Escrito por Felipe León
Se puede considerar ‘Ctrl‘ (2017) como un álbum gigante en el R&B de los últimos 10 años, al proponerse como un registro que ambiciona tanto desde la interpretación emocional como en la producción. Un debut soñado para SZA, que venía de lanzar una serie de EP’s previo a alcanzar el éxito, los que pavimentaron el camino para que en su primer larga duración simplemente explotara.
Un retrato de vivencias íntimas con fuertes alcances emocionales, deambulando entre el dolor del desamor, la exaltación de lo sentimental, reflexiones sobre inseguridad y diversas remembranzas sujetadas a la melancolía. Todo cantado con suma precisión en cuanto a lo que busca expresar, utilizando su voz desde distintas dimensiones para reflejar lo más sensible y vulnerable, o bien lo directo y apasionado, manteniendo una presencia que invita sobre todo a la sorpresa.
La mayor parte del camino se promueve un sonido de R&B alternativo, anclado a influencias electrónicas, prominencia de los bajos y tonalidades que privilegian la reverberación. Bajo estas dinámicas se manifiesta una voz icónica, que deleita por su manera frontal de posicionarse sobre la escucha, con una amplitud de ideas sonoras que dictan diversidad en las 14 canciones que hacen de ‘Ctrl‘ no solo una cumbre en su carrera, pues su impacto fue notorio en la música a nivel general.
Cinco años después vendría ‘SOS‘ (2022), y en ese instante sus temas ya eran considerados grandes acontecimientos. Tanto en los cortes profundos como «Prom», «Pretty Little Birds» con Isaiah Rashad, o «Supermodel», como en las inmensas «Love Galore» junto a Travis Scott, «Drew Barrymore», «Normal Girl», «Broken Clocks», «Garden (Say It Like Dat)» o «The Weekend«. No fue raro ver a SZA liderando varios recuentos anuales ese año, y con justa razón.
