Escrito por Scarlett Orellana
Fotos por @danybtoledo
La semana en la ciudad penquista se acortó ante un acuerdo eléctrico entre el dúo pop argentino y más de 9000 personas que se dieron cita en el estadio Ester Roa. Un reencuentro anhelado que no estuvo exento del más puro dramatismo reflejado en un total de 30 canciones.

Entre ser o no ser, ellos lo son todo
En la ficción misma aparecen conceptos que explican la experiencia y la entrega misma que existe entre la obra y quien se sumerge en ella. Conocido como pacto teatral o suspensión voluntaria de la incredulidad, estas palabras le dan sentido a ese acto consciente de parte del espectador de aceptar que lo que está viendo es real, sin importar si es verosímil o no. Y fue justamente eso lo que pasó ayer: Nadie cuestionó el universo Miranda!, al contrario, hicieron check-in sin pensarlo dos veces.
El encargado de abrir las puertas del hotel rosa fue “Ritmo & decepción”, haciendo a todos retroceder a aquel 2012 en donde la agrupación festejó 10 años de trayectoria y regresó a sus raíces de electropop con su quinto trabajo de estudio: Magistral.

Colores excéntricos y dramatismo puro marcó la pauta en los primeros temas que iban entre lo más reciente y aquellos discos que instalaron por completo a la agrupación en el mapa como lo son Sin Restricciones (2004) y El Disco de Tu Corazón (2007). Una verdadera fiesta que no separó edades y de la cual cancha y galería lo dejaron más que claro.
Si bien, a Ale Sergi y Juliana Gattas los caracteriza una teatralidad indiscutible que perfectamente les podría salir por los poros, es el todo lo que hace que la experiencia sea una verdadera obra de teatro. Desde la participación de las mucamas (bailarines), el juego entre Ludovica Morell (baterista) y Gabriel Lucena (guitarrista), y las apariciones de unos seres de otro planeta, provocaron que cada cuadro tomara más sentido que nunca, sin importar si estábamos en las habitaciones, la entrada del hotel o en Plutón bajo una atmósfera cercana al Principito de Antoine de Saint-Exupéry.

Es Miranda! amooooor
¿Es posible encapsular más de 20 años de trayectoría en casi dos horas de recital? La respuesta es compleja y probablemente dependa del tipo de fan al que le preguntes, pero pese a todo, el resultado de aquel experimento fue increíble.
Lejos de aquel julio de 2001 en donde el dúo era más bien un quinteto, Miranda! ha logrado demostrar como aquel “electropop-melodramático argentino” sigue más vigente que nunca en su fanaticada y que las reversiones a trabajos anteriores más allá de “quemar” algo que marcó a toda una generación, solo le han entregado un nuevo aire y universo conceptual que nadie creyó que necesitaba hasta que lo vió materializado en Hotel Miranda! (2023) y Nuevo Hotel Miranda! (2025).

De esa forma, y siendo casi las 22:00, Miranda! cerró la jornada con “Don”, la canción que, en palabras de Sergi, “empezó todo”, haciendo alusión a la masividad que provocó tal tema. Un cierre con un guiño un tanto irónico e incluso circular, como si el pop fuera tan potente y capaz de plegarse sobre sí mismo.
