Escrito por Renata Velásquez Romo
Fotos por María José Muñoz
Después de su regreso a la música tras 20 años de inactividad, Bôa dio un increíble debut en Chile, frente a un cariñoso público que cantó, bailó y disfrutó la hora y media de show de la agrupación británica.

“Serial Experiments Lain”, un clásico de nicho del anime, dio el primer vislumbre a lo que llegó a ser la carrera de Bôa. Con “Duvet” como opening, el nombre del grupo se hizo conocido dentro de la escena musical, llegando a los oídos del mundo y situándose como una figura que, a lo largo del tiempo, solamente tomó fuerza.
La fuerza de las redes sociales y la viralización de este mismo hit trajeron del disbandment al conglomerado. Alex Caird, Jasmine Rodgers y Lee Sullivan regresaron a la música con “Whiplash”, manteniendo su ecléctico y distintivo sonido.

A las nueve en punto inició un show para recordar, que recorrió los tres discos del grupo y que desde su inicio animó a un público lleno de ansias y anticipación. «Whiplash» fue recibida con saltos inmediatos, a pesar de ser solamente la segunda canción, y desde ese momento se marcó lo que sería el estándar del concierto, con una reciprocidad artista-audiencia instantánea e infecciosa.
Con linternas de los teléfonos fueron recibidas “For Jasmine” y “Drinking”, la segunda dedicada a un integrante de la audiencia celebrando su cumpleaños, con un ambiente cálido y lleno de cariño, donde los propios miembros prendieron sus linternas en respuesta.

El ultimo tercio trajo al escenario los mayores hits del grupo, donde “Elephant” y “Fool”, con versiones extendidas, fueron coreadas por todo el Coliseo de inicio a fin, con una Jasmine ahora de pelo suelto y vibrando alto. El magnetismo innato de todo el grupo generó un aura mágica y contagiosa que se mantuvo hasta el fin del encore, que cerraron con la esperadísima “Duvet”, que llevó al grupo al lugar en el que se sitúan actualmente.
Con un alma joven y llena de ganas de crear, Bôa cerró un descabellado concierto en el Teatro Coliseo, debutando en Chile y dejando la vara alta para un posible regreso.
