratar de buscar la forma de explotarlo en su inmediatez, o en deformarlo hasta lo imposible. Un punto medio y progresivo más que interesante. – Nicolás Merino

Escúchalo aquí


  1. Earl Sweatshirt – Live Laugh Love
    abstract hip hop

Desde que se separó Odd Future, Earl fue asociado con oscuridad, existencialismo y aislamiento, pero ‘Live Laugh Love’ no es simplemente “Earl se volvió adulto y feliz”. El disco se mueve en una zona más ambigua: humor y dolor, ternura y miedo, conviven en fragmentos que parecen recuerdos, bromas internas y pensamientos que se escapan.

No intenta repetir el manifiesto introspectivo de ‘I Don’t Like Shit…’ ni el quiebre estético de ‘Some Rap Songs’: trabaja en pequeño, con escenas que revelan un tipo de madurez menos solemne y más frágil. La paternidad está presente, sí, pero junto a la ansiedad de arruinarlo todo; el amor aparece entre chistes, silencios incómodos y dudas. Con flows más sueltos y beats cálidos pero desparejos, Earl encuentra un modo de decir mucho sin subrayarlo. No es un “nuevo Earl”: es el mismo, aceptando que crecer no ordena nada —solo cambia el prisma de tu mirada.– Nicolás Silva

Escúchalo aquí


  1. DJ GURL DJ小女孩 – Head 7 头7
    electro house · post-industrial

‘Head 7’ de DJ GURL es un ejercicio de electrónica experimental que se mueve entre el Electro house, deconstructed club y el post-industrial. A lo largo del álbum, se construye un paisaje denso donde los ritmos fragmentados, las percusiones insistentes y las texturas digitales generan una sensación constante de tensión. Más que buscar el movimiento o la euforia, ‘Head 7’ apuesta por una experiencia confrontacional, en la que el sonido actúa como un cuerpo que presiona y desorienta.

Las composiciones avanzan de forma errática, con patrones que se repiten hasta volverse hipnóticos y momentos de ruptura que refuerzan su carácter experimental. Hay una sensación de caos controlado.  En conjunto, el álbum funciona como una exploración del límite entre música, ruido y emoción, consolidando a DJ GURL como una presencia singular dentro de la electrónica actual. – María Paz Carrasco

Escúchalo aquí 


  1. Jupiter & Okwess – Ekoya
    roots rock · pop rock

‘Ekoya’, el nuevo disco del congolés Jupiter Bokondji, muestra un disco bastante frondoso y repleto de una herencia musical gigantesca que bebe mucho del soukous y del afrobeat, en especial de este primero. Un desfile de percusiones repletas de polirritmos y guitarras vibrantes que llevan todos estos aspectos a un contexto más rockero, pero conjugado con un nivel de homogeneidad en el que es difícil incluso hablar únicamente de roots rock o pop rock a nivel nominal.

Un retrato colorido, sí, pero también profundo y que no hace vista ciega a los problemas de los pueblos indígenas locales. Una fotografía que toma en cuenta la perseverancia de la clase popular, las alegrías y cotidianidades de los mismos, así como sus vicisitudes. Todo, a lo largo de doce canciones excelentes y diversas.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. Marina Sena – Coisas naturais
    alt-pop · latin pop

Brasil funciona como un mercado y un universo sonoro propio, con códigos y dinámicas bien definidas. Sin embargo, Marina Sena entiende la necesidad de ir más allá y apuntar más alto. ‘Coisas Naturais’ propone un cruce directo entre el funk brasileiro y un terreno pop más accesible, dando como resultado un proyecto entretenido y llamativo, que evita caer en una sobrecarga de complejidad en su producción y abraza con acierto la idea de que, muchas veces, menos es más.

A esto se suma una performance vocal carismática que acorta la distancia entre la música brasileña y otros géneros presentes en Latinoamérica, al mismo tiempo que abre espacio para integrar elementos del folclore popular de Brasil. De esta manera, en un solo trabajo, Marina Sena logra dialogar con el pasado, moverse con soltura en el presente y proyectar una mirada clara hacia el futuro.

El resultado es un álbum ideal tanto para quienes buscan una puerta de entrada a la música brasileña como para quienes simplemente desean disfrutar de una escucha amena, cargada de pop alternativo y frescura. – Tomás Pérez

Escúchalo aquí


  1. Lilly Allen – West End Girl
    alt-pop · folk pop

Desde un renacimiento doloroso, Lily Allen vuelve con un pop mucho más maduro que logra adaptarse al sonido contemporáneo. En este disco, la artista narra toda una historia de separación, pérdida y autoconocimiento, utilizando su propia vulnerabilidad como el eje central de un álbum que, si bien es conceptual por su temática, destaca principalmente por narrativa.

A lo largo del tracklist aparecen títulos que conservan esa esencia directa de Lily, como «4Chan Stan», «Pussy Palace» o «Nonmonogamummy». Aunque el álbum no busca la perfección absoluta a nivel de sonido ni pretende ser una obra maestra de producción, lo que lo vuelve verdaderamente sobresaliente es su crudeza. Después de años de lo que parecía ser una pausa, Allen finalmente se despoja de sus defensas y se muestra al mundo.– Rocío Villalón

Escúchalo aquí 


  1. Silvana Estrada – Vendrán suaves lluvias
    chamber folk · chamber pop

El tan esperado sucesor de ‘Marchita’ se puede entender como un paso adelante en su propuesta, avanzando sus credenciales en el chamber folk hasta una suerte de consolidación. Vendrán suaves lluvias’ refleja el gran momento de la artista, y lo mucho que tiene que exponer aún, desde una suavidad evocadora coherente con sus tonalidades agridulces y sensibilidades acústicas.

Lo sentimental configura el corazón del álbum, acudiendo al llamado de la expresión desde ciertos rasgos pop y regionales, aunque el folk sostiene gran parte de su cancionero. Dentro del cual se encuentran piezas como «Flores», «Como un pájaro», «Dime» o «No te vayas sin saber», entre varias otras que valen la pena ser escuchadas.– Felipe León 

Escúchalo aquí


  1. Huremic – Seeking Darkness
    post-rock · experimental rock · noise rock

Huremic es un proyecto paralelo de Parannoul que se aleja por completo de la épica emocional de su obra principal para adentrarse en un terreno más áspero, abstracto y experimental. El álbum está compuesto por cinco piezas extensas en las que predominan las texturas, los drones, el ruido y capas sonoras superpuestas que construyen una atmósfera densa y envolvente.

Uno de los aspectos más interesantes del disco es su tratamiento del ritmo: aunque a primera escucha puede parecer caótico, existe una lógica interna que sostiene el movimiento de cada composición. Los patrones de batería, abrasivos y repetitivos, junto a líneas de bajo insistentes, funcionan como ejes que ordenan el caos y le dan cohesión a las secciones que se mueven constantemente entre la tensión y la hipnosis.

Más que un simple proyecto alterno, el álbum funciona como una extensión necesaria del universo creativo de Parannoul: un espacio donde el ruido, la repetición y la incomodidad se transforman en lenguaje propio. Es sin dudas un trabajo desafiante y visceral pensado para oyentes dispuestos a perderse en sus capas, drones y tensiones.– María Paz Carrasco

Escúchalo aquí 


  1. Laufey – A Matter of Time
    traditional pop · folk pop

El tercer disco de la artista islandesa-china es también, el más diverso en materia de ideas y sonidos propuestos. También el más popero. Laufey sigue siendo un farol de multiculturalidad en el que sus canciones de amor y desamor –y todo lo que está entre medio– encuentran una, y otras, y otras formas de desarrollarse. El bossa nova se posa inevitablemente en canciones como “Lover Girl” y “Mr. Eclectic”, el traditional pop en “Clockwork” y “Silver Lining”, el folk pop en “Clean Air” y “Castle In Hollywood”, el chamber pop en “Tough Luck” y “Sabotage”, y así podríamos seguir otro rato.

Es su forma en cómo balancea el respeto por la tradición con la propuesta de una voz propia –y actual– en estos prospectos, lo que hace de ‘A Matter of Time’ un disco tan valioso, cualidad que viene repitiendo y actualizando lanzamiento tras lanzamiento. Increíble.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. Coroner – Dissonance Theory
    technical thrash metal

En los ochenta, Coroner prácticamente inventó un género. Es difícil discutirlo. Había expresiones de metal progresivo como Fates Warning, pero hablar específicamente de thrash metal técnico es hablar de esa tirada perfecta con la que Coroner se lanzó al mundo. Incluso antes que Voivod, que parió siendo una banda de thrash. Ahora, si bien la discografía de Coroner pudo haberse puesto irregular con los años. Eso no quita un dato esencial. Siempre estuvieron a la par con los tiempos y sus exigencias. Incluso, sí, el 2025.

El último disco de Coroner no empuja las fronteras conocidas como sí lo hizo el debut. Pero si cumplen con lo mismo, que es estar atentos al contexto del metal que los rodea. No es solo que el disco suene moderno. Eso lo puede conseguir cualquier banda veterana con un productor de mentalidad televisiva. Es el hecho de que las composiciones beben de bandas que suenan hoy. Mastodon. Lamb Of God. Gojira. Siguen siendo proyectos relevantes y Coroner supo dónde poner la lupa con riffs prudentes, bases rítmicas comprometidas con dar lo justo y unas vocales que no se sienten nada añejas. Un disco muy calculado, como tiene que ser. – Nicolás Merino

Escúchalo aquí


  1. Addison Rae – Addison
    electropop · contemporary r&b

Con un álbum debut de alto calibre, Addison Rae con su trabajo homónimo logra capturar la excelencia del pop clásico y modernizarlo. Con un sello juguetón y lleno de espíritu, Rae explora con esperanzadoras letras y un ímpetu sexual libre lo que es vivir en tiempos modernos. Con hit tras hit, la californiana que desde el primer track, “New York”, declara su amor por la Gran Manzana, captura con un alta creatividad a sea quien la escuche, donde desde principio a fin ‘Addison’ se siente como una escucha sencilla y casi intuitiva que mueve el cuerpo. 

El conciso pero fuerte equipo que creó este proyecto consiste de tan solo tres mujeres: Luka Closer, Elvira Anderfjärd y la misma Addison, que dejaron sus imaginaciones colectivas volar en el proyecto que se convertiría en el aclamo a la posible llegada dejaron una nueva heredera del trono del pop. – Renata Velásquez

Escúchalo aquí


  1. Turnstile – NEVER ENOUGH
    alternative rock · hardcore punk

Con ‘NEVER ENOUGH’, Turnstile no se limita a entregar una simple secuela de su aclamado ‘GLOW ON’, sino que evoluciona para transformar su sonido en un manifiesto vibrante sobre la intensidad de estar vivo. El álbum se siente visceral y crudo, pero a la vez es un abrazo y consuelo. Actúa como un recordatorio constante de que, nunca nada parece ser suficiente. En esta entrega, el post-hardcore al estilo Turnstile se entrelaza con ritmos frenéticos y sonidos  etéreos que parecen extraídos de un sueño lúcido y surrealista.

En este lanzamiento, la batería y los sintetizadores asumen un rol fundamental, fusionándose para crear una estructura explosiva que sostiene cada composición. La voz de Brendan Yates aborda la mente con melodías pegadizas, reforzando esa sensación de búsqueda inalcanzable.

Definitivamente, este álbum es un espacio donde la agresividad se mezcla con una profunda sensación de esperanza y paz. La lírica explora con introspección la mentalidad de lo que bien podría ser un «viaje del héroe» moderno, enfrentando miedos internos.– Rocío Villalón

Escúchalo aquí


  1. JADE – THAT’S SHOWBIZ BABY!
    dance-pop

Tal como el título indica, ‘THAT’S SHOWBIZ BABY!’ es el rimbombante y merecido debut de JADE como solista, que viene a remover al pop en un momento justo donde el dance-pop y electropop han retomado las riendas del mainstream. Mostrando su faceta más diva –sí, aún más que antes incluso– y tomando los recursos poperos del género, ‘THAT’S SHOWBIZ BABY!’ refleja la relación de amor y odio de JADE con la industria musical, en un experimental disco conceptual que se mueve en los cimientos que ella misma previamente dejó con Little Mix.

Bajo este concepto, el álbum genera un cohesivo mundo bailable, pero a la vez manejando la complejidad de producción que requiere el pop moderno. Tallando su identidad sonora de forma independiente por primera vez, JADE promete con este disco que, a pesar de los altos y bajos, llegó para quedarse por mucho tiempo más a entretenernos: así es el showbiz, baby! – Constanza Machuca

Escúchalo aquí


  1. Mir Nicolás – La ciudad del pop
    drumless

Sí, es un disco de hip hop. Más aún, es un disco de drumless. Pero más complejo que eso. Es un disco conceptual sobre una concepción de Buenos Aires que se fue. ¿Cómo materializar en sonido aquello tan abstracto el paisaje urbano de una ciudad que ya no existe en los mismos términos en los que alguna vez vivieron miles de personas? Probablemente, la primera respuesta no sea en el hip hop, pero eso solo lo diría quien no conoce las facultades y capacidades del hip hop. Por no decir las de Mir Nicolas

‘La ciudad del pop’ avanza a punta de samples radiales que emulan, como un documental, el pasar del tiempo de una ciudad. No es el único trabajando así entre los cerebros contemporáneos. Podríamos irnos a Nicolas Jaar o incluso Weed420, pero claro, los discos de esos artistas no tienen a Mir Nicolas rapeando encima. – Nicolás Merino

Escúchalo aquí


  1. Big Thief – Double Infinity
    chamber folk · folk rock

Con casi una década de trayectoria y tras el espectacular recibimiento de ‘Dragon New Warm Mountain I Believe In You’, solo quedaba preguntarse ¿y ahora qué?. Bajo aquella premisa la banda anunció su sexto álbum de estudio ‘Double Infinity’, que entre detractores y adherentes supo ganarse un espacio entre lo más destacado del año. 

Se hizo presente la característica cohesión de la banda a la hora de plantear sus álbumes, lo que sumado a la infalible pluma de Adrianne Lenker y a la fluidez instrumental que matiza a la perfección con las líneas vocales, resultan en una fórmula conocida, pero efectiva.

Tracks como “Los Ángeles” y “Double Infinity” evocan aquella melancolía clásica de la banda, cálida y necesaria, como taza de té en invierno. Y en ello se resume la respuesta a la pregunta inicial. Con Big Thief no hay expectativas que cumplir, solo un llamado urgente a dejarse abrazar por la dulzura y nostalgia de cada uno de sus relatos. Una apuesta segura en un mundo cambiante y aterrado del sentir. – Nicolás Rosales M.

Escúchalo aquí


  1. Quadeca – Vanisher, Horizon Scraper
    art pop

En julio del 2025 Quadeca estrenó su sexto álbum, ‘Vanisher, Horizon Scraper’, una nueva muestra de la evolución del artista en convivencia con los géneros que expone, principalmente desde 2021 con su álbum ‘From Me to You’, en donde el experimental hip hop toma el protagonismo de sus expresiones artísticas.

Las canciones del álbum abordan diversos momentos creativos, lo que termina expresando una gran variedad de usos de diferentes de sonidos e instrumentos. Esto se puede acaparar en un sentido progresivo de su música, ya que pasamos por beats constantes, sonidos más profundos, variedad de intensidades, a veces algo más predecible y estable, mientras que en otras irrumpe en la trayectoría un beat que da paso a versos de hip hop, entre otras maneras que expone el disco de expresar su propuesta.

Esta experiencia también conlleva que sean viajes extensos en su música, por lo que sus canciones van desde los 3 minutos y medio hasta casi los 8 minutos, durando en total 1 hora y 9 minutos. ‘Vanisher, Horizon Scraper’ resulta una mezcla sumamente creativa y dinámica, que principalmente se ve influenciada por géneros como el art pop y la folktronica, pero notablemente lleva un toque personal nacido de la rica inspiración musical de Quadeca, lo que deja como su sello y llamado a experimentar con esta muestra.– Ricardo Parra

Escúchalo aquí.


  1. rusowsky – DAISY
    alt-pop · alternative r&b

Un debut ampliamente esperado, y con justa razón. ‘Daisy’ de Rusowsky es el peak –hasta ahora– de una ambición cuyos límites se difuminan ante la inmensa amalgama sonora que el artista expuso en esta entrega. Elementos latinos, pequeñas dosis de electro pop y un r&b meticulosamente tratado dan forma a uno de esos proyectos hispanohablantes que resultan imposibles que pasen desapercibidos.

Punta de lanza del nuevo sonido pop español, Rusowsky brinda en ‘Daisy’ una clase magistral de cómo mantener la esencia individual mientras vacila por múltiples estilos y, de paso, colabora con proyectos que no conviven en su hábitat sonora. En paralelo, una narración que dibuja un romance onírico y digital hace de hilo conductor entre los sonidos dispersos de cada track, cuya única similitud asegurada es su prolija producción. 

Emocional e introspectivo en su esencia, pero caótico y propositivo en su forma de expresión. Sin dudas, la patada inicial de algo que cuesta imaginar, tanto a nivel creativo como sonoro. – Nicolás Rosales M.

Escúchalo aquí


  1. Tyler, The Creator – DON’T TAP THE GLASS
    pop rap · miami bass

‘DON’T TAP THE GLASS’ fue una sorpresa para todo el mundo, incluso para el mismo Tyler. En una necesidad por revitalizarse a sí mismo como artista en plena gira de ‘CHROMAKOPIA’, Tyler, the Creator muestra nuevamente todas sus credenciales como productor, rapero y artista.

Mucho más bombástico y directo al grano que producciones anteriores, este trabajo muestra a Okonma en un contexto que, si bien archiconocido para él, no se había dedicado a desarrollar de forma íntegra por completo en un álbum: el pop rap. En la dirección que se les ocurra, siendo un álbum sumamente entretenido en todos los frentes, mientras deja caer barras tras barras barras de carácter hedonista, sexual y humorísticas. Para bailar toda la noche on repeat.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. Kali Uchis – Sincerely,
    pop soul · smooth soul

‘Sincerely,’ se siente como una carta abierta íntima que sale escrita sin apuro, para ser leída y apreciada en silencio, el disco se mueve desde ese lugar, íntimo y brillante, donde Kali Uchis permite mostrarse vulnerable con una serenidad que explora el amor, la gratitud, la maternidad y el afecto desde una calma segura y envolvente. El álbum explora una cercanía emocional constante, como si cada canción fuese una conexión suave que no busca impresionar sino conectar desde lo honesto.

A lo largo del disco, Kali construye un relato sereno que avanza sin sobresaltos, sosteniendo una atmósfera cálida que invita a escuchar con atención, transitando desde el pop soul y el smooth soul con una producción pulida y cálida, reforzando la sensación de intimidad. El contenido encuentra fuerza y sutileza en la forma en que cada canción aporta un recorrido emocional continuo.– Anaís Cárdenas

Escúchalo aquí


  1. Agriculture – The Spiritual Sound
    blackgaze · post-metal

En ‘The Spiritual Sound’, Agriculture no solo redefine los márgenes del black metal contemporáneo, sino que desarma su imaginario tradicional desde adentro. El disco es una anomalía luminosa dentro de un género históricamente asociado a la negación, la oscuridad y el aislamiento. Aquí, en cambio, hay fe, comunión y una búsqueda espiritual frontal, casi desarmante.

Musicalmente, el álbum se sostiene sobre la base del black metal atmosférico, pero constantemente la expande. Las guitarras mantienen el trémolo característico, aunque bañadas en acordes abiertos y progresiones que evocan post-rock, shoegaze y música sacra. La batería es intensa pero no opresiva; empuja hacia adelante sin ahogar, como si el ritmo fuese una peregrinación constante. Los pasajes más agresivos conviven con momentos de coros etéreos, armonías mayores y silencios contemplativos, generando una dinámica poco común en el género. Agriculture no busca la catarsis violenta, sino una especie de éxtasis colectivo. El sonido no aplasta: eleva. 

El mayor gesto artístico de The Spiritual Sound no está solo en lo musical, sino en su posicionamiento conceptual. En un género donde lo religioso suele aparecer como antagonista o símbolo de decadencia, Agriculture propone una espiritualidad afirmativa, comunitaria y emocionalmente abierta.

Las letras no predican ni adoctrinan. Hablan de fe como experiencia sensorial, como algo que se siente en el cuerpo y en la voz compartida. La espiritualidad aquí no es dogma, sino búsqueda, una necesidad humana de sentido en un mundo fragmentado. En ese sentido, el disco funciona casi como una liturgia alternativa: no para creer, sino para sentir.

El título The Spiritual Sound no es una metáfora abstracta: el disco realmente intenta sonar a espiritualidad. Hay una intención clara de capturar lo inmaterial, lo invisible, lo que no se puede explicar del todo. Cada capa instrumental parece pensada para generar un estado, no solo una canción.

Agriculture se inscribe así en una nueva corriente de metal extremo que ya no necesita destruir para existir. Su radicalidad está en atreverse a ser vulnerable, en hablar de esperanza sin cinismo, en proponer que incluso el black metal puede ser un espacio de luz.

The Spiritual Sound es un disco valiente y profundamente singular. No busca reconciliar al black metal con la espiritualidad: lo transforma desde adentro, demostrando que la intensidad no está reñida con la belleza ni la fe con la honestidad artística.

Agriculture entrega una obra que no se limita a escucharse, sino que se experimenta. Un álbum que invita a cerrar los ojos, respirar hondo y aceptar que, incluso en los géneros más extremos, todavía hay espacio para lo sagrado.– Jocsán Sánchez

Escúchalo aquí


  1. Annahstasia – Tether
    contemporary folk

‘Tether’ se encuentra guiado, ante todo, por el contralto profundo de Annahstasia, una voz cinemática y emocionalmente copiosa que se lamenta con delicadeza y hondura a medida que las texturas folk construyen un ambiente de acusticidad cálida. Como una caricia, el debut de la artista respira profundamente antes de adentrarse en una dimensión emocional que retumba con elegancia.

Aquí no hay arreglos forzados ni irrupciones violentas, sino que apariciones atentas de sonidos orquestales y percusiones pausadas, que por lo más, parecieran querer escapar de cada canción. Las teclas pianissimo de “Believer” y las guitarras folk de “Take Care of Me” sirven de apoyo espacial, instrumentalizando líricas de amor y autonomía, que al igual que el resto del álbum no pretenden ahogarse en complejidad, sino potenciarse en el sútil juego armónico.– Antonia Hernández

Escúchalo aquí


  1. Chuquimamani-Condori & Joshua Chuquimia Crampton – Los Thuthanaka
    latin electronic · indigenous andean music · experimental rock

En un año lleno de lanzamientos que miran el pasado con una comodidad casi automática, ‘Los Thuthanaka’ apareció para tensar esa relación. La colaboración entre Chuquimamani-Condori y Joshua Chuquimia Crampton parte de ritmos andinos como el huayño, el caporal y la cumbia, y los sumerge en un paisaje digital espeso, crudo y trance. La primera escucha puede parecer caótica. Surgen fragmentos de radio, guitarras saturadas y percusiones que evitan cualquier clímax evidente. Con el tiempo, esa aparente desorganización empieza a mostrar un diseño interno. Nada suena accidental y el álbum va revelando un orden íntimo y ritual.

El propio tracklist lo sugiere. Cada pieza se nombra desde la danza o el gesto comunitario -y queer-, desde “Q’iwanakax-Q’iwsanakax Utjiwa” (The Queer-People Medicines Are Here) hasta “Kullawada ‘Awila” (Queer Grandma) y “Salay ‘Titi Ch’iri Siqititi” (Cat Warlock Ant). La escucha se convierte en un recorrido ceremonial donde el tiempo se dobla y vuelve sobre sí. Las ocho piezas avanzan lentamente, más cerca del trance que del clímax narrativo.

La experimentación no se impone por abrasión, sino más bien por emoción. Dialoga con lo que se entiende por hauntology, no tanto como un género, sino como un movimiento que trabaja con memorias fantasmales. Algo familiar regresa, pero vuelve distorsionado, como una señal recogida desde otro momento. Aparecen ecos de The Caretaker, de Basinski y también de Boards of Canada. Aunque, en sensibilidad, el disco conecta más con propuestas como weed420, donde la nostalgia y la radio se enlazan con una identidad latina. Aquí la memoria se percibe como algo vivo, comunitario y abiertamente anticolonial.

Que el álbum exista solo en Bandcamp refuerza esa ética. Circula primero dentro de una comunidad y no bajo la lógica de las plataformas. ‘Los Thuthanaka’ imagina un futuro que sigue conversando con el pasado y lo hace con ruido, trance y una claridad emocional poco común. – Hernán Carrasco

Escúchalo aquí


  1. CMAT – Euro-Country
    country pop · soft rock · indie pop

‘EURO-COUNTRY’ es un manifiesto notable de CMAT sobre su orgullo de su país, Irlanda, siendo bastante consciente de los problemas que infestan su tierra natal, los que en su mayoría ven su germen en su relación con el Imperio Británico y la hegemonía europea. Algo que ya es bastante sabido, pero que de cierta forma, CMAT consigue exponer relatos personales en ese contexto, mostrando cómo estas esferas pueden encontrarse entre sí. Aunque no es algo que lleve a cabo únicamente a través de la sátira, al menos no del todo, pues la misma producción sedosa y la instrumentación uplifting hacen de este disco algo más bien esperanzador y bastante entretenido, con un ir y venir entre sonidos afines como el country pop y el soft rock, siendo uno de los grandes álbumes que dejó este 2025 sin duda.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. The Necks – Disquiet
    avant-garde jazz

Chris AbrahamsTony BuckLloyd Swanton lo hicieron otra vez. En una época en que la inmediatez es demandada como requisito de lo comunicacional y el consumo, The Necks optan por el respiro una vez más, aunque eso implique un ejercicio de tres horas de duración, porque sí, eso es lo que dura ‘Disquiet’. Pero valen la pena.

Como una forma de ver el avant-garde jazz, el pulso pausado del tiempo da espacio a que se extienda y desarrolle cada improvisación en toda su ley, en una cualidad casi post-rockera, que no mira con malos ojos el recurso de la repetición. Muy por el contrario, pareciera un requisito absoluto para que la quietud cobre toda su magnificencia. Una forma de expresionismo que llama al detenerse, y ver como cada músico deja fluir sus imaginarios en direcciones totalmente fascinantes.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. Wet Leg – moisturizer
    post-punk revival

Con ‘Moisturizer’, Wet Leg expande su formación  para entregar un nuevo disco que cambia el sarcasmo por la vulnerabilidad. El álbum navega en el post-punk revival, manteniendo su distintivo estilo slacker pero con una producción más pulida y tierna.

En tema de letras, el disco es un monólogo sobre el amor y el deseo, rompiendo esa dulzura solo para lanzar dardos contra lo que oprime.Con ‘Moisturizer’, Wet Leg no solo expande su formación, sino que profundiza en su identidad para entregar un disco que marca un punto de importante en su trayectoria, sustituyendo el sarcasmo punzante que las dio a conocer por una vulnerabilidad mucho más expuesta y valiente. 

El álbum navega  en las aguas del post-punk revival, manteniendo intacto ese distintivo estilo slacker y despreocupado que las define, pero llevándolo a través de una producción notablemente más pulida, cálida y, por momentos, profundamente tierna. Esta evolución sugiere que el grupo ya no necesita esconderse detrás de bromas internas. ahora. En el aspecto lírico, el disco se despliega como un monólogo introspectivo y honesto sobre las complejidades del amor y la naturaleza del deseo. – Rocío Villalón

Escúchalo aquí


  1. Blood Orange – Essex Honey
    alt-pop · art pop · alternative r&b

Tras bastante tiempo sin un LP, Blood Orange volvió el 2025 con ‘Essex Honey’, un álbum que se mueve con total libertad entre la introspección y la nostalgia. Y es que aquí, Dev Hynes construye un trabajo que se siente íntimo desde el primer minuto, donde cada elemento parece estar puesto con extremo cuidado, priorizando la emoción por sobre cualquier impacto inmediato. Es un disco que avanza con calma, casi en susurros, invitando al oyente a sumergirse en su atmósfera antes que a buscar respuestas rápidas.

A lo largo del proyecto, el cruce entre alt-pop, art pop y alternative r&b se manifiesta a través de texturas suaves, sintetizadores que entregan mucho sentido y una producción que privilegia los detalles casi como una regla primordial. Las canciones fluyen de manera orgánica, reforzando una sensación constante de cercanía, como si Hynes estuviera narrando fragmentos de memoria que se desvanecen lentamente. Todo parece cuidadosamente equilibrado, permitiendo que cada capa sonora cumpla su rol sin robar protagonismo.

‘Essex Honey’ funciona mejor cuando se escucha de forma completa, como una experiencia cohesionada que no apura sus momentos ni exige atención inmediata. Es un álbum que reafirma la sensibilidad artística de Blood Orange, apostando por la contemplación y la sutileza como principales armas. Uno que no busca deslumbrar de entrada, pero que termina dejando una impresión duradera, algo que hoy en día es mucho más valorable. – Oscar Cortés

Escúchalo aquí.


  1. Mei Semones – Animaru
    chamber pop · bossa nova

Bossa nova japonés, art pop y cuerdas: no mucho más que eso y no se necesita. ‘Animaru’ se siente cálido y amable, explorando con curiosidad y colorido un cruce melódico entre una guitarra ágil y la voz dulce de Mei Semones. Ciertamente encantador, este álbum debut —tras una seguidilla de EPs que habían marcado ya un estilo propio— ofrece líricas honestas que se sirven de las vivencias personales de la japonesa, asemejándose a un diario de vida en clave musical. 

Una estilización fonética de la palabra “animal” en japonés, ‘Animaru’ salta entre influencias con una producción ligera, que permite a los arreglos florecer. Indie pop, jazz, j-pop y poliritmos, todos alternando entre reflexiones directas y personales sobre la libertad e instinto en “Dumb Feeling” y “I can do what I want”, y fábulas contenidas de fauna y paisajes en “Donguri”. Aquí, finalmente, Mei Sermones termina por equilibrar su naturaleza propia en una propuesta cohesiva y estable, pero no por eso vacía de momentos de cautivadora imprevisibilidad.– Antonia Hernández

Escúchalo aquí


  1. César y su Jardín – Corre y suelta a los perros
    chamber folk · progressive folk

Es increíble cómo los pensamientos intrusivos de medianoche no nos dejan conciliar el sueño; nos susurran lentamente cómo actuar, sentirnos y pensar. ‘Corre y suelta a los perros’ podría decirse que es esa calma que arrulla entre la ansiedad que invade en tales situaciones y convierte el miedo en canción. El disco se instala en ese espacio de presencia equilibrado que necesitamos entre el insomnio y la calma que buscamos abrazar en esos silencios eternos que acompañan.

El álbum debut de la banda proyecta una profunda intensidad que se transmite con una consistencia capaz de hacer que sus 50 minutos pasen en un abrir y cerrar de ojos. Desde el folk de cámara y el folk progresivo, la banda construye una identidad sonora coherente y contenida, donde cada canción aporta a un recorrido que se sostiene de principio a fin, contando una historia continua a lo largo de sus 13 canciones. – Anaís Cárdenas

Escúchalo aquí


  1. caroline – caroline 2
    post-rock · avant-folk

Un álbum sonoramente bello, frágil y armonioso, donde con distintos tipos de cuerdas van mezclando melodías que evocan al avant-folk emo dosmilero. caroline se une junto a Caroline Polachek para dar a luz al segundo single del disco, “Tell me I never knew that” lo que fue un gran acierto, ya que esa canción reúne todos los elementos que rodean caroline 2.

caroline 2 posee harta repetición lírica donde van floreciendo las emociones acompañadas de una instrumental delicada, que a veces raspa con lo disonante, pero que aún así mantiene una línea sonora dulce y nostálgica. – Consuelo Cruzat

Escúchalo aquí


  1. NMIXX – Blue Valentine
    k-pop

El mejor larga duración de k-pop de 2025 llegó de la mano de NMIXX con su ‘Blue Valentine’, un trabajo que representa una evolución favorable en todos los aspectos para el girl group, así como, inevitablemente, un punto de referencia que el resto del género debería poner atención.

Líricamente, no es un trabajo tan edulcorado como otros pasados, siendo algo más complejo y matizado en ese sentido al explorar las caras más ásperas del amor como emoción. Y a nivel de producción, NMIXX irrumpe con determinación al presentar un k-pop inspiradísimo, privilegiando el aspecto melódico y textural por sobre lo –meramente– bombástico, lo que igual está presente y muy buen ejecutado. Recordando las épocas más inspiradas de LOONA o Red Velvet, el grupo deja aflorar su personalidad con performances notables a nivel vocal, con aristas especialmente bien desarrolladas como las salidas dance –como lo es en el caso de “Shape of Love”–. Discazo.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. Mac Miller – Balloonerism
    jazz rap · neo-soul

‘Balloonerism’ no es solo un disco póstumo: es una pieza arqueológica del universo creativo de Mac Miller. Un álbum que no busca cerrar su historia, sino abrir una ventana a un momento específico de su proceso artístico, cuando Malcolm McCormick estaba menos interesado en el hit y más obsesionado con entenderse a sí mismo.

Grabado alrededor de la era Faces (2013–2014), ‘Balloonerism’ se siente como un cuaderno de bocetos emocional: crudo, fragmentado, introspectivo y profundamente humano. Aquí Mac no interpreta un personaje ni persigue una narrativa de redención. Está perdido, consciente de ello, y lo transforma en arte.

Musicalmente, ‘Balloonerism’ se mueve entre el jazz rap, el neo-soul, pasajes casi spoken word y beats que parecen deshacerse mientras avanzan. No hay una estructura tradicional; las canciones respiran, se detienen, vuelven. Es un disco que no busca agradar, sino decir.

La producción —etérea, minimalista, a ratos incómoda— funciona como un espejo del estado mental de Mac en ese período. Los arreglos parecen inflarse y desinflarse, como globos a punto de estallar, reforzando la metáfora central del álbum: la fragilidad emocional y la sensación constante de estar suspendido, sin tocar tierra.

Líricamente, Miller está en uno de sus puntos más honestos. Habla de adicciones, ansiedad, soledad y muerte sin dramatismo ni moraleja, casi con resignación. No hay grandes metáforas forzadas: hay confesiones. Y eso convierte al disco en una experiencia íntima, casi invasiva para el oyente.

El significado de ‘Balloonerism’ cambia inevitablemente por su carácter póstumo. Escucharlo hoy implica hacerlo sabiendo que Mac no pudo completar el arco vital que estas canciones sugieren. Cada verso introspectivo, cada duda, cada referencia al vacío adquiere un peso distinto cuando se conoce su destino.

Sin embargo, el álbum no se siente explotador ni oportunista. Al contrario: funciona como un acto de respeto artístico, una decisión de mostrar a Mac en su estado más vulnerable, sin editar su incomodidad ni embellecer su dolor. No es un “último mensaje”, sino un fragmento honesto de su camino creativo.

En ese sentido, ‘Balloonerism’ dialoga directamente con otros lanzamientos póstumos bien tratados: no intenta mitificar al artista, sino humanizarlo aún más. Nos recuerda que Mac Miller no fue solo el rapero talentoso y carismático, sino un creador atravesado por contradicciones profundas.

Balloonerism no es un disco fácil ni pretende serlo. Es introspectivo, irregular, a ratos oscuro. Pero ahí radica su valor. Como obra artística, representa a un Mac Miller en plena exploración interna, sin filtros. Como lanzamiento póstumo, se convierte en un documento emocional que amplía —no cierra— su legado.

Escucharlo es aceptar una verdad incómoda: que algunos artistas dejan sus obras más sinceras cuando todavía están buscando respuestas. Y Mac Miller, incluso en su fragilidad, siguió creando belleza desde el caos. – Jocsán Sánchez

Escúchalo aquí


  1. Viagra Boys – viagra boys
    dance-punk · post punk

Los suecos Viagra Boys siguen con su racha ganadora de grandes álbumes, con este, su cuarto trabajo de estudio ‘viagr aboys’, que sigue desarrollando a cabalidad este lado del dance punk. Más histriónico, igual de estridente, pero con variaciones que pueden ser algo más dementes al tomar el art punk como otra de las columnas principales de este disco.

Este es el sitio perfecto, bien estridente, para abordar su humor satírico con agudeza, caricaturizando la masculinidad del hoy, usándose a sí mismos –concretamente– para estos fines, dando espacio a un trabajo lúdico que tiene mucho por revelar en cada verso y riff. Hay que revisarse a sí mismos, y de algo se empieza. Los Viagra Boys nos dan una entrada para eso.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. Freddie Gibbs & The Alchemist – Alfredo 2
    jazz rap · abstract hip hop

Las segundas partes suelen abrir inevitablemente el debate: “¿Es mejor que la primera?”. En el caso de Alfredo 2 (2025), la respuesta resulta bastante más compleja que un simple sí o no. Concebido como la continuación directa del aclamado proyecto de 2020, el nuevo trabajo reafirma la sólida química entre Freddie Gibbs y The Alchemist, un dúo que vuelve a funcionar como un equipo compenetrado, potenciando las virtudes de ambos de manera orgánica.

Eso sí, a diferencia de su antecesor, el álbum presenta una narrativa que, por momentos, carece de la profundidad emocional que caracterizó al proyecto original. Sin embargo, esto no implica una ausencia total de esos pasajes sensibles: Gibbs logra cubrir esos espacios sin caer en la caricatura del clima introspectivo previo, apoyándose en su habitual humor irónico —marca registrada de su estilo— que aquí vuelve a jugar a su favor.

Las letras más ancladas en el gangsta rap pueden tornarse algo densas hacia ciertos tramos del disco, aunque esta sensación se ve apaciguada por colaboraciones como las de JID, Anderson .Paak y Larry June, quienes aportan dinamismo y frescura en sus apariciones. A esto se suma, y probablemente como uno de los puntos más altos del proyecto, una producción impecable por parte de The Alchemist, cargada de matices de jazz fusión, guitarras eléctricas coloridas y una atención al detalle que eleva el conjunto.

Escucha el disco aquí


  1. Titanic – Hagen
    art pop ·  latin alternative

Hagen evoca múltiples espíritus. A punta de referencias, claro. Pero los evoca. Esa combinación de elementos que recuerda a la ambición del latin alternative que explotó durante los noventa en todo un continente. La idea es mezclar todo. Ni siquiera sobre una base necesariamente definida. En el caso de Titanic con Hagen, parece ser que aquello que viene y va flota en el aire. A veces son arreglos de guitarra. Otras, máquinas de ritmo. Otras, voces que chocan. Un popurrí alterlatino como los que no se veían hace tiempo, desde que las escenas de cada género se concentraron en explotar lo mejor de cada uno.

Titanic es tan atento al universo musical que lo rodea y le permite su respectiva recursividad que llega a parecer incategorizable salvo por, de nuevo, los espíritus que evoca. También se trata de un disco muy consciente en términos líricos. Ningún desperdicio por ese lado. Es igual o más interesante que el apartado instrumental, y no es poco decir.– Nicolás Merino

Escúchalo aquí


  1. Backxwash – Only Dust Remains
    industrial hip hop · experimental hip hop

No es exactamente el disco más extrovertido ni intenso de Backxwash, pero si el más meditativo. Meditativo, una palabra que hoy se usa como sinónimo de “lento”. No es exactamente el caso con este disco. O bien lo es, pero no es su única virtud a señalar. Es tanto más que eso. Es un disco confesional. Atrevido. Sin resquemores ni concesiones. Para una artista de hip hop industrial a la que alguna vez incluso se le señalaron influencias de artistas como Fear Factory, es de admirar que rapee de forma tan reposada pero con barras tan afiladas.

Históricamente, Backxwash ha regulado en distintas intensidades la mezcla de géneros con los que opera. Asimismo, la brutalidad de estos mismos. Es una artista cercana a expresiones como el metal. Se sabe que no le es ajeno e incluso se ha hablado de un disco de grunge en el futuro. Bueno, nada de eso tiene que ver con Only Dust Remains. Es, hasta ahora, su disco más introspectivo y tranquilo. Un lujo para quienes la seguimos desde que tenía el desparpajo de samplear a Melt-Banana. En realidad, un lujo para cualquiera que entre a escuchar el disco.– Nicolás Merino

Escúchalo aquí


  1. Imperial Triumphant – Goldstar
    progressive black metal · avant-garde metal

Otro de los actos en el metal que ciertamente parece ser inagotable es Imperial Triumphant. Una de las mejores bandas de metal haciendo música actualmente. No solo haciéndola. Aplicando tensión. Jugando con los límites. Y no va tan solo en el orden de la mezcla de géneros. El cruce entre black metal progresivo y el avant-garde metal fue bastante impulsado por Imperial Triumphant, pero no lo inventaron ellos. Lo que sí es certero que es crédito de ellos es, como buenos músicos de jazz, empujar los límites. Explorar microtonos. Métricas imprevistas. Auras que no otorga aquel aspecto más tosco del metal.

Cuando se habla del factor jazz en un disco de Imperial Triumphant es en serio. No solo tiene que ver con el sonido. También con una filosofía. Todas esas leyendas que en los cincuenta, sesenta y setenta hicieron lo imposible por empujar la música docta hasta lo imposible, a veces cruzándose con el rock es lo que hace Imperial Triumphant en el nombre de esta generación. Pero a nombre del metal. El valor específico de Goldstar radica en la simpleza aplicada a un disco más conciso que la norma. En relación a otras producciones previas de la banda. Solo afina el camino para algo cada vez más interesante. – Nicolás Merino

Escúchalo aquí


  1. Miley Cyrus – Something Beautiful
    pop rock · art pop

A estás alturas Miley Cyrus no necesita demostrarle nada a nadie, pues posee muchos éxitos a su haber. Ahora, un disco que expusiera su potencial a fondo es más que bienvenido, sobre todo si los riesgos forman parte del motor con el que la artista avanza en esta travesía, la que lleva por nombre ‘Something Beautiful’.

Lo grandilocuente al servicio de una épica personal, que reflota un espíritu ecléctico capaz de abarcar con soltura sus ambiciones en el mundo del pop y el rock. Tan experimental como accesible, este registro brilla por su desplante pasional, a la vez que promueve de los mejores momentos de su carrera en canciones como «Easy Lover», «Walk of Fame» junto a Brittany Howard, «End of the World» o el corte titular.– Felipe León 

Escúchalo aquí


  1. Joey Valence & Brae – HYPERYOUTH
    hardcore hip hop · pop rap

El dúo americano explora en ‘HYPERYOUTH’, su tercer álbum de estudio, la mezcla de sus influencias infantiles con su área de expertise. La electrónica y Skrillex en específico (a quien samplean) se ven presenten a lo largo de ‘HYPERYOUTH’, junto a beats desenfrenados y más bailables que nunca, que con las letras bizarras y altamente pegadizas de Joey y Brae crean una sinergia perfecta de hip hop innovador y altamente joven. 

El proyecto de Joey y Brae es no tan solo musicalmente atractivo y ambicioso, sino que sus letras, con gracia, traen una sonrisa a la cara de cualquiera con un humor directo y asertivo que hace de JVB, JVB. 

La evolución sonora del dúo es notable, con producción a cargo de Joey Valence y un uso de samples acertado que apelan a un público similar a los mismos artistas, trayendo consigo una ligereza de corazón que incita a bailar.– Renata Velásquez

Escúchalo aquí


  1. Dijon – Baby
    alternative r&b · neo-psychedelia · neo-soul

No es coincidencia que Justin Bieber y Bon Iver lo quieran trabajando en sus proyectos. Y es que Dijon es un elemento creativo esencial y totalmente fresco en el panorama r&b actual. Así lo demuestra su segundo álbum “Baby” (2025), que tenía la difícil tarea de superar a “Absolutely” (2021), envejecido como el vino. 

Hilado por la conexión de pareja y las proyecciones de familia, el relato evoca una sensibilidad ya característica del artista, quien pese a tener todo a favor de su sonido decide reinventarse e incorporar nuevas piezas a su parrilla sonora, principalmente compuesta por elementos sintéticos meticulosamente tratados. 

Su dinamismo vocal toma el rol protagónico, para dar lugar a pasajes memorables como el coro de “HIGHER!” o “YAMAHA” y en momentos parecer una reencarnación del mismísimo Prince. Aquello entrega un sustento perfecto para una narrativa que proclama a gritos un apasionado sentir, casi devocional, que convierte de forma precisa cada tensión contenida en un explosivo pasaje, para así terminar de dar forma a una receta extravagante y adictiva, cuyos ingredientes principales -codiciados por muchos- parecieran aún estar bajo llave.– Nicolás Rosales M.

Escúchalo aquí


  1. Black Country, New Road – Forever Howlong
    progressive pop · art rock · baroque pop

Si no contamos las canciones inéditas del en vivo ‘Live at Bush Hall’, ‘Forever Howlong’ se configura como el primer álbum de estudio sin Isaac Wood como vocalista. Un suceso que a muchos les derrumbaría sus proyectos, pero Black Country, New Road se reconfiguró a sí mismo con una nueva vida, esta vez con las voces de Tyler Hyde, Georgia Ellery y May Kershaw al frente. Un cambio que no sucede únicamente en términos formales, sino también, e inevitablemente, en el contenido.

Ahora el pop es lo que canaliza las distintas e inquietas búsquedas de Black Country, New Road, en un disco que conoce de preciosidad, arreglos y múltiples detalles que van apareciendo de la mano de un orgánico pop progresivo, siendo un hábitat completo que igual se siente ligero. Quizás por los tópicos que rodea el disco, más enlazados a la amistad y los vínculos, aunque sin hacer ojos ciegos a las propias ansiedades en las que estos se insertan en el hoy. Hay resiliencia en ese sentido. Se tenía que avanzar de lo devastador de ‘Ants From Up There’, y así fue.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. Juana Molina – DOGA
    ambient pop · folktronica

La mente creativa de Juana Molina parece ser inagotable. Su disco Segundo (2000) es, francamente, canónico para Latinoamérica, pero por razones de los más distintas a las que evoca una placa como DOGA. Ni siquiera caminan por el mismo género que el delicado Halo (2017). Si Molina se tomó cerca de ocho años en hacer un disco nuevo es porque realmente quería dar una vuelta de tuerca a todo lo conocido en su obra.

DOGA es paisajístico. Dotado de una invitación a la introspección que si alguna vez existió fue porque ella había logrado evocar esos paisajes a partir de la composición, no desde el soundplay. Como es el caso ahora. En cualquier caso, la construcción no es ni a la rápida ni simple. La delicadeza con la que se enhebra cada paisaje está tan pensada como lo estaría cualquier composición de alto nivel en un disco cualquiera de Molina. Siguen siendo composiciones de folk tradicionales, pero dotadas de una espesa capa de magnetismo digital tan interesante como lo que hay debajo. – Nicolás Merino

Escúchalo aquí


  1. Honningbarna – Soft Spot
    headcore

Con una descarga constante de energía y crudeza, Honningbarna presenta “Soft Spot (2025)” desde Noruega. A pesar de la barrera idiomática, la banda logra ser directa y efectiva en sus narrativas, desplegando un trabajo firmemente anclado en la crítica social y la resistencia. El grupo combina el caos y la velocidad del punk con una marcada impronta noise, dando forma a letras que cuestionan las estructuras de poder contemporáneas, desde el capitalismo moderno y las figuras corporativas hasta reflexiones sobre la agencia individual dentro del sistema.

Soft Spot (2025) articula una mirada cruda y visceral sobre las tensiones de la vida moderna, donde lo personal y lo político se entrelazan a través de un headcore ruidoso, caótico y profundamente expresivo.

Caos, ruido y velocidad al servicio de un proyecto cien por ciento crítico.– Tomás Pérez

Escúchalo aquí


  1. Little Simz – Lotus
    conscious hip hop · pop rap

Ya es una obviedad, pero nunca sobra decirlo: Little Simz es una de las mejores artistas de hip hop del día de hoy. Y su disco ‘Lotus’ lo confirma una vez más. Siendo un álbum que se tomó un poco más de tiempo en cocinarse que sus predecesores, la británica expande sus expresiones que, si bien siguen indagando niveles introspectivos, su persona se puede sentir más monumental e incluso satírica. Eso ciertamente tiene sus efectos en materia de delivery, pero también a nivel de producción, con un hincapié cada vez más poderoso en sus raíces afrodescendientes, dando lugar a un trabajo que es serio y entretenido por cantidades iguales. 

Con una producción lustrosa, y un despliegue lírico formidable –como siempre–, Little Simz da en el clavo nuevamente a la hora de desmenuzar sus propias emociones y pensamientos, que no son sólo de corte vulnerable, sino que existe un ápice de ira que se puede ver en distintos puntos del trabajo –desde el primer track con “Thief”–. Discazo.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. Swans – Birthing
    post-rock · experimental rock

Repasar las cuatro décadas de la carrera de Swans es una tarea que requiere harta dedicación y esto netamente por la extensa duración de sus trabajos; tendría que existir una disponibilidad mínima de un día para reproducir todos los discos de estudio al hilo. De todas formas si queremos acortar este proceso, su último disco Birthing funciona como un ejemplo que resume – a grandes rasgos – las distintas etapas que marcaron el sonido de la banda.

Con tan solo siete canciones, donde su mayoría pasa los diez minutos, se logra apreciar la esencia de Swans casi en su totalidad. Además hay una gran similitud a su disco The Seer (2012) en canciones como “The Healers” y “Red Yellow”, donde las melodías y recursos sonoros dan una pincelada a esa etapa de la banda post Soundtracks for the Blind.

Escuchar Birthing aflora la nostalgia y las primeras nociones que se tienen sobre el conjunto liderado por Michael Gira, un acierto que supera los últimos lanzamientos que tuvieron y que da el hincapié a lo que sería la última etapa de la agrupación.– Consuelo Cruzat

Escúchalo aquí


  1. billy woods – Golliwog
    abstract hip hop · conscious hip hop

En GOLLIWOG, billy woods convierte el horror en un lenguaje. No es un disco “oscuro” a secas: es un relato donde la historia, las pesadillas y lo cotidiano se confunden. El título, tomado de una figura racista del siglo XIX, sirve como marco para explorar formas de miedo que van de lo íntimo a lo político sin recurrir al impacto fácil. Los beats, entre jazz, noise y ambient, no explotan: se disuelven, se inclinan, generan una inestabilidad que sostiene una voz cada vez más firme y narrativa. Más que violencia explícita, aparecen ansiedad, fantasía, culpa, humor negro y una sensación persistente de acecho. Repeticiones, pausas inesperadas y cambios mínimos de ritmo construyen escenas que parecen sueños mal recordados. GOLLIWOG no busca alivio ni conclusiones simples; levanta un espejo torcido donde el miedo no desaparece, sino que vuelve una y otra vez, con otras máscaras.– Nicolás Silva

Escúchalo aquí


  1. Rochelle Jordan – Through the Wall
    deep house · alternative r&b · dance-pop

Las vertientes electrónicas del R&B gozaron de buena salud el 2025, precisamente por discos como ‘Through the Wall‘ de Rochelle Jordan. Una mirada hacia el legado de la música de club, amparada por una presencia vocal llameante en su interpretación, que transita de forma estimulante ambientes nocturnos, un pulso bailable y una envolvente sensualidad.

Más allá de ser un impulso notable en su carrera, su punto más alto de creatividad, el disco aporta frescura al panorama general. A partir de temas listos para ser vividos como «Doing It Too», «Sweet Sensation», «Ladida», «The Boy» o «Crave», entre muchas otras, que vislumbran todos los atractivos de su personalidad musical.– Felipe León 

Escúchalo aquí


  1. Juana Rozas – TANYA
    post-industrial · electropop

Qué bombazo de disco que es ‘TANYA’. Una metamorfosis sonora contundente y sorprendente de parte de Juana Rozas, uno de los nombres más creativos que haya parido la Argentina últimamente, y que muestra a la artista en un trabajo conceptual de cualidades narrativas que colindan con la ficción y la realidad. No obstante, es en materia de producción donde este disco sorprende de sobremanera, en una obra de post-industrial que se permea con distintas forma de pop, rock y electrónica, siendo bastante abrasivo en su ejecución, magnético en su performance, y fascinante en sus colores.

Pero ojo, el camino recorrido va matizando a una sección final del disco más melosa y pausada, pero con el mismo nivel de explosividad y eclecticismo en su producción, con una Juana Rozas demostrando desenvolverse con facilidad y muchísima personalidad en cualquier contexto que sea propuesto. Absolutamente fascinante.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. Ethel Cain – Willoughby Tucker, I’ll Always Love You
    slowcore

“Willoughby Tucker, I’ll Always Love You”  profundiza el universo sonoro de Ethel Cain desde una decisión firme por la lentitud y la atmósfera. Concebido como una precuela emocional de “Preacher’s Daughter” (2022), el álbum se apoya en el slowcore y el post-rock para construir un paisaje denso, polvoriento y suspendido en el tiempo, donde cada canción se extiende lo necesario para dejar una huella emocional persistente.

Lejos de buscar impacto inmediato, el disco deja que el sonido respire y se asiente con paciencia, reforzando un tono opresivo que no nace del horror explícito, sino de la pérdida, la ruptura y el peso emocional de una historia de amor situada en la América rural. La opresión religiosa y el encierro social funcionan como un telón de fondo constante, menos extremo que en ‘Preacher’s Daughter’, pero igualmente inquietante, filtrándose en la música como una presencia silenciosa que nunca termina de disiparse.

En ese marco, la voz de Hayden aparece contenida y casi fantasmal, adoptando un fraseo contemporáneo que dialoga con sensibilidades actuales, pero con una escucha atenta del slowcore noventero. Canciones como “Dust Bowl”, “Nettles” y “Tempest” consolidan este enfoque a través de guitarras arrastradas, texturas cargadas y una interpretación íntima, mientras que el extenso cierre con “Waco, Texas” suspende el relato en una melancolía persistente que termina de definir el pulso emocional del disco.

“Willoughby Tucker, I’ll Always Love You” confirma a Ethel Cain como una artista que entiende el slowcore como género, pero que lo actualiza desde una presencia vocal femenina contemporánea, dejando de lado la inmediatez y apostando por una escucha paciente, íntima y emocionalmente potente, donde la lentitud no funciona como nostalgia, sino como una decisión estética y afectiva.– Hernán Carrasco

Escúchalo aquí


  1. Oklou – choke enough
    alt-pop · electro pop

El álbum debut de la artista francesa Oklou fue uno de los puntos de conversación más concurridos de la música en 2025, y con justa razón. Existe cierta ternura en sus producciones que dotan de vida estas texturas tan digitales que ‘choke enough’ deja ir y venir, en un disco de azules que toma las sensibilidades propias del pop alternativo a este ecosistema electropop en el que se desenvuelve.

Una colección de canciones que se encarga de desplegar todo tipo de técnicas y detalles de producción, como samples vocales completamente encantadores con sintetizadores bien dreamy, que hacen de ‘choke enough’ un hijo absoluto de las tecnologías, pero lleno de humanidad por todas partes, siendo dicha dualidad la que le hace destacar como pieza de trabajo.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. Pulcinella & La Perla – Tatekieto
    tropicanibalismo · latin alternative · latin jazz · rap rock

¿Cómo se sostiene un texto cuando éste es incapaz de, asimismo, sostener el artefacto sobre el que está elaborando? Seguramente más de algún crítico se habrá hecho esa pregunta antes de discutir Tatekieto. Si se puede decir que el factor latin alternative ayuda a ponerle pies al asunto. Hay una escuela desde donde se entiende esta mescolanza de géneros, pero no con este nivel de tecnicismo. Existen referentes que, teniendo las facultades musicales, históricamente optaron por un camino más cercano al humor. No es el caso de Pulcinella & La Perla.

Jazz por un lado, tropicanibalismo por el otro. Un rap rock que irrumpe machacando el oído con una violencia inaudita. Cada canción como un ritual que evoca una tradición, pero desde la madurez de saberse capaz de tomar los elementos y usar el arte para avanzar. Lo de Pulcinella & La Perla es inaudito como aporte a la cultura latina.– Nicolás Merino

Escúchalo aquí


  1. Maruja – Pain to Power
    post-rock

Maruja irrumpe con gran fuerza en su álbum debut “Pain to Power”, una obra que confirma que esta no es una banda improvisada, sino el resultado de un largo proceso artístico. Lejos de sonar como un primer intento, el disco transmite una madurez, convicción y una identidad sonora claramente definida.

Desde las primeras notas queda claro que el eje del proyecto es su dirección musical, donde el saxofón asume un rol protagónico. Más que un simple acompañamiento, el instrumento funciona como una de las voces principales, empujando cada pasaje hacia terrenos intensos y expresivos. Esta elección dota al álbum de una personalidad propia, cercana al post-hardcore pero con una sensibilidad jazzística que lo distingue.

Letras directas que incorporan ese carácter combativo y reflexivo, aportando un trasfondo político y emocional que refuerza el disco. No hay espacio para la complacencia: cada tema parece responder a una necesidad expresiva concreta.

El debut de Maruja es un trabajo ambicioso, coherente y con una identidad muy marcada. Un álbum que no busca agradar de forma inmediata, es una declaración clara de lo que esta banda es capaz de ofrecer y del lugar que aspira a ocupar dentro del panorama musical actual.– María Paz Carrasco

Escúchalo aquí


  1. Natalia Lafourcade – Cancionera
    contemporary folk · chamber jazz · bolero

A veces disfrutamos de cosas muy simples e insustituibles que usualmente se nos dificulta explicar. ‘Cancionera’, a palabras suaves, se siente como una dulce confesión de amor por la intimidad y delicadeza por los detalles con el que fue compuesto, que se arraiga desde una perspectiva más madura de la cantautora mexicana, elaborada de tal manera que la sutileza del álbum no muestra a primera escucha la complejidad de este mismo. 

Natalia Lafourcade construye un disco delicado y sincero, donde la sutileza de sus letras no oculta su profundidad, sino que la sostiene con la sencillez que pareciera tener en la superficie revela su complejidad con la calma con la que se deja escuchar, esta sensibilidad se transmite en su propuesta musical. En cuanto a estilos, “Cancionera” transita por el folk contemporáneo, el bolero y el jazz de cámara de manera natural, sin que ninguno se imponga sobre el otro. Estas influencias aparecen integradas con sutileza, permitiendo que el disco fluya con coherencia y mantenga una identidad clara, donde lo tradicional y lo actual conviven desde la calma y la cercanía.– Anaís Cárdenas

Escúchalo aquí


  1. Hayley Williams – Ego Death at a Bachelorette Party
    pop rock · indie rock

Desde su debut como solista en 2020, Hayley Williams se ha consolidado como una de las voces y plumas más destacadas de su generación, estableciendo sus proyectos en solitario como un verdadero sello de calidad. ‘Ego Death At A Bachelorette Party’ no es la excepción y confirma una vez más su capacidad para sostener una propuesta personal sin perder impacto ni identidad.

En esta entrega, Williams se distancia parcialmente de los sonidos que marcaron sus trabajos anteriores y opta por explorar estilos más cercanos a su contexto contemporáneo. Deja atrás el folk que había caracterizado gran parte de su etapa solista para adentrarse de lleno en un terreno pop-rock, decisión que se ve potenciada por sus ya conocidas letras profundas, introspectivas y reflexivas, dando forma a un disco que resulta entretenido y, sobre todo, coherente.

El álbum se apoya en la contundencia lírica de Hayley, pero conserva una sonoridad que remite inevitablemente a Paramore para los oyentes más casuales. A pesar de su extensa duración —una hora y dos minutos repartidos en 20 canciones—, el proyecto logra mantener ritmo y tono, abordando desde rupturas amorosas y sutiles críticas sociales hasta catarsis personales, sumando así otro acierto a la sólida trayectoria de una artista que no deja de reafirmar su relevancia.– Tomás Pérez

Escúchalo aquí


  1. clipping. – Dead Channel Sky
    industrial hip hop · electronic dance music

El regreso de clipping. pudo haberse manifestado de muchas formas, pero eligieron solo una: la mejor. El proyecto que, en la filosofía de Injury Reserve, siempre reventó los límites del hip hop experimental en pos de sacar obras cada vez más contundentes y maximalistas. Un sonido y composición que llenasen el disco. Esta vez vuelven después de varios años un poco haciendo lo contrario. Misma calidad. Más directos. Más onderos.

Dead Channel Sky pone sobre la mesa una serie de elementos propios de la electrónica más danzables que son nuevos tanto en su idea como forma de ejecución para el estilo de clipping. Nada mejor que una vuelta en forma de secuela. Con atributos novedosos. Y por cierto, con un nivel de ejecución en la producción que no es solo inédito, literalmente no tiene par. Nadie ha trabajado de forma tan destilada. El nuevo disco de Jane Remover hace cosas parecidas y, de hecho, habla bien de clipping. porque lo pone en un espacio competitivo mayor. Claro que clipping. Es más dado a una fibra de hip hop única. Sin duda uno de los proyectos más importantes de la corta historia del hip hop experimental, que estamos viendo crecer día a día.– Nicolás Merino

Escúchalo aquí


  1. Model/Actriz – Pirouette
    dance-punk · industrial rock

En “Pirouette”, Model/Actriz consolidan el núcleo de su propuesta, un cruce directo entre dance-punk e industrial rock donde el ritmo gobierna y el ruido adquiere forma coreográfica. En “Dogsbody” (2023) el grupo trabajaba un noise rock de raíz no wave, visceral y poco estructurado, intensamente físico. Aquí ese caos se afila. Las máquinas de ritmo imponen una frialdad precisa mientras las texturas abrasivas conservan la sensación de peligro que siempre rodeó a la banda.

Dentro de ese marco, el disco arma escenas que orbitan alrededor del cuerpo, el deseo y la exposición. Las canciones transforman el ruido en impulso cinético, pero dejan filtrar una fragilidad constante. “Cinderella” despliega una teatralidad brillante y oscura que termina quebrándose en un coro vulnerable. “Poppy” convierte el trance bailable en confesión física, donde el cansancio y la culpa siguen el pulso del beat. “Diva” aparece como un manifiesto queer que combina itinerancia, lujo irónico y la pregunta insistente por un hogar posible. La voz de Cole Haden se mueve entre confrontación e intimidad, a veces con el filo emocional de Xiu Xiu y, en otros momentos, con la delicadeza herida de Perfume Genius, siempre tensando el espacio entre la pose y la herida.

Al final, “Pirouette” no sólo depura lo que ya habían insinuado en el debut. También muestra cómo ese híbrido entre dance-punk y industrial rock puede desplazarse hacia territorios cada vez más visibles sin perder intensidad ni complejidad emocional. Igual que ocurrió con “Dogsbody”, el entusiasmo crítico llegó rápido. Model/Actriz entregan un disco grande, feroz y plenamente vigente.– Hernán Carrasco

Escúchalo aquí


  1. Racing Mount Pleasant – Racing Mount Pleasant
    chamber pop · post-rock

Es difícil referirse a Racing Mount Pleasant sin remontarse a los referentes más recientes de champer pop y art rock en la música, particularmente Black Country, New Road. Pero mientras el Ants From Up There presenta una teatralidad vulnerable y melodramática, Racing Mount Pleasant prioriza las repeticiones emotivas y una melancolía que aunque ocasionalmente apunta al crescendo, lo hace de manera mucho más introspectiva y pausada, sin buscar necesariamente la liberación explosiva.

Como un amanecer helado después de la devastación, este álbum ofrece arreglos sutilmente orquestales que acompañan a la voz contemplativa de Sam DuBose, propia de aquel midwest emo que la banda oriunda de Michigan rescata. Es una historia sobre el duelo, la pérdida, y el amor que perdura aún tras esta, sin miedo a la emoción y la desesperación de verse sólo frente al mundo. Sus contornos son suaves incluso cuando canciones como ‘Call It Easy’ o ‘Your Old Place’ se elevan a sus puntos más expansivos, permitiendo que las pausas de ‘You’ o ‘Seyburn’ terminen por construir un paisaje único, perfecto para sentarse a escucharlo ante una vista vasta y pensar.Antonia Hernández

Escúchalo aquí


  1. La Dispute – No One Was Driving the Car
    screamo

La Dispute siempre fue el reverso maximalista y progresivo de sus pares -al hueso- de Touché Amoré. Bandas espejo. Lo demostraron en el Somewhere at the Bottom of the River Between Vega and Altair (2008) y en el Wildlife (2011). Ambas obras maestras de unas búsquedas inauditas para un escenario donde el post-hardcore y el screamo (y el punto medio) se movían con una curiosidad implacable. No era fácil ser creativo. No es fácil ser creativo. De entre todas las metas que se pudo haber puesto La Dispute, quién diría que optarían por adaptar First Reformed, la película de Paul Schrader.

Schrader siempre fue dado a temas más tensos que los de La Dispute. No más importantes necesariamente, pero por lo bajo más polémicos. Schrader -con su hermano- dio con obras así en su calidad de guionista en los setenta y lo sigue haciendo hasta hoy. Aunque pase desapercibido en relación a otros de sus pares generacionales. Tampoco es que La Dispute haya tomado una película particularmente canónica. Quizá para algún círculo de apreciación más moderna sí, pero para la fanaticada de Schrader no será la primera en la lista.

La Dispute no solo hace evolucionar su sonido sino que derechamente presenta ideas nuevas y frescas. Ya habíamos visto el spoken word, los acordes abiertos y las inflexiones vocales que dialogan con las letras. Pero nunca los discursos extensos. La música en segundo plano o incluso en post-hardcore intercambiándose por una aproximación al rock más ad-hoc a las necesidades del disco. La Dispute empujó sus límites como no lo había logrado en el Panorama (2019) y, en consecuencia, terminó empujando los del punk.– Nicolás Merino

Escúchalo aquí


  1. Wednesday – Bleeds
    slacker rock · alt-country

Si en “Rat Saw God” (2023) destacaba la prolijidad en el uso del noise como un elemento más, en “Bleeds” (2025) se incorpora de forma definitiva a la esencia de Wednesday. El country pasa a ser solo una base para asentar el dinámico slacker rock que ha pulido la banda hasta el nivel que presenciamos hoy.  Una autoexploración que toca puerto con un álbum consistente y cohesionado, que como si de un titular deportivo cliché se tratase “gana, gusta y golea”.

Tracks como “Carolina Murder Suicide” plasman el control de la banda en la baja intensidad, mientras que otros como “Wound Up Here (By Houdini On)” o “Candy Breath” desatan esa caótica faceta que celebran los seguidores de géneros con más distorsión. Una verdadera montaña rusa instrumental que regula la intensidad del crudo relato de Karly Hartzman, quien conduce al oyente a través de una narrativa visceral, íntima y a ratos desesperada, pero siempre poética. Junto a ello, frases como “vomité en medio del show de Death Grips” invitan comprender las emociones ásperas, utilizando situaciones palpables a modo de referencia para así ubicar al oyente en el aspecto sensitivo.

Las emociones pasan, la vida sigue, pero trabajos como este encapsulan el sentir-espacio-tiempo de forma tan única y especial que solo queda agradecer por poder reproducirlo en bucle.–Nicolás Rosales M.

Escúchalo aquí


  1. Nourished By Time – The Passionate Ones
    bedroom pop · alternative r&b · neo-psychedelia

Desde las multitudes urbanas de Nueva York, el oriundo de Baltimore Marcos Brown ofrece en su segundo álbum una propuesta sólida y eléctrica de un post r&b inspirado y fresco. The Passionate Ones late con urgencia, ahondando en romances que abordan la modernidad avasalladora desde lo íntimo y personal. Canciones como ‘9 2 5’ recuerdan con su groove que dentro del caos distópico hay voluntad –y fuerza– en los corazones apasionados.

Aparecen destellos de un pop-soul brillante, una propuesta de catarsis de la vida cotidiana permeada por amor, trabajo y la presión existencial de un mundo contemporáneo gobernado por un capitalismo tardío alienante. Ante esto, las guitarras en clave funk, los sintetizadores ochenteros y las texturas soul, acompañados de líricas precisas que apelan a la simpleza, construyen un álbum que en sus más de cuarenta minutos negocia tensiones sonoras y temáticas con certeza. Hoy por hoy ya no hay tiempo para sutilezas, y desde los guiños al acid jazz en ‘BABY BABY’ hasta el r&b reflexivo de ‘It’s time’ y ‘Tossed Away’ queda claro que las sensibilidades y la producción cálida de Nourished By Time van directamente encaminadas a convertirse en uno de los proyectos más interesantes dentro de la escena norteamericana.Antonia Hernández

Escúchalo aquí


  1. Bad Bunny – DeBÍ TiRAR MáS FOToS
    reggaetón · salsa

‘DeBÍ TiRAR MáS FOToS’ es la carta de amor de Bad Bunny a su natal Puerto Rico. Un disco hecho con la propia diversidad que demandaba tamaña tarea, vivenciando los sonidos que recorren su historia propia, como la salsa y la plena, y traerlos bajo su propio prisma, uno en donde el reggaetón y sus sensibilidades propias bien que bañan todo a su paso en alguna medida.

Desde la metáfora propia de la conexión como móvil de la vida –que se desprende de la idea principal del disco–, Benito honra la cultura e imaginario de su país, además de terminar por desarrollarse como artista, en un trabajo con una producción diversa lleno de grandes momentos que pueden lucir tanto en la nostalgia como en la pista de baile. 

Además, la propia presencia de features como Omar Courtz, RaiNao, o Dei V da muestra de que el artista tiene sus ojos puestos en el presente del reggaetón y sus nuevos exponentes. Algo intencionado, y que refuerza el relato mismo del disco.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


  1. Jane Remover – Revengeseekerz
    digicore · experimental hip hop

Con uno de los recorridos discográficos más notables de la presente década, Jane Remover prosigue su curso, moviendo en su último disco, ‘Revengeseekerz’ los cimientos hasta territorios próximos al digicore y hip hop experimental. Una jugada arriesgada pero acertada, que demuestra una vez más el amplio imaginario que posee a la hora de transmitir emociones intensas y sonidos caóticos.

Bajo los costos personales de la fama se desarrolla una compleja y densa producción, abierta a explorar tanto en lo musical como en su personalidad introspectiva, haciendo gala de un enfoque disruptivo que bien se complementa con su expresividad. Un golpe innovador que se siente de principio a fin, a través de piezas como «Angels in camo», «JRJRJR», «Psychoboost» y «Dancing With Your Eyes Closed».– Felipe León 

Escúchalo aquí


  1. Deftones – private music
    alternative metal

Los originarios de Sacramento están de regreso en todo su esplendor. Tras una serie de lanzamientos que buscaron ampliar el abanico sonoro de Deftones —sin terminar de dar en el clavo en sus dos discos anteriores—, la banda logra en 2025 consolidar una propuesta que recoge lo mejor de su historia y lo ejecuta con una claridad notable. El resultado es un trabajo que, con justicia, se perfila como uno de los hitos más sólidos de su discografía reciente.

‘private music’ presenta a un Deftones consciente de su identidad, con oficio y control absoluto de sus dinámicas. El disco se mueve con soltura entre la calma y la tormenta: la voz de Chino Moreno transita entre la fragilidad y el desgarro, mientras la guitarra de Stephen Carpenter irrumpe con peso y textura, sostenida por la contundente y siempre precisa batería de Abe Cunningham.

La banda sabe exactamente qué engranajes funcionan y cuáles no —no es casualidad que este álbum sea entre ocho y nueve minutos más breve que el promedio de sus últimos dos trabajos—. Así, mientras apela a los matices que marcaron a toda una generación de oyentes, también abre nuevas rutas sonoras, ampliando su alcance y demostrando que Deftones no solo revisita su pasado, sino que continúa evolucionando con naturalidad y convicción.– Tomás Pérez

Escúchalo aquí


  1. McKinley Dixon – Magic, Alive!
    jazz rap · conscious hip hop

Sin duda, un deleite al oído: baterías grooveras, vivas, que respiran y empujan las canciones con naturalidad. Sobre ellas, McKinley Dixon vuelve a mostrar por qué es uno de los MCs más interesantes de esta década: escribe con energía, pero también con sensibilidad, entrelazando memoria, duelo, amistad y esperanza sin perder el pulso narrativo. Magic, Alive! funciona como un pequeño mundo propio, donde lo lúdico y lo doloroso conviven: la idea de la muerte aparece, pero filtrada por miradas jóvenes, imaginación y preguntas que nunca terminan de cerrarse. La producción —cargada de vientos, pianos, destellos de jazz y pasajes casi orquestales— suena detallada y orgánica, siempre al servicio de la historia. En poco más de media hora, el disco condensa emociones, personajes y escenas que se sienten vivas. Más que brillo superficial, hay oficio, riesgo y una calidez que se queda rondando después de que termina.– Nicolás Silva

Escúchalo aquí


  1. Ichiko Aoba – Luminescent Creatures
    chamber folk

Ni la fórmula ni la belleza del canon de Ichiko Aoba parecen tener algún límite. O quizá sí, pero sólo en función de que ella quiera terminarlo. Este disco ciertamente parece ser menos preciosista que otras producciones como 0 o qp. En efecto, lo es. Lo que, en cualquier caso, no quita que Luminescent Creatures en cuestión esté tan cuidado como cualquier otra producción previamente lanzada por la artista de folk japonesa. 

Aoba toma ciertas decisiones deliberadamente conscientes a la hora de reformular su chamber folk. Elimina parte de lo más recargado del elemento de la música de cámara para privilegiar algo más seco y aterrizado, aunque eso también implique necesariamente algo menos abstracto o etéreo. Más que hablar de un proceso de maduración de Aoba, lo natural sería hacer referencia a sus nuevas búsquedas. Por ejemplo, nunca había hecho algo tan cargado al chamber como en el disco anterior a este. Y probablemente nunca había hecho algo tan distante como en esta oportunidad. Es parte de sus búsquedas e inquietudes que la convierten en una de las artistas más interesantes del siglo.– Nicolás Merino

Escúchalo aquí


  1. Oneohtrix Point Never – Tranquilizer
    progressive electronic · ambient · sound collage

La magia de Daniel Lopatin se expresa en un espectro musical amplio, que ha construido durante más de 20 años de carrera. Este espectro, se logra plasmar en Tranquilizer, ya que repasa sonidos que había dejado atrás en los últimos años, como aquellas atmósferas sintetizadas del new age y el retro-futurismo del vaporwave, muy similar a lo que hizo en Chuck Person’s Eccojams Vol. 1 (2010) y también en su temprana trilogía como Oneohtrix Point Never.

Tranquilizer es un lanzamiento fresco, es como rearmar el rompecabezas que constituye a Lopatin, pero desde una distinta perspectiva. Es un trabajo muy bien armado, que superó las expectativas esperadas y que realza la belleza de la progresividad electrónica ambiental moderna.– Consuelo Cruzat

Escúchalo aquí


10. PinkPantheress – Fancy That
dance-pop · uk garage

Fancy That se muestra como una sorpresa definitiva que marca la consolidación de PinkPantheress, dejando de ser una promesa de internet para convertirse en una luz del pop con una visión inamovible. En apenas 20 minutos, construye un ecosistema sonoro donde el UK Garage  no es retro, sino parte de lo explosivo. El álbum funciona con la energía slacker de sus inicios con una mejora que delata su evolución y un concepto estético que cada vez cobra más fuerza.

El corazón de esta entrega late a través de samples estratégicos que demuestran una madurez en su capacidad de curaduría. Temas como «Stateside» y «Girl Like Me» evidencian que la artista ha aprendido a llenar cada segundo con intención, evitando el relleno innecesario y fortaleciendo una imagen pública que ya se siente icónica.

Lo que hace de este proyecto un fenómeno es su urgencia y la confianza absoluta con la que PinkPantheress se presenta. El disco no se siente incompleto, sino que define el pop moderno: rápido, bailable y cantable. Es un estallido de pop perfecto encapsulado, el testimonio de una artista que ha encontrado su voz y prefiere dejar al oyente con ganas de más, lo justo y necesario.– Rocío Villalón

Escúchalo aquí


09. Anna von Hausswolff – ICONOCLASTS
post-rock

Otra de las metamorfosis sonoras más impresionantes que dejó 2025, fue el de la sueca Anna von Hausswolff, quien incluso al hacer “su álbum más tradicional” –según ella misma–, llega con un disco de proporciones colosales que explora la vulnerabilidad y espiritualidad de la artista en torno a la fe, la familia, la pérdida, el amor y el envejecer. No desde la usual oscuridad de sus discos previos, pero no por eso menos complejo. ‘ICONOCLASTS’ es bastante conmovedor en ese sentido.

Asimismo, este álbum muestra a von Hausswolff algo más lejana del usual drone y darkwave neoclásico que informaba su discografía previa, pero con un nivel de persistencia que le da ciertos giros a su post-rock sempiterno. Algo que su órgano, el saxo de Otis Sandsjö, las apariciones de nombres como Iggy Pop o Ethel Cain buscan llevar a alturas impensadas, cercanas al firmamento, como un sitio en el que los temas súper humanos y universales de este disco consiguen expandirse a sus anchas. Como una forma de dar con la infinitud del sentir y el experienciar. Quizás de ahí que se llame ‘ICONOCLASTS’, de que lo humano también se puede percibir como divino.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí


08. Milo J – La vida era más corta
hispanic american folk music · art pop

Ya insinuamos que la carrera de Milo J se encuentra en un ascenso meteórico desde 2023, año en que debutó con su primer larga duración “111” que conlleva una gesta melódica y acústica de folk pop profundamente arraigada en la tradición del país trasandino. La vara se elevó al año siguiente con “166”, un álbum que recorre caminos más cercanos al pop trap, repleto de bangers y colaboraciones destacadas. Sin embargo, al llegar a su tercer disco de estudio, Milo J decide torcer la expectativa con una obra sumamente ambiciosa y detallista: La vida era más corta.

En este nuevo apartado, la sensibilidad adopta un sazón puramente folclórico que abraza el pasado musical de la nación Argentina a través de ritmos como la zamba, el chamamé, el nuevo cancionero, la chacarera y una amplia gama de melodías y estructuras que rememoran los grandes cancioneros de raíz popular. Pero el disco no se queda solo en la evocación ya que Camilo -su nombre real- logra convertir este recorrido en una producción fina y precisa, sin caer en un valle sintético, sino más bien expandiendo su paleta sonora hacia un art pop propio de la década de 2010, con tintes de alt R&B que configuran un sonido trabajado con notable maestría.

Las colaboraciones del álbum aportan un matiz particularmente prodigioso. Desde la representación generacional junto a Trueno en “Gil” y AKRIILA en “Llora Llora”, hasta la sincera comunión musical con Silvio Rodríguez en “Luciérnagas”, pasando por la cálida “El Invisible”, donde Cuti y Roberto Carabajal despliegan su poesía milonguera y folclórica. Esta perspectiva, que se manifiesta en un larga duración puramente honesto, se reafirma en el cierre del disco junto a la fallecida Mercedes Sosa en “Jangadero”, una hermosa pieza para darle fin al capítulo que construyó el joven Milo J. Todo ello contribuye a que el disco posea una impronta profundamente latinoamericana, evocando un trabajo excelso y distintivo que busca unificar dos mundos, articulando una herencia cultural que resuena con fuerza en la memoria y la identidad.– Hernán Carrasco

Escúchalo aquí


07. weed420 – Amor de encava
epic collage · latin electronic

Cierta notoriedad generó el primer álbum de weed420, ‘Amor de encava’, pese a que mereció más atención por parte de personas y entidades que hablan de música. Claro que las propuestas experimentales no siempre calan en las personas, más no deja de ser una oportunidad para sintonizar con esta suerte de hauntología latinoamericana, difuminada en una propuesta sonora de epic collage, radical en sus principios fundacionales y carismática en su desempeño.

Rastros memoriales mutados desde samples hasta surrealismo puro, situando sus intenciones hasta lo caótico, hermoso, amenazante y nostálgico. Una radiografía de las contradicciones identitarias que rigen las culturas latinas, conducida por terrenos ligados al reggaetón y la salsa que sostienen el panorama desde un imaginario de carretera, recorriendo con suma experimentación y radial sintonía los confines del continente.

Al ritmo extraño e hipnótico lo acompaña una seguidilla de trances multidimensionales, amparados por una sensación de soledad recreativa y deformada. Múltiples referencias que weed420 traduce en temas como «el chiste más largo de la historia», «MALUCA», «LARA BRANGER (o ‘como duermes’)», «terminal» o «La Guerra De Los Sexos», claves en un ‘Amor de encava’ que vale pena ser transitado.– Felipe León 

Escúchalo aquí


06. FKA twigs – EUSEXUA / FKA twigs – EUSEXUA Afterglow
electronic dance music · art pop · alternative r&b

FKA twigs fue una de las figuras centrales de 2025, algo que va más allá de estadísticas y popularidad –que de todas formas las tiene–, sino más bien se explica por cómo se posiciona como un motor de cambio para lo que el pop, la electrónica y el r&b pueden hacer. De allí vienen las maravillas que expusieron en distintos momentos del año ‘EUSEXUA’ y ‘EUSEXUA Afterglow’.

Motivados por un sentido artístico irrefrenable, FKA twigs da con el plano abstracto entre lo puramente sensorial y cognitivo que reside en la pista de baile (‘EUSEXUA’) y en lo que sucede después de ésta (‘EUSEXUA Afterglow’), dando muestra de una producción que da con ese espacio, como algo fluido y envolvente que despierta un pulso primal.

Existe un claro futurismo en las canciones de ambos trabajos, por jugar a una vanguardia que busca una fidelidad casi primigenia al retratar esto dicho anteriormente, elucubrando una amalgama de sonidos que se mueve al son de los latidos, en un despliegue casi fantasmagórico de estas ideas que recorren el club.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí y aquí


05. Clipse – Let God Sort Em Out
hardcore hip hop · southern hip hop

La vuelta en cuerpo y alma de Clipse fue, quizá, incluso más grande que cualquier otra cosa que hayan hecho en su momento. Ya, sí, es verdad que “en su momento” hicieron el Hell Hath No Furry. Disco clásico. Más bien esencial. Pero era un poco en el marco de la tradición de la época. Una época cándida en el que proyectos como Eclipse tenían todas las de ganar, y ya habían pavimentado el camino con Lord Willin’. Agreguemos que Hell Hath No Furry es un disco que admite múltiples concesiones más inmediatas y poperas a las que el proyecto antes no se había acercado. Era un disco con más las de ganar que de perder.

No así todo lo que pasó después con sus respectivas carreras solistas. Una ciertamente más débil que la otra, y la otra ciertamente más polémica, pero también caldo de cultivo de una mejor tradición musical. Pusha T llenó sus arcas creativas como un demonio. Se transformó en algo así como el smaug del hip hop y, más que solo ser el terror de quien se metiese con él, también creó una escuela de tiraderas que, atendiendo que naturalmente existían previamente, pocas veces habían alcanzado este nivel de violencia.

Eran tan solo las semillas para un disco tan envenenado como Let God Sort Em Out. El comeback de Clipse. No es solo un tema de que pocos artistas hagan música de este nivel de por sí, sino que pocos se atreven a llegar a este nivel de agresividad en público, en una obra de arte en general. Y el peso de Clipse y su tradición hablan por sí solos. La respuesta está en el tipo de artistas invitados a participar. Todos querían un pedacito de la obra maestra. 

This is culturally inappropriate reza uno de los sample constantemente reiterados. Let God Sort Em Out podría ser la respuesta.

Escúchalo aquí


04. Ninajirachi – I Love My Computer
electroclash · electro house

Un álbum frenético para una modernidad frenética. En I Love My Computer, Ninajirachi condensa la nostalgia digital de una generación criada en la virtualidad, combinándola con beats vertiginosos y referencias lúdicas a la vida tecnológica. Es escapismo, encuentro, autodescubrimiento y electropop del más puro, todos en código cibernético denso y rítmico.

La potencia estética de I Love My Computer reside en su entendimiento de la tecnología como mediadora nuestra experiencia del mundo. Este debut despliega una fusión vibrante de distintos estilos electrónicos, con influencias del dubstep, EDM y hyperpop que entretejen una cadencia propia, capaz de rozar la intimidad en canciones como ‘iPod Touch’ y ‘Delete’. Aquí la pantalla es un espacio donde se desenvuelven los afectos, donde la emoción se desenvuelve y almacena, y donde —en temas como ‘Sing Good’— se manifesta el impulso eléctrico de la búsqueda de sentido ante las infinitas posibilidades que abre lo virtual.

‘CSIRAC’ y ‘All At Once’ empujan al álbum a una euforia sintética atravesada por glitches efervescentes de la vida online, que elaboran una declaración lúcida sobre la propia memoria, deseo e identidad de la joven australiana. Ninajirachi entiende el pop electrónico como archivo sensible de una subjetividad hiperconectada, reafirmando a I Love My Computer como una pieza brillante y urgente dentro del ruido digital.Antonia Hernández

Escúchalo aquí

 


03. ROSALÍA – LUX
art pop · classical crossover · flamenco pop

Ya es costumbre que cada disco lanzado por ROSALÍA genera reacciones de todo tipo, desviando muchas veces la conversación a temas que poco aportan a la lectura de sus obras. Ocurrió con ‘LUX’, un registro que la posiciona en terrenos ambiciosos, devotos de una profunda conexión con lo religioso y espiritual, donde se percibe una fantástica unión entre el pop más elaborado y distintas facciones de la música clásica.

Cuatro movimientos que elevan sus virtudes más allá de lo terrenal, sin desatender la pasión, lo introspectivo y el pensamiento humano. Bajo una visión maximalista afronta diversos dilemas, adentrándose en su concepción desde estudios exhaustivos sobre fonética, teología y por supuesto música, dando paso a un disco grandilocuente que expone sus curiosa creatividad de manera decidida y personal. Tal como lo hacen artistas que marcan época.

ROSALÍA siempre ha tenido presente que el acto de crear debe ser tomado en serio, independiente de lo que se hable, salvo que este larga duración pone tan en primera plana sus relatos que se vuelve imposible no ceder ante lo creado. ‘LUX’ es histórico por decirlo menos. Un recordatorio sobre el poder de la composición en tiempos sobreestimulados, volviendo un desafío esta escucha que de por sí trae un universo entero dentro.

Lo bien que ejecuta su narrativa a través de una monumental producción, tanto vocal como instrumental, revela cuán bien se puede innovar, desafiar y garantizar un gran éxito. Ir más allá, de tal modo que piezas como «La perla», «Berghain», «Reliquia», «Divinize», «La Yugular», «La Rumba Del Perdón» o «Magnolias» funcionen por separado, sin abandonar su lugar en la totalidad de un disco que agradezco exista.– Felipe León 

Escúchalo aquí


02. Geese – Getting Killed
indie rock · art rock · slacker folk

Desde Brooklyn para el mundo, Geese trae una propuesta en su tercer álbum de estudio que merece cada alabo que ha recibido. Con Cameron Winter como frontman, el grupo de jóvenes americanos captura en “Getting Killed” un sonido difícil de englobar pero fácil de escuchar. Tan conmovedor como energético, en una verdadera exploración de lo que es un nuevo rock’ n’ roll, innovador y extremadamente original que no deja fuera en su tracklist la emotividad. 

“Getting Killed” es audaz en su sonido y su letra, con un leve absurdo que con comparaciones con barcos, autos y carreteras hacen divulgar la mente y mueven profundamente al mismo tiempo, sobre todo en canciones como “Au Pays du Cocaine”, que captura una dulzura que coincide con la aspera voz de Winter, que adopta una dulzura única. 

Geese marca con este tercer álbum una proyección de su carrera, que va en crecimiento y no parece detenerse pronto.– Renata Velásquez

Escúchalo aquí


01. Deafheaven – Lonely People With Power
blackgaze · post-metal

El último disco de Deafheaven es todo un caso de admiración. Por –intentar– ponerlo en pocas palabras, es una conjugación de absolutamente todo lo que ha caracterizado al grupo en toda su historia, y más. Una nueva bestia, una evolución que maximiza toda su historia, y avanza firmemente hacia adelante.

‘Lonely People With Power’ es, dicho en simple, un trabajo que explora la idea del control en las personas y sus relaciones con otros, como una forma de llenar el vacío con esta ilusión ficticia de control que entrega el poder –en el plano personal–. George Clarke sigue siendo un letrista formidable, mostrando también sus mejores performances vocales en toda su carrera.

Este último punto anterior nos lleva a porqué este disco es de lo más destacado del año. La sensibilidad con la que Deafheaven trabaja estos sonidos tan abrasivos es digna de todo tipo de ovaciones, en tanto el espectro expuesto es amplio como caótico, pero de alguna forma, centrado a su vez. Mucho de eso tiene que ver con la producción de Justin Meldal-Johnsen.

Es la libertad con la que se mueven, y el cómo exploran cada posibilidad que les brinda el blackgaze y el post-metal en materia de sensibilidades, lo que nos estremece en cada escucha. Como un entendimiento completo de lo que puede pasar en la turbulencia del corazón, el alma y la mente. Cada canción muestra distintas facetas de esto, tanto en lo instrumental como en la performance misma. De “Heathen” a “Revelator” hay kilómetros de distancia, entre “Magnolia”, “Incidental II” y “Body Behavior” también –por dar unos ejemplos–, pero esa distancia no es sinónimo de conexión, sino de una ávida y comprometida necesidad de representar el caótico sentir humano de forma íntegra.

Desde al menos ‘Sunbather’ que Deafheaven viene siendo una de las mejores bandas de metal en el mundo, pero ‘Lonely People With Power’ viene a sellar su estatus como genios en lo que hacen, absolutamente. Un disco sin puntos bajos lleno de sorpresas, detalles de producción, guiños a lo que pueda pasar en el futuro, y tanto más.

Magnífico.– Juan Pablo Ossandón

Escúchalo aquí

También puede gustarte...