Escrito por Felipe León
Si una palabra define al álbum ‘Control‘ (1986) de Janet Jackson es autorrealización. Su tercer larga duración dejó más que claro que lo suyo era algo propio, alejándose de la tutela de su padre Joe, prescindiendo de sus hermanos, y uniendo fuerzas con el dúo de productores Jimmy Jam y Terry Lewis, con quienes daría forma a este osado manifiesto que no solo impactó en la música afroamericana, pues también lo haría en el pop.
Episodios de su vida trabajados desde una presencia rebelde, buscando romper con los patrones de la motown, herencia familiar, para adjudicarse un lugar protagónico en las revoluciones de la época. Al mismo tiempo que el R&B contemporáneo, el synth-funk y hip hop ocupaban la primera plana de la innovación, surgía un tríbrido que agrupaba todas sus particularidades sonoras: el new jack swing.
Sobre beats construidos por cajas de ritmo, una movilidad arraigada al freestyle, además de grooves incendiarios y estimulantes, Janet Jackson despertaba su descomunal instinto vocal, cambiando las reglas del juego. La actitud aguerrida y desatada impresa en ‘Control‘ abrió las puertas a resaltar figuras femeninas poderosas, integrando tal determinación a la perfección en canciones como «Nasty» o «What Have You Done For Me Lately».
Desde la apertura con la propia «Control» se siente esa declaración de principios que inunda el álbum. Incluso piezas como la ondera «When I Think Of You» o la baladesca «Let’s Wait Awhile» mantienen la resolutiva forma de afrontar la vida de Janet, simbolizando el despegue de una carrera que trae discos tan o más grandes que éste.
