Escrito por Felipe León
Con la pasión a cuestas y un popular recorrido transitado, Juan Gabriel decidió darle un enfoque mucho más personal a su música, plasmando tal manifiesto en una de sus obras más recordadas. A 15 años de su debut lanzaba ‘Pensamientos‘ (1986), un álbum compuesto y producido por el propio artista en su totalidad, con resultados más que admirables. De los mejores en su trayectoria.
Lo romántico y emotivo se consuma con una épica sin igual, atada a una madurez que conservando la expresión más honesta, se atreve a dar un paso a lo solemne. Una mayor elaboración se percibe en sus líricas, uno de los puntos fuertes en su carrera, que en esta ocasión florece desde lugares comunes como el desamor y la pasión, a partir de una evocadora simpleza que demuestra su maestría narrativa a la hora de exponer sus vivencias.
Entre baladas y mariachis se encumbra uno de sus mejores cancioneros, cogiendo las credenciales de la canción melódica para adaptarlas a su propia interpretación. Con resultados que en parte anticiparon el buen lugar en el que se encontraba su carrera, al grabar años después su memorable concierto en el Palacio de Bellas Artes, evidenciado en pesos pesados como «Te lo pido por favor», «Ha llegado un ángel», «Yo no sé qué me pasó» o la inmortal «Hasta que te conocí».
Para complementar los puntos altísimos que se hallan en ‘Pensamientos‘, el artista dispone de piezas como «Sólo sé que fue en marzo«, «Amor es amor» o «El día que me acaricies lloraré«. Muestras del gran momento que atravesaba Juan Gabriel, el que lamentablemente se vio interrumpido por una disputa con su discográfica, retrasando por 8 años el arribo de su sucesor.
