Escrito por Felipe León
Independiente que lo más denso y sombrío suele tener algo de ocurrencia en la música de Leonard Cohen, fue en ‘Songs of Love and Hate‘ (1971) que puso con mayor intención tales características sobre la mesa. Eran los comienzos de década para el cantautor, bajo un contexto emocional complejo que no dudó en transmutar en el estado anímico del disco, a través de canciones que hoy son monumentos del folk contemporáneo.
Mucho más confuso, culposo y pesimista, el tercer larga duración del poeta intensificó el tono de sus líricas, así como de su cruda interpretación. Dramatismo subsanado por una honestidad brutal, a tal punto que su canto percibe el dolor y la vulnerabilidad desde una belleza redentora, paradójicamente revelada desde rincones tan oscuros como asfixiantes, oficiando como un eminente narrador.
La inspiración tras ‘Songs of Love and Hate‘ lo lleva a mostrarse más atrevido que en sus antecesores, desde la forma de pronunciar en «Diamonds in the Mine», pasando por la profundidad de «Dress Rehersal Rag», pero sobre todo en la extasiante «Sing Another Song, Boys». Del mismo modo, la abatida e intensa «Famous Blue Raincoat», el suspenso elaborado de «Avalanche«, o la jubilosa «Last Year’s Man» vislumbran momentos altos por otros rincones.
Se considera el cierre de la trilogía antecedida por la palabra «Songs», para ir tomando distancia gradualmente en sus posteriores trabajos. El ocaso de la contracultura reflejado en un álbum valiente, exorcizado con una escritura radical en su afán por mostrar el lado oscuro del humano, a partir de su propia experiencia como catalizador de lo que representaba Leonard Cohen para sí mismo.
