Escrito por Felipe León
La solidez discográfica de Babasónicos le ha hecho merecedor al grupo de un lugar importante en el rock, tanto a nivel argentino como latinoamericano. Su estilo particular basado en la extravagancia, fue también impulsado en algún momento por una apertura sonora total, quedando marcada para siempre en uno de los discos fundamentales de su carrera: ‘Miami‘ (1999).
Ya eran un nombre clave en el nuevo rock argentino de la época, con una base de fanáticos que fielmente seguía sus andanzas. Algo que vino a coronar este álbum, que en cierta forma cierra la etapa más ecléctica y experimental del proyecto, sirviendo como puente para el sonido más convencional que les acompañó la década siguiente, además de marcar la última participación de un nombre clave en su historia como DJ Peggyn.
Un viaje que prioriza el diseño sonoro, donde transitan tejidos sonoros de corte onírico y psicodélico, sin perder la distorsión. En muchos sentidos sentando las bases del rol vocal satírico, bromista y disparatado de Adrián Dárgelos, cuajando en ‘Miami‘ una audaz mezcla de expansiva construcción ambiental, transitorias pulsiones hedonistas y un fino sentido de cagarse en la autoridad.
Babasónicos llevó su música a terrenos propios del art rock y el pop psicodélico, sin descuidar su espíritu alternativo, abierto a escribir nuevos códigos en su carrera. Es cosa de escuchar «La Roncha», «Charada», «Mal viaje», «Drag Dealer», «El Playboy» o «El Shopping», que incluso con sus distinciones calzan en el recorrido del larga duración. A la par del carisma que entregan cortes clásicos como «Desfachatados», «Valle de Valium», «Casualidad», «4 A.M.» o «El Sumum«.
