Escrito por Jocsán Sánchez
Fotos por Juan Manuel Hernández
Hablar de Imagine Dragons, es hablar de trascendencia generacional. El grupo que partió en pequeños escenarios a lo largo de Las Vegas, este martes 21 de octubre se presentó en lo que sería el show más grande que han brindado en nuestro país. Con público variado y bien construido, la banda vino con un reencuentro un tanto menos enérgico, pero más profundo sobre el valor de la vida. ‘LOOM Tour’ es la pausa necesaria y la paz garantizada con el placer de estar vivo un día más.

La junta estuvo pactado con varios meses anticipados en el Estadio Monumental. Los preparativos de un tour que prometió nostalgia y la entrega teatral de un concepto que abarcó a la banda gran parte de este año. En una breve introducción, el debut de su más reciente disco ‘LOOM’ tuvo una dirección mucho más popera a diferencia de sus anteriores proyectos que abarcaron grandes hits indispensables para las juventudes. Además, considerar que la baja de Daniel Platzman fue significativo en lo que respecta a la esencia particular de los 4 integrantes contemporáneos que dieron vida a Imagine Dragons. Por lo que el disco que envuelve todo el tour es, en esencia, una experiencia cercana a quienes han seguido a los estadounidenses durante estos años; de la misma manera se cataloga ‘LOOM’ como un trabajo más introspectivo que no buscó necesariamente una envergadura viral.
Así mismo se sintió durante la jornada del 21 de octubre en Macul. Algo de frío, pero con un atardecer que tornó de naranja la tarde, dando pie a que la agrupación invitada Mecánico pusiera en marcha la noche musical, tarea que realizaron con oficio y profesionalismo ante un público tan diverso. Llegado a este punto, la antesala de Imagine Dragons se evidenció desde la salida de los chilenos y con la aparición de una serie de visuales de diversos colores, como si un fenómeno importante estuviese por suceder.

El mejor país de Chile
Dentro de la línea de eventos correspondientes a la previa del show, cercano a las 21:00 de la noche un gran eclipse se hizo presente ante la audiencia del Monumental. Con ello y una instrumental cautivadora, Ben McKee, Wayne Sermon y el baterista original, Andrew Tolman, dieron los primeros pasos para el inicio formal del ‘LOOM Tour’ en Chile con «Fire In These Hills». Y obvio, con un aura particular y a luces un tanto apagadas, Dan Reynolds ingresó al escenario con una bandera de Chile en su espalda. Así fue como el concierto daría una pista clave para el resto de la hora… emoción, felicidad y gracias.
«Thunder», del popular disco ‘Evolve’ (2017), sería interpretada con una transición instrumental cautivante, además de tener a un Reynolds muy contento de estar presente en el Monumental. Particularmente esta parte del espectáculo fue uno de los más notables, no solo por su estética visual, sino por la comunión entre generaciones en el cantar de esta pieza, momento formidable que convocó la misma época de aquel recordado 2017.

Así mismo, y con una mezcla generacional que deja en evidencia el crecimiento sonoro de la banda, prosiguieron con «Bones» del ‘Mercury’ (2022). Más allá de que el vocalista se robó gran parte del espectáculo, los demás integrantes también se llevaron su parte del protagonismo a través de las pantallas divididas, mismas que los enfocaban en momentos claves de sus interpretaciones. Como anécdota no menor, Dan dejó en claro porqué Imagine Dragons ha sido un éxito. Se deben a su público. Así mismo y con mucho esfuerzo por hablar en español, dijo con mucha seguridad que somos «el mejor país de Chile«.
Tras estos acontecimiento, el show siguió su curso con «Whatever it Takes», uno de los hits indiscutidos para muchos fanáticos, mismo que además dio el espacio final para pasar al formato acústico. Mismo que particularmente fue notable en su estructura, pero un tanto menos impactante en relación a otros espectáculos que siguen esta misma temática. Tanto así que a breves momentos de «It’s Time» –de su debut ‘Night Visions’ (2012)– se notó un poco de descoordinación entre el público y el coro de la canción, situación revertida en «I Bet My Life», el imponente lead track del ‘Smoke + Mirrors’ (2015), que sin duda se ganó un gran puesto entre los emotivos de la noche.
Finalmente, a luz apagada para reubicarse en el escenario principal, con la melodía mítica y desgarradora voz de «Bad Liar» –de ‘Origins’ (2018)–, el show dio pie a su segundo acto… felicidad más allá del error.

Seguir a pesar de los problemas
Imagine Dragons se destaca en esencia por sus instrumentales abrumadoras y potentes, pero también sus letras con grandes mensajes e historias profundas. Depresión, superación o simplemente la resiliencia del vivir, son algunas de las temáticas que la agrupación ha retratado a lo largo de los años. Este acto en particular sigue una lógica de seguir la felicidad a pesar de los errores, y con ellos estar en lo más alto del mundo. Así mismo, con «On Top Of The World» y «Wake Up» se puso sobre la mesa este tópico, mismo que pavimentó el camino para los 2 hits que les hizo ganarse un lugar en la fama internacional.
«Radioactive» dio paso a una performance que mezcló lo impactante y la memoria. Aquel gran instrumento que recordó los primeros pasos de los americanos y les hizo tener una marca distintiva de cara a la percusión. Bajo esa lógica, «Demons» figuró como la otra cara de la moneda, una contraparte especial que ilustró la sensibilidad artística dentro del gran temblor sonoro que representa el disco que ubica ambos tracks, ‘Night Visions’ (2012). Bajo una ola de luces blancas que rodeaban a todo el Estadio Monumental, el concierto presentó su tercer y último acto, las gracias. Fue con «Natural», el hit que les hizo sobresalir de toda la era ‘Evolve’, dónde se ilustró la gran habilidad vocal de Reynolds. Track complejo en toda su estructura, pero aun así, lo necesario para posicionarse como un clásico dentro de su repertorio.
«Walking The Wire» es quizá uno de los grandes momentos, por no decir el mejor de la noche. El mensaje, su trasfondo y contexto habla por sí solos… «¡Estamos vivos!» decía en voz alta orgullosa el vocalista notoriamente emocionado. La gracia de estar vivo a pesar de las sombras de la vida es el mayor regalo que tenemos. Persistir y continuar aunque las cosas se pongan difíciles, no existe mayor virtud en el universo que el estar presente.

Despedida de clásico indiscutidos
A pesar de no tener una mística tan relevante como otros ejemplares, «Sharks» se hizo presente dentro del show, y la verdad es que dio grandes resultados, incluso superando por muy poco a interpretaciones anteriores de la noche. Tanto fue el impacto en sí, que personas del público fueron disfrazadas de tiburones, llamando la atención de la banda completa. Además, fue uno de los momentos donde se notó una mayor comodidad a la hora de ejecutar los instrumentos y a la hora de interactuar con el público.
Luego de esto y con una postal glitcheada llegó el turno de «Enemy». Para muchos el gran track que recordó la época de «Warriors». Su contexto de creación para el moba, League of Legends, y la serie Arcane perteneciente al universo del videojuego, marcó a toda una generación. Misma que se notó presente en el espectáculo gritando a todo pulmón el track. Así mismo sucedió con «Believer», la canción que tuvo la responsabilidad de dar cierre a esta gran visita de los americanos a nuestro país.
El espectáculo de Imagine Dragons en el Estadio Monumental se puede entender como una visita de trascendencia. En que a diferencia de sus anteriores números más impactantes sonoramente, ‘LOOM’ destacó por la emoción de un reencuentro más introspectivo, donde el juego nostálgico les hizo reunir a la mayor fanaticada que tienen en Chile.
