Escrito por Felipe León
La década de los 70’s tuvo importantes cambios en España, impactando en el terreno político, social y cultural. Tras la muerte de Franco en 1975 y el posterior fin de su dictadura, vendría una renovación en distintos ámbitos, lo que se reflejó en la comunidad autónoma de Andalucía, lugar donde se viviría una de las revoluciones musicales más importantes, como lo fue la aparición del primer disco de Lole y Manuel.
Curioso fue el nacimiento de ‘Nuevo día’ (1975), lanzado sin promoción alguna más que el boca a boca. Con un título simbólico que puede ser leído como el fin de una etapa horrible en la existencia moderna del país, también hace mención al surgimiento de un nuevo estilo enraizado a lo tradicional, que pasaría a ser llamado flamenco nuevo, en parte por la renovación del sonido clásico que lo precede.
Se mantiene el fuerte carácter pasional, bajo una dinámica de voz y guitarra de lo más entrañable, cortesía de un dúo joven nacido para quedar inscrito en la historia. Sumado a la inspirada interpretación de Lole y Manuel, yace el hecho de involucrar influencias de otros mundos como el jazz o rock, casi como una premonición de lo que explotaría más adelante cuando apareció ‘La leyenda del tiempo‘ (1979) de Camarón.
Impacto dado por la fiereza de su instruida poesía, técnica como liberadora, que en su expresividad reside mucha de su valiosa innovación. Un ‘Nuevo día‘ que dejó significativas composiciones al alcance popular como «Bulerías de la Luna«, «La plazuela y el tardón», «Todo es de color», «Por primera vez», «Sangre de gitana y mora», «Tangos canasteros», la que titula el álbum. Todas en verdad. Obra maestra.
